DISCIPLINA ORIENTAL

DISCIPLINA ORIENTAL

El gràfic de baix em tem que val més que mil paraules. Mireu les xifres i les curves planes de països com Corea del Sud, Japó, Hong-Kong o Singapur. Anticipació en les mesures governamentals, mesures implacables, tests massius, seguiment, obediència de la població etc etc. El marge amb les curves dels països occidentals és enorme, brutal. Occident ha pecat de complaença (això del Covid19 passava a la Xina i ací no ens havia de tocar) de falta de prevenció, de mesures contundents, d’irresponsabilitat social i manca de civisme; i d’una població general més envellida i més vulnerable. Eixirem, però fem una ullada a les polítiques i les curves dels asiàtics i prengam nota de la lliçó.

RESSENYA “EL MAS DE LES ÀNIMES” de Vicent J. Escartí

Setembre passat isqué al mercat “El mas de les ànimes”, de Vicent Josep Escartí, novel.la de ficció historicista guardonada amb el Premi Enric Valor de Novel.la en Valencià per la Diputació d’Alacant. L’autor empra un llenguatge relativament senzill i asequible al lector per posar-se dins la pell de la Palopa, una senyora d’una longevitat tan excepcional que irremeiablement implica que siga testimoni d’un grapat d’esdeveniments històrics del segle XIX i com aquestos afecten les vides d’un grapat de personatges que conviuen amb ella, o que temporalment passen pel tros de terra on habita durant tantíssims anys. Hi ha les invassions napoleòniques, la pèrdua de les colònies amb les pròpies guerres de Cuba i de les Filipines; la Guerra dels Mil Dies; la Primera ia la Segona República i inclús l’esclat de la Guerra Civil espanyola. I hi ha moltes vides, amb moltes cicatrius; i també molts morts que, amb les seues històries, ens retornen a la literatura amb un cosmos vivencial tan realista que commou al lector. A la pròpia fragilitat de la vida, consustancial al segle XIX i a una zona rural ubicada als voltants de Xàtiva, esdevé absolutament aborronadora. Per moments la mort sembla amarar-ho tot i solament la fortalesa de na Maria Celidònia Palop supera qualsevol mena de desgracia personal que li toca de prop: morts prematures d’infants, pestes, febres, suïcidis, familiars depressius arribats des de les guerres. Hi ha temps de misèria económica i també de prosperitat, amb l’esplendor de les collites del raïm; però també hi arriba la filoxera, i la misèria; i les desgràcies, que com un bucle, tornen a ser sempre presents als voltant de la vida del mas. Diu Jaume Cabré que si l’autor no sap dotar de vida el relat que confecciona, podríem dir que ha fracassat. I sens dubte Escartí és capaç de parlar-nos ben bé de les afectacions tristes o alegres dels seus personatges, de les seues penes i dels seus sofriments; i de definir ben bé un entorn hostil per a gaudir de la vida tal i com la concebem hui en dia en un món occidental i un temps on sembla que hem optat per apartar i amagar la mort, per allunyar-la de les nostres vides. Però la mort, que al principi no se sap molt bé què és i sempre sembla imposible, acaba tenint tant de pes i tanta força que es fa senyora de tot.

“El Mas de les ànimes”
Vicent Josep Escartí Soriano
Ed. Bromera.
Primera Edició: setembre 2019
Article publicat a Revista Saó, Gener 2020

SOBRE LA PRESUNTA “RIQUEZA” DE LOS VALENCIANOS

A nadie escapa que durante décadas ha existido en el imaginario colectivo, el presupuesto de que los valencianos éramos una región rica. De algún modo tras los vascos, los catalanes y Madrid, ahí estábamos nosotros, con esa imagen secular de Levante feliz que se edulcoró más si cabe en épocas no muy lejanas cuando diferentes gobernantes del Cap i Casal i del Consell se obstinaron en situarnos en el mapa. Había que poner València bonita. Había que demostrar al mundo que éramos un territorio próspero, la futura Florida de una Europa que se aprestaba a envejecer. Como se suele decir en valenciano, lligàvem els gossos amb llonganisses, nos llevábamos a Julio Iglesias a las ferias comerciales en el exterior (aunque hubiese que regalar los tickets de los conciertos);y con los grandes eventos y la visita papal creímos ser el ombligo del mundo. O algunos creyeron serlo.

Mientras tanto Calatrava embellecía València con impactantes y costosísimas edificaciones, al tiempo que Castelló proyectaba una extraña Ciudad de las Lenguas, un Waterfront y un aeropuerto que habrían de catapultar internacionalmente a la tan agraviada capital del norte. En Alicante, por su parte, se apostaba por Terra Mítica como polo de atracción, así como por nuestro Hollywood particular: la Ciudad de la Luz. El siglo XX daba sus últimos coletazos y el nuevo milenio nos abocaba a un futuro esperanzador mientras los politizados consejos de administración del Banco de Valencia, la desaparecida CAM, Bankia y alguna que otra Caja Rural, prestaban y prestaban sin cesar a promotores consolidados y a infinidad de advenedizos que se subían al carro de la especulación y la recalificación del suelo, con la consabida aquiescencia y permisividad de los entes que se supone debían permanecer vigilantes ante cualquier desmán.

El IVF se fue pronto a la ruina, y la SGR, que había avalado infinidad de operaciones crediticias, desapareció prácticamente del mapa sin que nadie asumiera responsabilidades. Poco antes del estallido definitivo de la burbuja era raro el promotor que no le ofrecía un piso, un apartamento, un local o una nave en plano al pequeño inversor de a pie y le aseguraba una revalorización anual del 20%. Si no invertías en ladrillo, poco menos que estabas fuera de la realidad, que dejabas pasar un tren irrepetible. Podías hipotecarte que seguro que ganabas la partida. Y de repente, como una tempestad, llegó la crisis. El PIB valenciano cayó un 8%, la renta per cápita un 7,5% y el paro se incrementó en medio millón de personas.

Se acrecentaron las desigualdades y nos situamos en el puesto 12 de las 17 autonomías del estado español. Madrid, País Vasco o Cataluña, con unos tejidos productivos más diversificados y modernizados siguieron creciendo, aunque a ritmos más ralentizados; pero nosotros pasamos a jugar en la liga de Extremadura, Andalucía, Galicia o Castilla y León, es decir, a alejarnos sin remisión de las comunidades más prósperas. Se fue el PP y llegó el Botànic. Y la herencia era envenedada: una deuda pública de más de 40.000 millones de euros, un paro (especialmente el juvenil) disparado y varios sectores productivos en pleno proceso de reestructuración. De alguna manera en los primeros años de la crisis algunos sectores clave como el cerámico o el textil sufrieron una notable revolución tecnológica y mucha mano de obra perdida no se volvió a recuperar.

Donde en 2010 una pyme precisaba 200 operarios para para facturar 50 millones de euros, en 2020 precisa 80; y solamente los empresarios que durante la larga travesía de una década crítica y compleja han reinvertido en tecnología, han sido capaces de sobrevivir. Empresas centenarias conocidas por todos se han extinguido para siempre o han sido absorbidas por otras. Señalaba no hace mucho el economista y exconseller Joaquin Azagra que además de la tan cacareada infrafinanciación, la causa principal de nuestra pobreza es la falta de productividad. Y tiene buena parte de razón. Es aplicable a los sectores mencionados, pero también a muchos otros como una naranja que deslocaliza la producción en la última década hacia el Maghreb o Terres de l’Ebre; un sector del mueble valenciano poco productivo que tal vez no supo reinventarse con la crisis y la globalización y que perdió hasta un 40% de sus fabricantes, o un sector del calzado con empresas generalmente de poco tamaño y tecnología sencilla y de poco valor añadido; y por consiguiente de productividad limitada.

