Mudar la piel

 Después de pasar por el festival de Donostia , en Barcelona hemos podido disfrutar del documental-película de Ana Schulz y Cristobal Fernandez.

Es un homenaje al padre de Ana, el negociador Juan Gutiérrez que medió entre entre  el gobierno español y ETA. Es también la historia de un Guardia Civil infiltrado en la organización pacificadora que Juan dirigía en Gernika, hasta ganarse la confianza total de Juan. Ana nos describe la sorprendente relación entre el pacificador (que no pacifista) y el GC, miembro del CNI. Los dos, arrollados por la vorágine del conflicto Vasco y apartados de sus respectivos cometidos, tras el paso de los años no se repudian, a pesar de la traición del espía.

En el actual momento de la revolución catalana en favor de una república democrática, este trabajo de Ana es un auténtico regalo, y es de recibo que aprovechemos la amarga experiencia vivida en Euskadi, de manera útil en nuestro camino hacia la libertad.

Me impresionaron especialmente las reflexiones expertas de Juan Gutiérrez sobre la violencia omnipresente y la acción pacificadora. Las informaciones y opiniones, a años vista de Mayor Oreja, un lujo y las confesiones del espía en una extensa carta, toda una revelación.

Si tenéis ocasión de ver este serio trabajo no dudéis en aprovecharla. Pasareis un buen rato, con momentos de sonrisas y la gente sensible al conflicto entre el País Vasco y España en algún momento notareis un nudo en la garganta. No os cuento el final, que es de la categoría de la película “Libertad negra”de José Enrique Sánchez.

PD. Temo por la seguridad del espía.

 

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