Jaume Renyer

per l'esquerra de la llibertat

24 de gener de 2025
0 comentaris

Historicidi contra el poble jueu

El negacionisme històric és una eina emprada per tots els poders polítics i religiosos al llarg dels segles quan volen acabar amb l’existència d’un poble. Així actua l’església catòlica contra el poble jueu quan aqueix Nadal el Papa Francisco prega davant un pessebre amb un nen Jesús jeient sobre un mocador palestí. O com fa el règim de Putin contra el poble d’Ucraïna negant la seva identitat nacional fins al punt de provocar una guerra genocida.

També el supremacisme espanyol nega la nostra llengua i història. I tot i això, conec un grapat d’historiadors catalans que militen en l’antisionisme més obcecat i neguen el dret del poble jueu a bastir un estat propi sobre la terra que l’ha acollit ininterrompudament  -tot i que en situació minoritzada- des de fa més de tres mil·lenis. Una mostra n’és aqueixa informació publicada pel Jerusalem Post el proppassat 8 d’aqueix mes va desfermar una onada de protestes al món àrab: “Mapa bíblico publicado por Ministerio de Exteriores desata conflicto diplomático”:

“El mapa, publicado por la cuenta en árabe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, mostraba los límites bíblicos de los Reinos de Israel y Judea, que se extendían según los relatos bíblicos a diferentes áreas al este del río Jordán.

“¿Sabías que el Reino de Israel fue establecido hace 3000 años?” Leyó la primera oración de la publicación, que luego continuaba describiendo los relatos bíblicos de los reyes Saúl, David y Salomón, así como la partición del reino en el Reino del norte de Israel y el Reino del sur de Judea, y su respectiva destrucción y exilio por los imperios asirio y babilónico.

Sin embargo, no todos vieron esto como una simple lección de historia o cultura. El mapa fue presentado en medios de comunicación de todo el Medio Oriente, incluido el canal saudí Al-Arabiya, el medio catarí Al Jazeera y otros, la mayoría de los canales pasando por alto el propósito educativo del mapa y conectándolo con supuestos planes y conspiraciones israelíes.”

Aqueixa conducta negacionista -també a Occident- s’ha fet encara més evident d’ençà l’atac de caràcter genocida per perpetrat pel gihadisme palestí contra civils israelians el 7 d’octubre del 2023. Com van escriure el 16 de desembre del 2023 al Yediot Ahronoth les historiadores israelianes Dina Porat, Tuvia Frilling i Liat Steir-Livny: “Cuando se trata de Hamás, los historiadores olvidan las reglas académicas“. Profesores universitarios en Europa y EE.UU. afirman que Israel comete genocidio y limpieza étnica sin fundamento real, dejando el estudio histórico sin base fáctica y sólo con una versión subvertida de los acontecimientos”.

Dissortadament, la guerra en curs d’Israel per la seva supervivència té caràcter multidimensional és també, com escrigué Yossi Klein Halevi el proppassat 5 de maig del 2024 a The Times of Israel: “The war against the Jewish story “.

Post Scriptum, 26 de juny del 2025.

Abans d’ahir l’escriptora rgentina resident a França, Ariana Harwicz, va publicar aqueixa reflexió punyent a Infobae: “Cómo llegaron a llamar ‘nazis’ a los judíos“.

Cierta intelectualidad europea se apropió de palabras como “genocidio” y “racismo”. Y, a 80 años del Holocausto, abrieron el camino a la inversión de papeles. Que miren sus corazones sin asco.

Fui al festival de literatura en Jerusalém, al que había asistido hace diez años, directamente desde el Festival de Cannes donde se proyectó en la Selección oficial, Die, my love, adaptación de Lynne Ramsay con Jennifer Lawrence y Robert Pattinson producida por Martin Scorsese. Recalco lo de Selección oficial porque esas dos experiencias juntas, en un montaje sin cortes, me permitió entender algo que desde que publiqué Matate, amor, en 2012, me obsesiona y es la relación entre el campo de la cultura y la ideología dominante.

Pude experimentar en primera persona el pasaje de la cultura oficial a la cultura paria. En el Festival de Cannes se respiraba una atmósfera muy hostil a Israel (hostilidad chic) encabezada por muchas celebridades en la red carpet y, de hecho, parte de los jurados se unieron a boicots y letras abiertas, pero por ejemplo el escritor franco-argelino, Boualem Sansal -condenado hoy en Argelia a diez años de prisión por las ideas expresadas en sus libros- no fue ni siquiera nombrado.

Parte del campo de la cultura hoy deja afuera todas las causas que no están definidas en la agenda o que no traen beneficios directos. Fue un shock espiritual salir de la lengua oficial con sus slogans y su conformismo y entrar en un festival donde éramos unos pocos escritores, la mayoría de Europa del este, casi clandestinos. Ir de un mundo a otro confirmó para mí aquello de que “el escritor debe sustraerse al lenguaje vigente porque el lenguaje vigente lo encarcela” y sobre todo que un escritor debe, quedarse sin lenguaje, para escribir. Al regresar a Francia, esperando un taxi en el aeropuerto; Houellebecq me dijo que estaba resignado a volver a una Francia entregada, a una Francia sin épica, que no opone resistencia, y que es claro por la reacción complaciente de la mayoría de los jóvenes franceses, que les han ganado los asesinos.