Mientras tanto desde las instituciones y con un presupuesto limitadísimo desde la administración, dadas las rémoras y las urgencias en Educación, en Sanidad, o en las amortizaciones de la deuda del FLA, bien poco se ha podido hacer. Tenemos una Consellería de Economía con un presupuesto que representa un ínfimo 2% del total del presupuesto de la Generalitat Valenciana. Con tan limitados recursos, la complejidad para llevar a cabo políticas e iniciativas que faciliten el desarrollo de sectores tecnológicos que generen alto valor como el centro de seguridad cibernética que proponía no hace mucho el President Puig, la inversión en empresas de Big Data, o el desarrollo de otras tecnologías de la información que atraigan talento y generen empleo estable, se antoja complicado.

Por poner un ejemplo, el País Vasco, que obviamente dispone de su insolidario concierto fiscal, invierte aproximadamente 2,5 veces más per cápita que nosotros en su tejido productivo; esto es en I+D+i, en ayudas a la modernización en equipamiento industrial, en subvenciones a las empresas exportadoras o en la potenciar sus propios clusters. Y suerte tenemos que muchos empresarios valencianos siguen reinvirtiendo a la vez que diversificando sin esperar a las ayudas de una administración autonómica que en materia económica parece no saber muy bien cuál es su hoja de ruta más allá de la necesaria sostenibilidad o la repetida entelequia del bien común.

Como señalaba el economista americano Todd G. Buchholz, no nos adentremos en el futuro subidos a un ola de optimismo temerario, pero fijémonos en que cada oportunidad que presenta el progreso, además de suponer riesgos o escollos 3 que sortear; viene condicionada por el entorno, la política, las instituciones e incluso la psicología, factores todos que condicionan y moldean nuestra mentalidad, la mentalidad de nuestros emprendedores. En la era de la tercera globalización, el abaratamiento de la comunicación y del transporte, dejemos de resistirnos al cambio, dejemos también atrás algún que otro viejo dogma y aprovechemos las oportunidades que el Libre Mercado presenta para la creación de empleo y la generación de riqueza.

Pensemos en las ventanas que se abren para la salida de nuestras manufacturas al exterior tras cada tratado de libre comercio que la UE viene firmando con terceros países o regiones; y, entre administración, patronales y sindicatos, tomemos conciencia de la necesidad imperiosa de incrementar la productividad del conjunto de los sectores industriales valencianos. Es igual o mas importante que mejorar la injusta financiación autonómica que padecemos y que difícilmente (y pese a las repetidas promesas), nadie nos va a mejorar.

(ARTICLE PUBLICAT A LA VANGUARDIA ED. VALENCIA 21.01.2020)

LA COPA DE LA VERGONYA

LA COPA DE LA VERGONYA

Em produeix una indignació profunda la decisió de la Federació Espanyola de Futbol d’emportar-se la final de la Supercopa a un estadi d’Aràbia Saudita. Com tenen el valor els dirigents esportius d’una suposada democràcia occidental moderna i avançada de portar el seu futbol a un país ubicat dalt una borsa de petroli i amb infinitat de xeics i ministres corruptes a més no poder? Per un grapat de dollars? Per uns quants milions d’euros? Un país que viola sitemàticament Drets Humans essecials com ara la llibertat de pensament, de credo o d’informació; que persegueix pensadors, intel.lectuals, dissidents, ateus, feministes, dones adúlteres i homosexuals; que a molts d’ells els condemna a milers de fuetades, a la presó o ben sovint a l’escarni públic; que a alguns altres acaba decapitant-los i penjant-los de faroles o grues pels carrers. El terror més fastigós, aborronador i insuportable. El retorn a l’Edat Mitjana. Ah, i un estat que han sovintejat els nostres exemplars monarques inclús acceptant fins i tot, i sense cap problema, un ‘flamboyant’ iot com a regal. I el més vergonyant del cas no és que els descerebrats dirigents futbolístics s’emporten allà una final, sinó que l’Estat, la pròpia diplomàcia o el propi Gobierno provisional suposadament progressista no hagen estat capaços d’aturar esta situació infame, evitable, indececent i absolutament vergonyant. Afortunadament, a RTVE a algú li ha entrat el sentit comú i es nega a la retransmissió del partit per algunes de les raons adduïdes més amunt en este text, malgrat que per un dia em tem que serem la vergonya d’Europa, d’Occident i del món; i molt particularment, dels milers de persones que cada dia lluiten pels DDHH i per un món més habitable i més just. Sóc del Barça i no voré el partit. Ni en blanc i negre. Bon dia.

Els 14 lustres de Pep

Farà més o manco 10 o 12 anys que conec Pep Gómez i Nebot, que en realitat és Josep Ramón; i en realitat també ja no té 14 lustres sinó que demà dia 13 de novembre fa 14 lustres i un any. El recorde aquell dia pràcticament tal i com és a hores d’ara, és a dir, l’home parlador i sarcàstic amb qui d’un temps ençà faig café un parell de vegades a la setmana. Amb la seua barba de sempre i uns cabells que un dia foren rossos i ara són ja grisos del tot; però sobretot el recorde ja des d’aquell primer instant igual de discret i de  digne; i disposat a ajudar el pròjim amb el que faça falta. I no sols disposat a ajudar els qui s’estimen el País, i la terra,i la llengua i la cultura sinó qualsevol dels seus amics, companys de treball o col.laboradors. Pep és una rara avis al país que habita. Un valencianista de pedra picada. Una persona de conviccions insubornables, amb una trajectòria vital envejable a àmbits tan diversos com ara l’empresa, la política, l’associacionisme o l’excursionisme; però també amb coneixements de matèries que abasten des de la història al comerç internacional passant per la micologia o la botànica.  La seua motxilla està carregada d’inacabables anècdotes i alguns hem tingut el privilegi de gaudir-ne estos darrers anys, car igual és capaç de passar un dinar sancer parlan-te de vivències laborals al Iemen, com d’un vol a l’Àfrica negra amb un motor avariat o d’una aventura amb el cotxe perdut per Escòcia. Admire i aprecie especialment  l’habilitat que té per treure’t un somriure quan estàs fotut o la capacitat que té per convertir una anècdota trista en una història bonica. O de remoure les teues emocions en el moment que menys ho esperes amb la seua fina ironia, sovint amb històriess rebuscades al seu amplíssim i personal palau de la memòria. I això requereix d’una intel.ligència especial i inclús d’un timing. El de l’instant just, el del moment precís.  M’agrada especialment el Pep que es posa –i no acabaria mai– a explicar-te la il.lusió amb que va engegar el seu projecte vital a les muntanyes de l’interior de Castelló fa ja un grapat d’anys.  I és allà quan coneixes el vertader Pep. El que s’emociona amb les aventures passades amb milers d’infants als qui durant a prop de tres dècades ha ensenyat a estimar els voltants del Penyagolosa, a caminar sense caure per abruptes dreceres, a iniciar-se en l’escalada o creuar ponts tibetans que ell mateix va construir, a cantar cançons en la nostra estimada llengua, a descobrir fonts, poblats íbers, jaciments romans, ullals o naixements de rius perduts;  a parlar-los dels seus coneixements de botànica, d’història o inclús d’astronomia. En definitiva a estimar l’entorn, els nostres boscos, el nostre patrimoni i les nostres muntanyes  a joves majoritàriament d’orígen urbanita arribats de totes les raconades del territori. M’estime Pep, i tant de bo hi hagués una societat amb més persones com ell. Possiblement el país dels valencians seria un territori més just, més culte i també més habitable.

Pla Navegant

Pla navegant

La colecció @labutxaca d’editorial Destino ens va presentar el Nadal passat una fabulosa edició de Cabotatge mediterrani (1956), que al remat es tracta d’un dietari que l’autor fa per l nostra mar durant el març i el principi d’abril del mateix any de la publicació del llibre. Em reconec un novençà que ha descobert recentment l’obra del prolífic autor de Palafrugell fa a penes un parell d’anys, primer amb un vell exemplar de Contraban i altres històries, descobert a una fira del llibre d’ocasió; i en acabant amb repetides lectures al sempre icònic Les Hores. Reconec que aquell primer llibret ja em va impactar considerablement, car sóc dels que tenia Pla per una mena de masover amb boina a qui difícilment podia associar uns coneixements sobre la navegació i la Mediterrània que, com a navegant aficcionat, m’han sorprés, colpit i cautivat des del primer instant. La coneixença dels vents i les corrents a la Costa Brava, la proposta de solucions davant qualsevol contingència diurna o nocturna: una rolada sobtada de vent a mar obert, un embat de la Tramuntana fondejats a una petita cala, avançar navegant per l’aleta…D’alguna manera ú es queda bocabadat davant un autor de quin no espera justament amples coneixements sobre la navegació i la seua terminologia; però que acaba per desbordar-te amb un llenguatge didàctic i concís al que suma unes descripcions detalladíssimes dels accidents de la pròpia costa catalana. Hom sap que la navegació de cabotatge és aquella en què la costa normalment ens queda a la vista. Si més no és la més emprada encara per la nostra flota pesquera, que segueix gastant les famoses marcacions per situar-se; i per descomptat la que més varen desenvolupar grecs i fenicis durant segles per establir les seves rutes comercials. En el llibre que ens ocupa l’autor, però, s’embarca en una mena de creuer turístic (possiblement traslladat al segle XXI, una mena de Costa crociere de l’època, però amb la particularitat d’haver de canviar ocasionalment de vaixell) que comença a Barcelona, passa per València, torna a pujar camí de Marsella i baixa per la costa italiana fins arribar a Grècia, mentre desfilen pel vaixell original i pels diversos vapors en els que navega, tota mena de personatges, turistes o tripulants amb els que no dubta en establir relacions i descriure de manera incessant a les sues notes. Ens descriu els personatges embarcats, com també els que s’ho troba a terra. La marcada personalitat d’un marsellés, les ensopegades casuals amb un vell amic a Gènova i altre a Eleusis quasi a la fi del viatge, les formes prodigioses i ben construïdes d’una jove a Brinsdisi… i així fins arribar a Grècia i posar punt i final al viatge. Tanmateix, mentre descriu persones i personatges, no se n’oblida un instant de la geografia, la mar sempre igual i sempre diferent, el paisatge i els seus accidents; o les acuradíssimes i torrencials descripcions dels ports i les ciutats en posa el peu al terra. I allà, a cada una de les escales descobrim un autor àvid per aprofitar les estades al màxim i recòrrer cafés, bars, carrers, carrerons, ristorantes, menús, avengudes, boulevards o places amb les seves esglèsies i estils particulars; quan no la pròpia història o fets destacats ocorreguts a la llarga de la història de l’indret: rastres de bombardeigs i vaixells mig enfonsats, la descoberta de monuments i temples a diverses excavacions o la pròpia història urbanística de la ciutat. Pla viu intensament el viatge, i malgrat portar un mes embarcat, no sembla desitjar en cap moment posar-hi punt i final. Ni cap mena de queixa ni cap mena de molèstia amb vaixells, camarots, personal, travessia o paperassa burocràtica. Ans al contrari: una aclaparadora exhibició del gaudi del viatge, la vida, la mar, la incertesa, l’aventura o allò que la jornada següent puga oferir. Perquè com ell mateixa afirma, “La mar té això. És inconstant i inaferrable, com l’amor i com tantes coses de la vida habitual”. Una agradble lectura estiuenca amb un alt nivell d’excel.lència, que transporta el lector a la vida marinera dels anys cinquanta; i que com li passa al propi autor, l’empeny a desitjar l’arribada de la següent escala i obrir el meló d’un paisatge nou i el seu apabullant conglomerat de descripcions i incerteses.

