Jaume Renyer

per l'esquerra de la llibertat

11 de març de 2017
1 comentari

Reinterpretant el carlisme navarrès

Arran de la polèmica desfermada a Navarra sobre la naturalesa i la trajectòria del carlisme navarrès, basc en general, he anat aplegant un seguit d’articles publicats a la premsa que enllaço tot seguit per l’interès que poden tenir per a la reinterpretació del carlisme català.

M’ha sorprès l’èxit -relatiu- del relat novel·lat de Mikel Azurmendi “En el requeté de Olite”, on aqueix antropòleg de passat abertzale i present espanyolista legitima l’aixecament carlí donant suport al cop d’estat contra la República del 18 de juliol del 1936 a Navarra.

Sense caure en el negacionisme de la responsabilitat carlina en la guerra del 1936-1939 i la dictadura posterior trobo especialment interessant l’article que signa Fermín Azplikueta “Sobre boinas rojas y banderas de (muchos de) nuestros abuelos“, publicat a Notícias de Navarra el proppassat 30 de gener.

L’endemà, al mateix diari, s’hi va publicar l’article col·lectiu encapçalat per l’historiador Fernando Mikelarena (autor de l’exhaustiu treball, “Sin piedad. Limpieza política en Navarra 1936”, Editorial Pamiela, Iruña, 2015), titulat “El carlismo no tiene cura“.

També recomano la lectura de la perspectiva que aporta Javier Cubero de Vicente en el seu article “Consideraciones sobre el Museo del Carlismo”, publicat a Notícias de Navarra el proppassat 27 de febrer.

El ja esmentat Fernando Mikelarena hi torna al capdavant d’un grup de membres de l’Ateneo Basilio Lacort amb l’article “Banalización, negación, tergiversación”, diversos autors, 9 de març, Notícias de Navarra.

Post Scriptum, 1 de juny del 2018.

Llegint l’excel·lent novel·la històrica “Dorregarai” d’Anjel Rekalde hi trobo una explicació clarificadora sobre l’evolució del carlisme navarès: “Pronto, con la malicia de los caciques avispados, los liberales cambiaron la boina azul por la roja carlista. Los dueños de las corralizas robadas trabaron la mejor de las amistades con el clero tradicionalista. Los culpables de la desintegración del sistema foral de la propiedad de la tierra fueron en adelante los primeros propagandistas de la reclamación de los Fueros. Pero sin que les tocaran los títulos. Antes se habían deshecho de las antiguallas tradicionales, como llamaban a los molinos de palas, los pozos de hielo, las danzas y todo cuanto oliera a vasco. Luego se convirtieron en los más devotos visitantes de la pila de agua bendita del baptisterio de Gariain.

Así se sostuvo el carlismo en Navarra, entre la lealtad de los campesinos pobres y el cálculo de los ricos terratenientes. El conflicto de las tierras del comunal, que movilizó a los carlista antaño, se prolongó en la República a través de las actitudes de las izquierdas y las derechas. Pero el carlismo había cambiado de bando” (pàgina 230).

Post Scriptum, 6 de juny del 2018.

Llegint les cròniques de la manifestació espanyolista de Pamplona del proppassat dissabte contra l’euskera hom hi pot percebre entre els convocants un tardo-foralisme d’estil franquista desconnectat del navarrisme autòcton que antany va representar el carlisme.

Post Scriptum, 20 d’agost del 2018.

Una troballa en una llibreria de vell de Bilbao m’ha permès descobrir la figura i l’obra de Ramón de Goikoetxea Orokieta (1873-1909), frare caputxí navarrès conegut com a Evangelista de Íbero, la seva vila nadiu, autor de l’opuscle “Ami Vasco”, publicat originalment l’any 1906, i reeditat l’any 1957 per Ekin a Buenos Aires. Es tracta d’un breviari estructurat amb preguntes i respostes aptes per a la catequesi del nacionalisme basc per tal de diferenciar-lo nítidament del carlisme que es denostat amb contundència argumental per l’autor. Reeditar-lo seria una ocasió per constatar l’evolució conceptual de l’abertzalisme d’abans i d’ara i situar aqueixa obra -al meu criteri fonamental- en la genèsi de la història del ERAJ-PNV.

Post Scriptum, 19 de febrer del 2021.

Aclaridor article d’antics militants carlins navarresos antifranquistes publicat ahir a Notícias de Navarra, ¿Los GAC eran de extrema derecha?:

“Estimada Ana Ollo, el pasado 9 de febrero, el Departamento de Relaciones Ciudadanas que usted dirige presentó públicamente el informe El terrorismo desconocido sobre la actuación de la extrema derecha en Navarra durante la Transición. En este informe se cataloga de extrema derecha y vinculándolos a esos actos terroristas a los Grupos de Acción Carlista (GAC), organización a la que pertenecimos los abajo firmantes. Además se tildaba igualmente de ultraderechistas a las Juventudes Carlistas y al Movimiento Obrero Tradicionalista (MOT).

Como se explica pormenorizadamente en el citado estudio, encargado por el Gobierno de Navarra a la Universidad Carlos III de Madrid, también se asocia esos grupos a la defensa del franquismo, a una “feroz oposición al proceso democratizador”, a la “versión española del fascismo” (pág. 12), a un “acuciante conservadurismo, añoranza férrea del pasado franquista, una actitud anquilosada e inmovilista”, a “la defensa a ultranza del pasado” y a los “mecanismos represores”, que veían “en la naciente democracia en España un verdadero enemigo del régimen político y dictatorial que ellos añoraban”, además de tener como objetivo “causar el terror y miedo a toda la sociedad”, teniendo como objetivos a intelectuales, periodistas, nacionalistas, independentistas, libreros, bibliotecarios, profesores e, incluso, a “mujeres periodistas, mujeres empresarias y trabajadoras” (pág. 23).

