Pinten bastos per a les mares europees





Dijous La Vanguardia publicava un clarificador reportatge de Beatriz Navarro en què explicava les dificultats que viuen avui dia les polítiques pro maternitat a la UE. El context és la revisió de la Directiva sobre Dones Treballadores Embarassades que avui mateix, després d’incomptables endarreriments, debatem al Parlament Europeu, reunit en sessió plenària a Estrasburg (veure aquesta nota explicativa del mateix).  

Ja fa alguns dies que en parlo, d’aquest assumpte, ja que l’he seguit de manera directa en tant que ponent a l’ombra per al meu Grup, Verds/ALE.

Dimecres sortirem de dubtes, finalment, però passi el que passi és important que ningú s’enganyi: si dimecres les mares treballadores europees no tenen més i millors drets, hi haurà un responsable clar: les majories conservadores (en alguns casos reaccionàries) que avui s’imposen a l’Eurocambra.

Adjunto a continuació el text en què basaré la meva intervenció en el debat que començarà aquesta tarda, a les 17.00.
 

Intervención de R. Romeva i Rueda sobre Informe Estrela
(Directiva Trabajadoras Embarazadas)

18 octubre 2010


Un mensaje para las mujeres europeas trabajadoras: corren malos tiempos para la maternidad.

Y lo son por que algunas fuerzas políticas y algunos grupos empresariales siguen anclados en la anacrónica idea de que eso de tener hijos es, simplemente, una responsabilidad que atañe sólo  a las mujeres.

Pues no señoras y señores. El tener, cuidar y educar hijos e hijas es, y debe ser, una tarea que debemos asumir el conjunto de la sociedad.

Cierto es que sólo las mujeres pueden quedarse embarazadas y parir. No lo es, sin embargo, que deban ser ellas quienes asuman todo el peso, y el coste, de dicha tarea.

A finales del mandato pasado estuvimos a punto de aprobar, en este Parlamento, un texto que hubiera significado un salto de gigante en favor de los derechos de las mujeres trabajadoras madres. No pudimos votar porque PPE y Liberales se aliaron en su contra y decidieron devolver el informe a la Comisión. El pasado junio volvimos a votar en la Comisión de derechos de las mujeres y consensuamos un texto que, sin ser tan ambicioso como el anteriormente rechazado por PPE y Liberales, es significativamente valiente.

1.Permite a las mujeres mantener su sueldo durante el periodo de maternidad.

2.Fortalece su protección legal contra el despido así como la posibilidad de acceder  a una flexibilidad horaria que le permitan compatibilizar mejor la reciente maternidad con el trabajo.

3.    Amplia el permiso de maternidad hasta, al menos, 20 semanas (aunque algunas y algunos hubiéramos querido que fueran 24, como recomienda la OMS).

4. Facilita la movilidad de las mujeres trabajadoras en la UE garantizándoles que no perderán sus derechos adquiridos en cuanto a remuneración por permiso de maternidad en caso de tener que cambiar de país por trabajo.

5. Avanza, aunque no tanto como algunas y algunos quisiéramos, en la corresponsabilidad de los padres planteando el permiso de paternidad como un elemento necesario y complementario al de la madre.

Ahora toca ratificar este compromiso por parte de este pleno, pero me temo que ello no será fácil teniendo en cuenta la intensa e incomprensible campaña impulsada por algunas y algunos colegas del ala más conservadora de esta cámara.

Si el texto se aprueba como está ahora, cosa que deseo ya que insisto, sin ser tan ambicioso como yo querría, apunta en la buena dirección, las madres trabajadoras europeas se podrán felicitar. Sus derechos no sólo se verán más protegidos, sino incluso ampliados.

Sin embargo, si el próximo miércoles se imponen algunas de las numerosas, e incomprensibles, enmiendas que ustedes, colegas del PPE, ALDE y ECR han presentado, ello significará un retroceso en dichos derechos.

Auguro que, si ello es así, tendrán muchas dificultades para explicárselo a las madres europeas.
 

Font foto: Parlament Europeu

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