Cabotatge Mediterrani
Primera edició novembre 2018
Edicions 62 s.a. @labutxaca
www.labutxaca.cat

Roger Mira, Benicàssim (Plana Alta). Article publicat a la revista Saó, setembre 2019

5.0. PERSPECTIVA

5.0. PERSPECTIVA.

Hi ha un xiquet a la foto de baix, que malgrat que sembla estar plorant per algún disgust passatger, es sent, amb tota seguretat el més feliç del món mentre recorre durant l’estiu del 71 centenars de vegades els exigus 15 ó 20 metres de l’estret passadís adjacent a la villa de la iaia. Al fons, el nostre 4L color burdeus; el cotxe dels milers de viatges, dels milers d’aventures; possiblement preparat ja per a fer uns centenars de quilòmetres carregat de desenes de bàrtuls, bocates, cantimplores i biberons, ‘tupperwares’, colxonetes i una feixuga tenda de campanya ‘amb extensió’ que ocupa més de la meitat del portaequipatges; camí dels Pirineus, o del Conflent, d’Andorra ,Penyagolosa o la pròpia Tinença de Benifassà. Aquells eterns estius o estius eterns, representen per a mi la innocència i la felicitat absoluta, i mai; ni tans sols quan assoleixes eixa mena de llibertat i independència personal que ú pensa haver alcançat cap a l’adolescència, he tornat a ser tan feliç, sentir-me tan a gust, tan il.lusionat, tan protegit.

Fa a penes quinze dies he fet els cinquanta, una xifra que francament m’ha impactat; que m’ha fet reflexionar sobre moltíssimes coses. Sobre tants, tantíssims amics i familiars que han marxat ja, sobre un marge vital a cada dia més estret per damunt teu; sobre tants altres més que coneixes i estimes; i que ho están passant mal físicament, mentalment, econòmicament; sobre lo ràpid que passa tot açò. I una volta més et toca agafar perspectiva i pensar que has estat afortunat. Que has crescut a una familia de clase mitjana que t’ho ha donat tot; que t’han permés rebre una educació acceptable, créixer feliç, estudiar durant diferents etapes a l’estranger. Que t’han donat sempre llibertat per estudiar i desenvolupar-te professionalment allà on t’has sentit còmode; per pensar lliurement, defugir el sectarisme o relacionar-te amb tota mena de persones; que t’han recolzat econòmicament quan ho has necessitat i sobretot anímicament quan la vida t’ha donat algún colp dur. I sí , possiblement ens trobem ja més endavant d’aquell “meezzo del cammin della nostra vita”, que afirmava Dante; i si agafes una bàscula romana com la que l’amic Sidro em va pesar les taronges al Raval fa un parell de dies, el balanç no pot ser sinó positiu. He tingut èxits professionals i també alguns fracassos, com també alegries i decepcions en altres àmbits. He tingut també la fortuna de gaudir de bona salut i de practicar i competir en un grapat d’esports diferents que m’han aportat moltíssim; he viatjat a més de quaranta països i interactuat amb altres cultures; he estat una vintena d’anys amb una persona meravellosa amb la que tinc dos criatures que són la meua raó de viure i de tirar endavant; o he dedicat també unes quantes hores de la meua existencia a fer una miqueta de política per tractar de canviar algunes coses al meu estimat país o al meu estimat Castelló. I d’aquesta darrera etapa em quede amb l’experiència d’haver conegut un grapat de persones meravelloses que hui són també possiblement els millors amics que tinc. Mai res no és definitiu, ni lineal, ni etern; i la vida dóna moltíssimes voltes. De vegades fa com un bucle, de vegades com un boomerang; i persones oblidades tornen a aparèixer i ser presents; i et tornen a aportar coses, i moments; i tornes a somriure amb ells; i quasi sempre és per a bé. I estos dies llegia Hawking, i algunes d’eixes reflexions quasi metafísiques que malgrada la cinquantena et peguen fort, et deixen nu; i et convencen de lo fràgils i insignificants que som cadascú de nosaltres en este minúscul racó d’una galaxia de l’Univers on ens ha tocat passar una temporada. Passem-la el millor que pugam i mirem de fer feliços les persones que ens envolten i en especial aquells que estimem.Aixina, possiblement, serem nosaltres més feliços també. Bon dia .

