Agustín García Calvo. ?Sin mentira no se sostiene ninguna forma de Poder?

(Text breu sobre la vida i obra d’AGC per a l’Agenda llibertària de Berga 2013, ja a l’impremta)

Consejos de AGC, que él llama ocurrencias o sugerencias, en la plaza del Sol ocupada:

“Lo primero es no contar para nada con el Estado sea cual sea: ninguna forma de organización estatal (aplausos entusiastas). Por tanto no se puede utilizar para nada la Democracia, ni el nombre “democracia” (unos pocos aplausos)”

“ que sigáis juntos y vivos , después del coñazo y estorbo de las elecciones”

“que no renuncies a las asambleas”

“ocupad escuelas y facultades, reducidas al rol de examinar para producir funcionarios del Capital y del Estado. No están para enseñar e investigar”

AGC definió el 15M como “la alegría de lo inesperado”.

Agustín García Calvo nace el 13 octubre 1926 en Zamora. Catedrático de latín y griego en la Universidad Complutense. Fue expulsado por la dictadura franquista, acusado de participar en la rebelión estudiantil de 1965, junto a los profesores Tierno Galván y Aranguren. Durante su exilio parisino dio clases a la Universidad de Lille y animó una tertulia en el bar la Boule d’Or, de Saint Michel, de donde surgió “El manifiesto antinacionalista de Zamora”. En 1976 recibe una amnistía especial del Borbón, pero sólo regresa cuando la amnistía es general. Recupera su cátedra y sigue en la universidad hasta su jubilación en 1992.

Como filólogo, le otyorgaron el premio nacional de ensayo, 1990, por su trilogía sobre el Lenguaje, y otros ensayos sobre el tema. También ha recibido dos premios más: uno por el conjunto de su obra teatral y otro de poesía. Con todo, sigue poco reconocido socialmente a pesar de su valiosa, etensa y original obra.

AGC (Agustín García Calvo) es uno de los grandes filósofos y ensayistas contra el Sistema vigente, contra los valores, mitos e Instituciones imperantes (Dios, Tiempo, Estado, Dinero, Realidad, Progreso, Paz, Fútbol, Trabajo, Nombre, etc). Su firma rebela la duda sobre uno mismo: Encierra su nombre Agustín García Calvo entre dos interrogantes. Más que una firma es una pregunta, una cuestión. El ponerse en cuestión a sí mismo nos muestra la radicalidad de su actuar.

Algunos de sus poemas han sido musicados y cantados entre otros  por Amancio Prada y Chico Sánchez Ferlosio. Escribió el Himno de Madrid y cobró por ello una peseta.

AGC autoedita sus libros en su editorial Lucina: Encontramos ensayos de política y filosofía, libros de lengua, enseñanza, filología, rítmica, cuentos, traducciones, y la recopilación de artículos de prensa.

Desde hace 13 años anima cada miércoles, incluido las vacaciones, una tertulia política y poética en el Ateneo de Madrid. Y durante el 15 M también estuvo en las plazas denunciando al Sistema y desengañando a los que tienen fe en la Democracia y sociedad del bienestar.

Un filósofo de la vida, un poeta de la calle, un sabio polifacético ignorado por los Poderes y un referente para el pueblo, los de abajo.

En su libro “Cosas que hace uno” Lucina, 2010, nos explica las cosas que ha hecho a lo largo de su vida: muchas a contracorriente y contra las Instituciones del Estado: escribir poesía, teatro, ir a ensayos de teatro y dirigir teatro, investigar los abusos y mentiras del estado, dar a conocer sus engaños, dar charlas en ateneos y plazas públicas, enseñar sin hacer exámenes, traducir sobre todo a los clásicos griegos y autores franceses como Sade, cantar, declamar, ir a asambleas y organizar tertulias. Pero también ha hecho hijos, ha hecho de padre, ha trabajado en Instituciones del Estado, ha pagado impuestos como Dios y el Estado mandan y sus libros tienen copyright.

Agustín es un especialista en nadar y guardar la ropa.

Sus charlas son como psicoterapias de grupo. Primero imparte una exposición temática en la que nos ilumina con su pensamiento y nos desengaña de creencias e ilusiones establecidas. Luego anima a los presentes a debatir y exponer lo autentico que llevamos dentro.

AGC es un monje de la utopía, ese mundo nuevo que llevamos dentro los corazones (para expresarlo a lo Durruti), este mundo nuevo que ya está en las plazas indignadas, en las cooperativas y casas okupas autogestionadas, en las redes de intercambio, en las escuelas libres.

Agustín odia la televisión y se ha negado a prestar su imagen. Por lo que no existe socialmente. ¿Qué pensará Agustín salir en una agenda, herramienta para planificar el tiempo, el presente y futuro, que él considera la muerte? En cualquier caso sirve para introducir la duda, base de la filosofía. Tiene un interesante libro “contra el Tiempo”, a base de numerosos, argumentados y originales ataques: ·El futuro es un engaño, el arma del Capital, del enemigo”

Txema Bofill

Afegeix un comentari

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà.