11 d'octubre de 2006
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PER A ANNA

ANNA POLITKÒVSKAIA: LA VERITAT ASSASSINADA

Eren les cinc i deu de l?horabaixa aquest dissabte passat ?set d?octubre de 2006? a Moscou. Anna entrava al portal de ca seva amb uns paquets. Venia de compres. Cridà l?ascensor. De la fosca d?un replà va sortir cop en sec un home prim amb una caputxa. Duia una pistola a la mà dreta. Disparà dos trets. Anna va caure en terra. L?home la rematà amb dos trets més i l?arrossegà dins l?ascensor. Llançà la pistola al sòl i desaparegué.

La policia de Putin ?que ni per hipocresia política ha fet cap declaració de dol? no trobarà aquest assassí, segurament pagat per alguns dels nombrosos torturadors, terroristes, militars rusos o txetxens o mafiosos que Anna havia denunciat amb noms i llinatges als seus nombrosos reportatges i llibres.

La primera notícia d?aquesta periodista russa lluitadora la vaig tenir el 15 de novembre de 2002 quan el Pen Català la va convidar a Barcelona per fer una conferència en el Dia dels Escriptors Empresonats. En el Col·legi de Periodistes ens contà les atrocitats que l?exèrcit rus perpetrava  en la guerra de Txetxènia.

«El que passa a Txetxènia no és un combat contra el terrorisme, sinó una matança de civils. Un genocidi. I això cal que el món ho sàpiga. He vist l?exhumació de fosses comunes secretes, la crueltat de la tortura en els mutilats, la inexistència de lleis. En trepitjar Txetxènia has d?entendre que deixes de ser una persona. Ets un material biològic sense drets i l?exèrcit pot fer el que vulgui. Mentre recollia informació l?exèrcit em va arrestar i va comunicar que havia desaparegut. Dues persones que em coneixeien van informar a Moscou de la meva detenció. Em van muntar un simulacre d?afusellament. Al cap de tres dies m?amollaren, emperò les persones que havien telefonat foren assassinades.» Era impressionant sentir una persona que et donava testimoni de les víctimes que no tenen veu i al mateix temps denunciava els botxins. Feia poc Movstar Baraiev, el líder del comandament txetxè que havia assaltat el Teatre Dubrovka de Moscou, la va reclamar com a mediadora. Anna ho deia ben clar: «Va ser una negociació difícil. Als terroristes no els importava conservar la vida i a Putin no l?han frenat mai les víctimes.

El que va passar al Teatre Dubrovka és idèntic al que va succeir al submarí Kurk. Hi havia vides en joc i Putin no va moure ni un dit per salvar-les. Putin va decidir llançar el gas amb l?oposició dels generals i sabia que hi moririen una quantitat indeterminada de persones (nins, malalts, vells?). Encara hi ha més de 100 persones desaparegudes i molts d?afectats pel gas. Putin fa una neteja ètnica de txetxens». Vaig veure Anna el 2004 durant el Fòrum quan, també convidada pel Pen Català, va participar en el diàleg El valor de la Paraula. Deia mots lúcids, viscuts, crus i valents que feien feredat. Que Putin és un racista patològic, un nou Stalin que odia la gent del Caucas i vol aniquilar la nació txetxena, que els governs occidentals consideren Putin com un mal menor i el deixen fer, són indulgents amb ell, un home que destrueix vides i llibertats sempre seguit, que fa lleis que redueixen la llibertat d?expressió amb l?excusa del terrorisme, té una impunitat internacional. «Em fa falta la veritat, constantment em fa falta la veritat com l?oxigen», deia aquesta Anna que es jugava la pell per 400 dòlars al mes a la revista independent moscovita Novaia Gazeta i escrivia llibres que denunciaven corrupcions i abusos: La Rússia de Putin, Terror a Txetxènia i Una guerra bruta són part de l?herència d?aquesta lluitadora, d?aquesta mestra que ens ensenyava la responsabilitat i la força de les paraules del periodista ètic per fer un món més humà i més habitable, més just.

No oblidarem el coratge d?Anna Politkòvskaia, far lluminós dins les corruptes aigües del segle XXI.

  1. Cada día tengo ante mí decenas de carpetas. Son las copias de los expedientes de las causas penales de personas encarceladas o que se encuentran bajo investigación por "terrorismo". ¿Por qué la palabra "terrorismo" entre comillas? Porque la mayoría de esas personas han sido designadas terroristas. Y esta práctica de "designar terroristas" no sólo desplazó en 2006 la verdadera lucha antiterrorista, sino que comenzó a multiplicar a los deseosos de venganza, a potenciales terroristas. Cuando la fiscalía y los tribunales trabajan no en aras de la ley ni para castigar a los culpables, sino por encargo político y para rendir cuenta antiterrorista al Kremlin, las causas penales se fabrican como tortillas.

    La cadena de montaje para "conseguir confesiones" garantiza de manera magnífica buenos indicadores de "lucha contra el terrorismo" en el Cáucaso del Norte. He aquí lo que me escribieron las madres de un grupo de jóvenes chechenos condenados: "Las prisiones reformatorias se han convertido en campos de concentración para los jóvenes chechenos que han sido condenados. Son discriminados por motivos étnicos".

    "No les permiten salir de las celdas ni de los calabozos de castigo. La mayoría o casi todos los jóvenes han sido condenados en causas amañadas, sin pruebas. En condiciones de extrema crueldad, sometidos a humillaciones de su dignidad humana, ellos comienzan a odiar. Y es todo un ejército de hombres que volverán adonde nosotros con sus vidas y sus mentes destrozadas…".