L’EUROPA EN BLANC I NEGRE, ELS VALENCIANS I EL VOT OCULT

Llig estos dies periodistes, analistes polítics,politòlegs de tota mena i inclús polítics destacats d’alguns partits, afirmar que tot açò del ‘tsunami’ VOX no ens ha d’afectar als valencians, que si hi ha un context especial a Andalusia etc. i veig moltíssima innocència i uns cèntims d’irresponsabilitat. La ultradreta arribarà a València de la mateixa manera que ho ha fet amb potència a Andalusia i a més de mitja Europa. L’estat espanyol era l’excepció però ja estan ací , amb força, amb virulència i amb totes les amenaces que suposa per als guanys democràtics aconseguits amb esforç per totes i tots durant els darrers quaranta anys; amb l’amenaça explícita d’atemptar els Drets Humans o desballestar el propi sistema de les autonomies. Personalment no tinc el mínim dubte que van a arribar aviat a les nostres institucions, que van a condicionar la nostra política i en última instància les nostres vides; que la política de la por i l’amenaça està al girar la cantonada, perquè el vot de VOX es nodrirà fonamentalment d’un PP en mínims històrics, sense lideratges, que ha de caure encara molt més i que ja no disposa d’aquella inmensa base clientelar que el sustentava, i sobretot d’un vot ocult que arribarà de diversos llocs, de l’abstencionista del 2015, d’alguns joves enlluernats que voten per primera vegada i no visqueren el franquisme, o inclús dels qui optaren pel populisme i l’esquerra aquell mateix any i que no disposen a hores d’ara d’una base electoral veritablement consolidada (els resultats andalusos i les enquestes arreu són senyals inequívoques de la caiguda imparable de Podemos). Sembla que davant este panorama el President Puig, que tenia previst anunciar l’avançament electoral al seu discurs final d’any, esperarà fins al maig per celebrar la contesa electoral,permetent mentrestant el propi VOX guanyar un temps fabulòs per, una volta la marca ha assolit una destacada visibilitat a l’aparador, créixer en militància i simptitzants al nostre territori. El temps dirà si eixa pròrroga haurà estat un encert o una errada. En qualsevol cas estos han vingut per a quedar-se i consolidar xifres de vot importants i a hores d’ara el sostre que electoral que tenen és tot un misteri. Un telediari comparava ahir els percentatges de la ultradreta a Andalusia amb els assolits a alguns països d’Europa, mentre oblidava altres de destacats com ara Polònia, Hongria, Ucraïna, Anglaterra, Rússia, Grècia etc. Una Europa convulsa que recorda a èpoques passades i que tots els demòcrates tenim el deure de redreçar, pels nostres fills, pels nostres pares, pels nostres avantpassats. Bon dia.

