Els poetes maleïts

He escollit alguns paràgrafs del text d’Alfonso Carvajal “El umbral” al seu llibre Los poetas malditos. Un ensayo libre de culpa (Bogotá, Ed. Panamericana, 2000):

El ejemplo que nos dejan Nerval, Baudelaire, Rimbaud y Verlaine, va más allá del simple conjuro de la bohemia y sus excesos demenciales.

Entre más transcurre el tiempo en la civilización, más lejos está la gran sociedad del humanismo y la utopía… El romanticismo y el malditismo conllevan un proyecto de vida; es poetizar el mundo, tener una experiencia artística con la religión y visitar los senderos de Satán. Es la unión de vitalidad estética y divinidad. Es la voz del hombre frente a Dios, y los demás hombres. Por esto, sospecho que han sido marginados y relegados a las bibliotecas como segmentos más de la historia de la literatura universal. Su lectura exige una responsabilidad enorme, un revés de actitud, y los estratos académicos prefieren en general ver a la literatura como a una materia de estudio, y no como una operación del espíritu.

Territorios ignorados, subordinados, desterrados del pensamiento común de la modernidad, que da más importancia a la producción, a la fachada exterior, que a la insondable y no menos cierta creatividad.

¡Malditos, porque nos enseñaron a caminar por los infiernos terrenales! ¡Malditos porque increparon a la sociedad y sus costumbres, y se burlaron de la felicidad mentirosa de los hombres!

Tocaron el fondo del tedio y el destino de la existencia… Se hundieron en la misaria humana y la hicieron poema.

Más que un legado académico, han dejado huellas, sombras de lucidez fundidas en la contemporaneidad… notas musicales de una alegre melancolía…

Dieron aire a nuestro tiempo, y al futuro. Su rebelión contra la razón no era para aniquilarla, sino para restarle su jerarquía absoluta… Un arte donde la razón sea sensible y la sensibilidad razonable. Sin grietas, sin prejuicios teóricos. Simplemente de esas dos substancias.