    Honestamente, temo su odio. Temo, porque rebasará los márgenes. Tarde o temprano. Y no serán los investigadores que los torturaron quienes pagarán los platos rotos. Las causas de los "terroristas designados" es el campo en el que chocan frontalmente dos posturas ideológicas sobre lo que ocurre en la zona de la "operación antiterrorista en el Cáucaso Norte": ¿combatimos la ilegalidad con la ley? ¿o golpeamos con nuestra ilegalidad la de ellos? Estos dos enfoques chocan y sacan chispas hoy y también lo harán en el futuro. Como resultado de la "designación de terroristas" aumenta el número de aquellos que no quieren conformarse con ello.

    Hace poco, Ucrania extraditó a petición rusa a Beslán Gadáyev, detenido a comienzos de agosto durante una verificación de documentos en Crimea, donde vivía en condición de desplazado forzoso. He aquí unas líneas de una carta suya fechada el 29 de agosto: "… Después de que me extraditaron de Ucrania a Grozni me llevaron a un despacho y me preguntaron inmediatamente si yo había matado a la gente de la familia Salíjov, a Anzor y a su amigo, un camionero ruso. Juré que no había matado a nadie y que no había derramado la sangre de nadie, ni del checheno ni del ruso. Me dijeron: ‘No, tú los mataste’. Volví a negarlo. Después de que por segunda vez dije que no había matado a nadie comenzaron a golpearme. Primero, me dieron dos puñetazos en la zona del ojo derecho. Cuando recuperé el sentido despúes de esos golpes me torcieron los brazos y me esposaron con las manos por delante, y entre las piernas, por el costado, introdujeron un tubo para que yo no pudiera mover los brazos aunque ya estaba esposado. Luego me cogieron, mejor dicho cogieron el tubo por el extremo al que yo estaba enganchado y me colgaron entre dos cajoneras, a una altura de cerca de un metro.

    "Inmediamente después de que me colgaron me fijaron unos cables en los meñiques de las manos. Un par de segundos después comenzaron a darme golpes de corriente eléctrica y a golpearme con porras de goma por todas partes. Sin poder soportar el dolor, empecé a gritar y a invocar el nombre del Todopoderoso. Como respuesta, para no oír mis gritos me pusieron una bolsa negra en la cabeza. No recuerdo cuánto tiempo duró aquello, empecé a perder el conocimiento del dolor. Al ver que perdía el sentido me quitaron la bolsa de la cabeza y me preguntaron si iba a hablar. Les dije que sí, aunque no sabía de qué iba a hablar. Les contesté así para librarme del suplicio aunque sea por un momento".

    "Me descolgaron y me arrojaron al piso. Me dijeron: ‘Habla’. Les respondí que no tenía nada que decir. En respuesta a mis palabras me golpearon con el tubo en el que me habían colgado también en la zona del ojo derecho. A causa de los golpes caí sobre un costado y, ya casi inconsciente, sentí cómo seguían dándome golpes por doquier… Otra vez me colgaron y todo volvió a repetirse. No recuerdo cuanto se prolongó. Me arrojaron agua varias veces"

    "Al día siguiente me bañaron, me embadurnaron la cara y el cuerpo con algo. A la hora de almuerzo vino a verme un policía de civil y me dijo que habían venido unos periodistas y que yo tenía asumir la autoría de tres asesinatos y un asalto. En caso de que no lo hiciera me amenazó con que abusarían sexualmente de mí. Acepté. Después de la entrevista con los periodistas, me obligaron a firmar una declaración en que se decía que todos los golpes los había recibido durante un intento de fuga…"

    El abogado Zaúr Zakríyev, que defendió a Beslán Gadáyev, declaró a los colaboradores de (la organización de derechos humanos) Memorial que en la comisaría del distrito de Groznenski su defendido fue sometido a abusos físicos y psicológicos. Como se desprende de la declaración del letrado, su defendido se declaró culpable de un asalto en 2004 contra efectivos policiales. Sin embargo, los agentes del Departamento Distrital del Ministerio de Interior decidieron que se declarara culpable de una serie de delitos en la aldea Stárie Ataguí (distrito de Groznenski) que él no había cometido.

    Según el abogado, el cuerpo de su defendido presenta lesiones causadas por los crueles malos tratos a los que fue sometido. En la enfermería del centro de detención preventiva Nº1 de Grozni, donde actualmente se encuentra Gadáyev (acusado de bandidismo, artículo 209 del Código Penal de Rusia), se levantó un acta médica en la que se dejó constancia de multiples lesiones, cicatrices, magulladuras, hematomas, costillas rotas y visceras comprometidas.

    Por todas estas violaciones flagrantes el abogado Z. Zakriev presentó una queja ante la Fiscalía de la republica de Chechenia…

    PS. Aquí termina el artículo de Politkóvskaya. Quedó inconcluso. La Redacción de

    Nóvaya Gazata intenta esclarecer qué episodios quedaron fuera del texto.

    Nota de la Redacción de ‘Nóvaya Gazata’

    Todos nos preguntan si el asesinato de Anna Politkóvskaya está relacionado con la preparación de su artículo sobre las torturas, que anunció durante su entrevista a radio Libertad el 5 de octubre, un día antes de su muerte. Hoy en esta página publicamos fragmentos del material que nuestra comentarista dejó inconcluso. Se trata del testimonio directo del uso de las torturas, confirmado por los exámenes médicos. Además, Politkóvskaya recibió un vídeo en el que se ve a supuestos miembros de los servicios secretos chechenos torturando a dos jóvenes. Del cuello de uno sobresale un cuchillo y sangra abundantemente; el otro yace en el suelo malherido. Pedimos a la persona que le envió el vídeo que contacte con nosostros. La filmación la hicieron los mismos verdugos.

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