LA I GUERRA MUNDIAL I EL GENOCIDI ARMENI

LA I GUERRA MUNDIAL I EL GENOCIDI ARMENI

L’altre dia acabat d’aterrissar a l’aeroport del Prat, vaig agafar un taxi per baixar al centre de Barcelona a passar la nit. El taxista era un home amb unes faccions i un accent que no aconseguia ubicar. Ni eren magrebines, ni tampoc paquistaneses o de l’Orient Mitja. Estava desfet emocionalment perquè acabava d’estrenar vehicle nou car l’anterior, que havia comprat amb molt d’esforç desprès de pagar el desorbitant preu del traspàs de llicència, li l’havia destrossat completament un bèstia d’estos que circul.len impunement a tota velocitat per les ciutats sense papers i sense assegurança i no sabia com se’n surtiria. Li vaig preguntar d’on era, i em va respondre que era armeni. Un armeni que havia fet punta a Barcelona amb la familia per tal de guanyar-se la vida com a taxista. Mentrestant abans d’ahir els líders mundials s’aplegaven no sé on i pegàven cabotades o directament es quedaven adormits mentre el Président Macron amollava un meliflu i llarg discurs en el Centenari de l’armistici de la I Guerra Mundial on repetia el tòpic del dolor,d’allò que no s’ha de repetir mai més, del record als milions de víctimes particularment dels països amb liders representats a l’auditori; i de pas aprofitava per apuntalar una miqueta més la seva cada colp mé controvertida figura de ‘lider’ mundial. Però va acabar el discurs (també amb el propi Erdogan entre els que estaven mig adormilats) i no va tindre ni un mínim record per a un dels genocidis més grans i alhora més desconeguts de la història recent de la Humanitat, com fou el del poble armeni. Els turcs aprofitaren el conflicte per liquidar entre 1915 i 1918 més d’un milió d’armenis, per intentar exterminar-los del tot, per acabar amb ells per sempre més igual com han intentat al llarg dels segles acabar amb altre poble minoritzat com els kurds. La massacre fou brutal i despietada, i malgrat els intents de desmentir i revisar la història negant la certesa o reduïnt les víctimes a cent o duescentesmil persones, la barbàrie comesa fou terrible i passats cent anys el dolor, la por atàvica envers els turcs i l’insuportable dolor que brolla a flor de pell encara perduren. Des de’estes línies , el meu xicotet reconeixement a la memòria del poble armeni. Bon dia.

 

GUERNICA,OBAMA I EL REI

GUERNICA, OBAMA I EL REI

Recorde de menut teníem penjat a la saleta del maset un Guernica enorme. El Guernica a una paret i unes simbòliques mans de Manolo Safont a l’altra. El maset conservava encara la seva estructura original amb tres dormitoris, parets gruixudes i uns sostres altíssims. Amb l’arribada de l’hivern i la humitat, el fred es feia insuportable i la catalítica corria d’una estància a altra per tal de calfar mínimament la casa. També amb l’arribada de l’hivern venia a passar uns mesos la iaia Rosa. Jo havia de cedir-li el dormitori i el llit, i traslladar-me cada nit al ‘sofà-llit’ de la saleta on, una volta la llum s’apagava, sols tenia dues opcions: girar-me cara a la paret o posar-me de costat mirant aquell quadre gegantí. I amb 8 o 9 anys el Guernica em provocava autèntic terror. Recorde com aquelles nits de foscor i penombra, amb la minúscula llum que podia arribar a entrar al final dels 70 a una vivenda ubicada a una zona quasi rural de ‘dalt la via’ on a penes hi havia veïnat, se’m feien eternes. Com he dit adés, o em posava mirant la paret, o m’amagava sota la manta i el llançol; o em quedava glaçat i immòbil mirant durant hores les cares d’un quadre que em provocava calfreds i que no sabia ben bé quin significat tenia. A tot estirar sabia que es tractava d’una obra d’un pintor molt important que s’anomenava Picasso. Un temps després vaig aprendre a l’escola que havíem patit una Guerra Civil i que allò hi tenia algo a veure; i molts anys més tard vaig llegir Preston i vaig saber què era la ‘Blitzkrieg’ i qui fou el coronel Von Richtofen. I tot plegat, què es va experimentar en aquell xicotet poble del País Basc i que després els nazis repetiren i perfeccionaren la mateixa tècnica de destrucció a Polònia. Mentre a l’interior de Castelló provaren l’agilitat, maniobrabilitat i precisió d’uns innovadors avionets anomenats ‘Stuka’ a quatre o cinc pobles cobrant un grapat de vides innocents, a Guernica jugaren a la destrucció total. I va passar la guerra i, amb la inestimable ajuda del nazisme i del feixisme italià, Franco va vèncer, es va tirar vora quaranta anys governant-nos i va ungir com a successor un príncep que justament és el pare del Rei que acompanyava estos dies Obama durant la visita a l’emblemàtica obra de Pablo Picasso. I la història és acollonant i pega moltes voltes, però de vegades es produïxen situacions com esta amb tal càrrega d’hipocresia que pot arribar a fer-se insuportable.