Los autores del informe aseguran en su introducción que han “intentado reconstruir los hechos a través de sus vivencias y testimonios” pero, en realidad, de las 40 páginas que lo componen, solamente siete intentan explicar en qué consistieron aquellos atentados, ocupando el resto numerosas referencias bibliográficas y disquisiciones sobre el marco legal que la actividad terrorista ha tenido en las distintas administraciones y gobiernos. Por eso resulta sorprendente que el equipo investigador califique a los GAC, el MOT y las Juventudes Carlistas de extrema derecha solo en base a la lista publicada en ¿Qué es la ultraderecha?, un pequeño libro divulgativo, sin profundidad ni rigor científico, escrito por el periodista Ramón Pi en 1976.

Los GAC fueron, durante los años 60 y comienzos de los 70, una de las fuerzas más avanzadas y progresistas dentro del amplio espectro ideológico del carlismo, lo mismo que las citadas Juventudes Carlistas y el MOT. Estas dos últimas organizaciones, desde finales de los años 50, fueron impulsadas por los universitarios de la Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (AET), quienes sentaron las bases ideológicas para la evolución política del carlismo, permitiendo así que un segmento importante de la sociedad española pasara de posiciones tradicionalistas a otras claramente comprometidas con el progreso social y la democracia. Así se puede comprobar, si el equipo investigador hubiera hecho su trabajo con seriedad y rigor, en innumerables documentos, declaraciones, boletines, panfletos y, sobre todo, en los testimonios de quienes protagonizaron aquellos hechos, por los que sufrimos persecución, torturas, juicios, consejos de guerra, años de cárcel y exilio, siempre comprometidos por una sociedad más democrática y socialmente avanzada.

¿Cómo es posible que el Gobierno de Navarra haya dado validez a semejante absurdo? ¿Acaso se puede investigar unos hechos sin tener en cuenta el testimonio de quienes son acusados de tal barbaridad? ¿Es que el Gobierno de Navarra no tiene la capacidad de conectar con nosotros cuando algunos hemos vivido siempre y seguimos viviendo en Navarra?

Se asegura también que en los sucesos de Montejurra de 1976 participó el Tercio de Requetés y que fue “identificado uno de los autores”. Está claro que ni siquiera se han molestado en consultar la prensa de la época ni tampoco el llamado Libro Negro sobre aquellos luctuosos acontecimientos, donde se identifica a varias de las organizaciones ultraderechistas internacionales y a decenas de atacantes. Es cierto que participaron requetés en aquellos hechos, probablemente cientos, tal vez miles€ pero estaban en el lado de las víctimas no de los atacantes.

En esos años los “tercios de requetés” ya no existían como organización, aunque eso no impide que cualquiera pudiera utilizar su nombre de forma ilegítima. Sí existía la hermandad de excombatientes de Tercios de Requetés, presidida por Ignacio Romero Osborne, condecorado por las graves heridas sufridas en la Guerra Civil. El régimen de Franco le retiró esa condecoración por haber firmado un manifiesto a favor de la amnistía de todos los presos y exiliados políticos antifranquistas. También impulsó la Asociación de Excombatientes de la Guerra Civil, que aglutinaba tanto a antiguos requetés como a combatientes republicanos, protagonizando actos de reconciliación entre contendientes de aquel enfrentamiento fratricida. Entre sus socios fundadores figuraban personalidades de la talla de Enrique Tierno Galván, Joaquín Ruiz-Giménez y Antonio Buero Vallejo.

Estimada Ana Ollo, la simplificación, la frivolidad, los prejuicios no deben guiar una investigación histórica de este calibre, como ha ocurrido en este caso, y mucho menos si se ha realizado a costa del dinero de los navarros. ¿Realmente cree que se puede mancillar la dignidad de unas personas sin que haya respuesta?

Por el derecho a la verdad, la justicia, la memoria histórica, le pedimos, y así lo hacemos extensivo a todos los grupos parlamentarios de Navarra, que devuelva ese fallido trabajo a la Universidad Carlos III, que organice un debate público y abierto con sus autores al objeto de que dispongan de la información adecuada para su corrección, en vez de enfangarse en el lodo de la infamia, la calumnia, la injuria y la difamación. Es, en definitiva, intolerable que, con dinero público, se insulte de forma tan indigna e injusta a quienes, a costa de la persecución, la tortura y la cárcel, luchamos contra la dictadura, por la democracia, por nuestras libertades históricas y la justicia social.”

Firman este artículo: José María Porro, Ángel Martorell, Javier Lusarreta, Juan José Garay y Carlos Catalán. Antiguos integrantes de los Grupos de Acción Carlista (GAC)

Post Scriptum, 27 de maig del 2021.

José Mari Esparza Zabalegi publicà abans d’ahir a Notícias de Gipuzkoa aqueix clarificador article: “Zumalakarregi, fueros, independencia.”

Post Scriptum, 10 de juliol del 2021.

He llegit d’una revolada el testimoni del general carlí Juan Antonio de Zaratiegui, “Vida y hechos de Don Tomás de Zumalcarregui””, (Escelicer, Donostia, 1946, reedició de l’original editat a Madrid al 1845). Recomano la lectura d’aqueix llibre per copsar de primera mà quina era la mentalitat i les actituds dels tradicionalistes euskalduns a la Primera Guerra Carlina per tal d’opinar fonamentadament sobre els propòsits polítics que perseguien i quina era la seva identitat nacional. És un debat obert que resulta profitós també per entendre el carlisme català.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

Aquest lloc està protegit per reCAPTCHA i s’apliquen la política de privadesa i les condicions del servei de Google.

Us ha agradat aquest article? Compartiu-lo!