Hay una cooptación de las palabras colonizaciónapartheidgenocidioracismofascismosupremacíapatriarcado por una ideología dominante que recluta esos términos para sí. Casi como un reclutamiento forzado de niños para convertirlos en soldados o en mártires. A partir del momento en que esas palabras son embargadas, son apropiadas, no importa más su significado, ni tampoco su conexión con la realidad porque ya perdieron todo su sentido. Como expresó el dibujante francés Xavier Gorce al hacer un autorretrato del cliché del intelectual hoy: “Los hechos son desmentidos por mi opinión”.

En ese sentido la figura del artista o del intelectual está en caída libre, si un artista abandona ese lugar de “exiliado espiritual” si un artista abandona lo único que tiene que tener, que es una relación única con la lengua, y en cambio se pliega a una manera religiosa de decir las palabras, se anula a sí mismo. Después, como lo demuestra la historia, algunos artistas castigados en vida serán admirados por su valentía medio siglo después, pero la vida de ese artista ya se arruinó.

Cuando empecé a observar este fenómeno, mucho antes pero de manera obscena el 7/10, hablé con libreros que sacaban libros de la vidriera porque algunas agrupaciones los amenazaban, escribí a las librerías que colgaban un afiche hostil a los “sionistas” o a los “fascistas” o que de un día para otro desistían de presentar a una autora considerada de derecha o cualquier otro epíteto que molestara. Les escribía a programadores de festivales que yo sabía que desprogramaban a realizadores israelíes o que dejaban afuera películas con temáticas o con visiones que antes habían seleccionado por su calidad, para no poner “poner en riesgo” la narración que sostiene determinado festival y evitar presiones, etc. Les escribí a editores que reemplazaban libros que les generarían problemas, les escribía a autores que se bajaban de festivales como el que organizó el Museo del Holocausto en Sao Paulo, por el hecho de no querer “quedar pegados” y así perder contratos, seguidores, likes, en definitiva, el visto bueno de la época.

Quise charlar con actores que interpretaban a sobrevivientes del Bataclan o de algún otro atentado terrorista, pero que después en las premieres, cambiaban su discurso. Los ejemplos son miles también en el ámbito educativo y académico y configuran el gran diario de lo que quedará de esta época. Con el pretexto de ser mayoría visible, una parte del campo del arte, libreros, editores, escritores, cineastas, periodistas, abandonó el campo de la moral, simplemente desertaron. Diría: el éxodo de los artistas de la ética y la moral. La omnipresencia de una sola causa santificada y elevada al rango de sagrada, en detrimento de todas las demás, es un fracaso moral. Los intelectuales de izquierda históricamente se vieron tentados por regímenes como el de Stalin, Mao, los jeremes rojos, ya lo sabemos, crecimos leyéndolos. Recuerdo que cuando llegué a Francia fui a ver una obra en el festival de Avignon en la que eran pro Stalin. Yo la interpreté en clave grotesca, o irónica, pera era puro realismo. Bueno, hoy esa tradición en la elite, sigue vigente y sigue como durante la Segunda Guerra Mundial habiendo el mismo porcentaje de colaboradores.

Lo que me apena es ver cómo esta ideología recuperó a la mayoría de los artistas ofreciéndoles un “combate” bajo el lema de que pensar bien es pensar como ellos. Eso es particularmente peligroso, mucho más allá de las personas que lo encarnan, diría que eso es lo menos importante, el problema es que la creación misma, la operación misma del arte se alienó y una lengua alienada es una lengua falsa. Es casi como si la experiencia se hubiese vaciado, se hubiese desconectado y muchos eligieran hacer obras que no consiguen decir nada. Esta época no logra, ni logrará en un futuro próximo desarticular esa alianza entre las elites y esta ideología oscurantista porque no depende de los hechos, porque ya no hay más experiencia, todo es discurso. Por eso Greta Thunberg (la causa del calentamiento global también fue sustituida) se negó a ver las imagines del 7/10 y estoy segura de que aunque las hubiera visto, las negaría. Como dentro de una peste emotiva colectiva, una suerte de éxtasis general donde nadie piensa. ¿Qué arte se fabrica bajo esas condiciones?

Esta época nos enseña que hay que desconfiar de los intelectuales siempre. No hay nada más gregario y conformista que un intelectual. La mayoría de las veces solo tienen miedo a que los dejen solos. Uno tiende a creer que aman la libertad porque es lo que dicen. Los especialistas en barcos y catástrofes explican que hay un momento preciso en donde un barco se inclina a un porcentaje donde ya no podrá evitar el hundimiento, quizás ya estamos en ese momento.

Hace unos días vi escrito un graffiti en la pared de un liceo en el pueblo donde vivo que decía: “fuera los nazis”! Le dije a mi hijo: “¡Al fin un poco de cordura en este pueblo fantasma!” No entendés nada, me dijo, cosa que puede ser cierta. ¿Qué tengo que entender? Afuera los nazis, mamá, son los judíos, los judíos son los nuevos nazis, dijo. Llevó solo 80 años preparar esa inversión de roles, los intelectuales, la prensa, lograron esa inversión ya legitimada en la lengua, otra vez nazificada. El primer paso ya está dado.

Cuando no sabía francés practicaba pronunciación repitiendo esta frase de Charles Beaudelaire: “Seigneur! Donnez-moi la force et le courage de contempler mon cœur et mon corps sans dégoût / Señor!” Dame la fuerza y el coraje de contemplar mi cuerpo y mi corazón sin asco. Que cada artista la interprete como quiera.

Post Scriptum, 10 de setembre del 2025.

Abnousse Shalmani ahir a The Times of Israel: “L’effacement de l’humanité juive, quand l’Histoire est mise en lambeaux”.

 

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

Us ha agradat aquest article? Compartiu-lo!