Els Papers de Santa Maria de Nassiu

EDUQUEU ELS XIQUETS I NO HAUREU DE CASTIGAR ELS HOMES (PITÀGORES)

27 d'abril de 2006
General
0 comentaris

Avui i a la perruqueria

Avui, mentre esperava el torn a la perruqueria, he llegit un article d’un arquitecte que m’agradaria que poguéreu llegir. Ah, un moment, no penseu que la perruqueria a què vaig és tan "intel.lectual" que duu el diari als seus clients. No, no, sols he vist, de moment, diaris d’esport i revistes del cor a les perruqueries. Però aquest article retrata molt bé com és la gent que s’anomena "d’església" per ací.

Semana Santa
RAFAEL RIVERA – ARQUITECTO
Que resulta ser de lo más pagana y cada vez menos relacionada con una religión
cruel y obsoleta, porque ya me dirán ustedes el sentido que tiene recrearse en
flagelaciones y torturas escenográficas mientras en Guantánamo, y en otros
sitios que no nombramos, las tenemos de verdad, no decimos ni pío, y permitimos
que sus responsables se paseen por el mundo recibiendo honores aquí y allí.

Y es que ésta es una semana de parque temático, donde la aristocracia (¿pero aún
existe eso?) se exhibe en la tele asomándose a los balcones engalanados o
incorporándose a las procesiones con lágrimas de cocodrilo manifestando su
fervor por éste o aquel paso, fervor que olvidan el resto del año cuando
rellenan el papel cuché y esconden sus riquezas (nadie sabe cómo obtenidas)
mirando con desprecio a los más débiles. Una fe muy epidérmica, que dura unos
minutos y que está al servicio de las cámaras de fotos. Luego nos enteramos de
que 70 personas en el mundo tienen más dinero que 1.500 millones de pobres
asiáticos. Y nos parece lógico. O que la reina de Inglaterra celebra su
cumpleaños con fastos y trompetas, con desfiles y cabalgatas de carrozas
doradas, más propias de una película coloreada que de una realidad social del
siglo XXI. Una burla a la sociedad y una hipocresía total de aquellos que
acumulan riquezas y se olvidan del resto del mundo.

Como ocurrió en la
ofrenda de las flores de las últimas Fallas, cuando se propuso que cada fallera,
además de emocionarse y llorar delante de las cámaras pensando en la Mare de
Déu, llevase un euro en la otra mano para ayudar a los niños más necesitados. Un
solo euro, ya ven. De los miles y miles esperados, casi 45.000, apenas se
recogieron unos centenares de euros, casi mil. ¿De qué fe hablan esos creyentes?
Costaleros, procesiones, ofrendas, lágrimas, saetas, imágenes, gritos, aplausos,
vivas, todo es un espectáculo mediático, y mientras, el mundo patas arriba.
Aunque a la Iglesia católica que patrocina estos festejos tanto le da, los
presupuestos que no cubren sus afiliados los aportan los presupuestos del Estado
mediante un concordato injusto que nos hace pagar a todos las creencias de unos
pocos.

Alguien dijo una vez que no sepa tu mano derecha lo que haga la
izquierda. Eso dicen que dijo. Pero aquí es al revés, que todo el mundo sepa lo
que haces, hablando de fe y de limosnas, aunque no lo hagas.


Us ha agradat aquest article? Compartiu-lo!

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

Aquest lloc està protegit per reCAPTCHA i s’apliquen la política de privadesa i les condicions del servei de Google.