Españoles, toca acatar las sentencias de los tribunales europeos

Muchos años de justificar el pésimo funcionamiento de la justicia española, siempre en base, a una real falta de medios, pero a la hora de la verdad, a la hora de la justicia ciega e igual para todos, tengamos la desgraciada certeza que no es ciega, sino que sólo ve por el ojo derecho. Cómo justificar algunas sentencias que dejan a la ciudadanía con la boca abierta, y no ya solo las sentencias, también en su cumplimiento.

Acabamos de soportar la condena de los ERE´s de Andalucía, donde por robar al pueblo andaluz cerca de MIL MILLONES DE EUROS, son condenados a menos pena que a quien entra en un corral y roba una gallina, ya lo dicen muchos jueces: que las leyes españolas están pensadas para los robagallinas, pero del mismo modo, cómo condenan en España a quienes se manifiestan en las calles en el libre ejercicio de la libertad de expresión, consagrado en la Constitución del 78, también coja de una pierna en cuanto a su aplicación, como por ejemplo al jornalero y sindicalista del SAT Francisco Molero, condenado a cinco años y medio, condena que cumple en el Centro Penitenciario Málaga II, por participar en la manifestaciones rodea al Congreso en plena crisis económica, y, sin embargo al cuñado de Felipe VI, lo condenan a 6 años por robarnos a todos y ya esta pasando las navidades en casa.

Podría estar enumerando las sentencias y cumplimientos injustos de la justicia española durante toda una enciclopedia, y siempre veríamos como se condena a unos y a otros, como cumplen unos, y como cumplen otros, pero seamos demócratas y acatemos las leyes, aunque no estemos de acuerdo con ellas, luchemos por cambiarlas, que hora es ya de dotar al Estado español de leyes actuales, justas y adecuadas a la realidad de la sociedad a la que tiene que servir.

Acatemos las leyes, sí, pero ¿está el actual Estado español dispuesto a acatarlas? Porque mucho escucho gritar al centralismo español que las leyes son las leyes y hay que acatarlas, que las leyes son para todos, que sin justicia no hay democracia y un eterno rosario de expresiones a favor del acatamiento de las leyes, eso sí, siempre que estas den la razón al Estado españolista, o a los partidos españolistas, porque en cuanto una ley le quita la razón…, ya el comportamiento es el contrario.

Me refiero al juicio por los acontecimientos del 1 O en Catalunya y consecuencias, su condena y cumplimiento, como era de esperar, aplaudido por la derecha más españolista. Nada que decir dentro del acatamiento judicial, aunque no se esté en nada de acuerdo. Aceptar las decisiones de los tribunales. Pero cuándo una sentencia de la Justicia Europea, a la que España está sujeta porque de ese modo lo firmó, dicta sentencia en contra del gusto de la derecha española, ya no es lo mismo, ya no gusta la Justicia, menos aún su acatamiento y aplicación. Señores de la derecha españolista, acatamos o no acatamos las resoluciones de los tribunales, sean nacionales, europeos o internacionales. Porque en caso contrario, ustedes están desprovistos de ninguna legitimidad moral para exigir lo mismo con las leyes españolas.

Los tribunales europeos han dictado sentencia a favor de los políticos catalanes electos, de forma legítima y democrática por la ciudadanía europea, porque los españoles y españolas somos europeos, no australianos, con toda admiración a los australianos, y por tanto con el mismo derecho a votar a quien queramos, y por tanto queremos, tenemos derecho a que se respete el voto ejercido y al elegido para que nos represente. Y ha tenido que sentenciar a favor, porque el Estado español, aplicó mal las leyes europeas en cuanto al tratamiento de los candidatos electos, un error que los perjudicados recurrieron a las instancias europeas que ahora les da la razón. Tienen derecho a ser eurodiputados, porque de ese modo lo han decidido los europeos, bajo normas europeas y para el Parlamento Europeo.

Por tanto, les ruego, por el bien de la justicia de España, que alguien suba con una escalera y le tape el ojo derecho que se le ve demasiado, del mismo modo les ruego, que, en vez de sacar del baúl de los recuerdos cavernarios con olor a naftalina, aquello tan cutre del complot comunista judeo masónico en contra de España, cada vez que reciben ustedes un revés en su manera arcaica de modelo de sociedad, sean, por una vez demócratas, sé que les es difícil, lo sé, pero acaten y cumplan con la sentencia del tribuna europeo y dejen ejercer en plena libertad a los eurodiputados catalanes su labor como eurodiputados, que para eso lo hemos elegido de forma libre, consciente, democrática y en legítimo derecho a la libre elección de nuestros representantes a las instituciones europeas. Por una vez, no pongan en ridículo a España a nivel internacional con tanta actitud retrógrada.

Pedro I. Altamirano

@altamiranoMLG

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