
Ahir diumenge es va donar per acabada la Festa Major del barri de Sant Antoni. La més primerenca de les festes de la ciutat va acollir multitud d'actes diferents que van omplir els carrers del barri des de divendres dia 11 fins diumenge dia 20. Concerts, activitats infantils, ball per la gent gran, correfocs són
només una petita mostra de les activitats viscudes aquests dies.
Aquest any, segons el nostre punt de vista, els actes s'han multiplicat
i en els que hem pogut assistir hem notat un increment de participants
que dóna fe de la vida de barri que es viu a Sant Antoni.
Les festes de barri són un dels punts de trobada més importants de tots els veïns i veïnes amb les associacions que durant tot l'any es mouen i treballen per un barri més viu. Des del col·lectiu Xamfrà us animem a participar tots els mesos de l'any en les activitats que es duent a terme al nostre barri així com a participar activament en alguna de les diferents associacions que en ell hi treballen. L'Associació de Veïns del barri de Sant Antoni, l'esplai Totikap, la Xarxa comunitària, els Diables de Sant Antoni, la Vokalia de joves, etc.
Les festes de barri són un dels punts de trobada més importants de tots els veïns i veïnes amb les associacions que durant tot l'any es mouen i treballen per un barri més viu. Des del col·lectiu Xamfrà us animem a participar tots els mesos de l'any en les activitats que es duent a terme al nostre barri així com a participar activament en alguna de les diferents associacions que en ell hi treballen. L'Associació de Veïns del barri de Sant Antoni, l'esplai Totikap, la Xarxa comunitària, els Diables de Sant Antoni, la Vokalia de joves, etc.


"Sant Antoni gloriós, beneïu tots els burros"
Quim Monzó
- 17/01/2008
¿Por qué montan el entoldado cuando buena parte del barrio está hasta el gorro de él?
Hace unos días, mientras empezaban a montar los autos de
choque en la avenida Mistral, la dueña de un bar de la zona me dijo:
"Otra vez la fiesta mayor. Aún no ha empezado y ya tengo ganas de que
se acabe". Llevo años en el barrio y no he conocido a ningún vecino que
anhele su llegada. La carrera atlética no les molesta, y disfrutan con
los Tres Tombs, la chocolatada, el concurso de paellas, los juegos
infantiles... (Aunque, el domingo, un grupo de payasas chapuceras, en
Mistral con Vilamarí, hacía sentir vergüenza ajena. Y luego critican la
tele...) El caso es que, más o menos, a la gente le gustan determinadas
cosas de la fiesta, y escuchan el pregón (este año, a cargo del tarzán
Albert Gimeno), y soportan más o menos que los caballitos, las barracas
de tiro y las tómbolas trastoquen durante ...
durante semanas ciertas calles, amén de su ruido constante y anodino. Todo sea por los niños. Pero lo que les tiene hartos es el entoldado.
Están hartos del entoldado y del botellón, y de las pandillas que se quedan hasta el amanecer, mamando y gritando. Están hartos de que los conciertos duren hasta las tantas y de que se salten a la torera la normativa, que dice que, entre semana, tienen que acabar a las once, y los viernes y los sábados a las dos. Es como si, los días laborables, aquí la gente no tuviese que levantarse para ir a trabajar.
¿Por qué montan el entoldado, año tras año, cuando buena parte del barrio está hasta el gorro de él? Muchos vecinos dicen que la única explicación posible es que alguien debe cobrar una buena comisión, porque, si no, no se entiende. Que la fiesta mayor se haga cada enero, con sus concursos y sus juegos infantiles y el correfoc y sus comilonas, es lógico y razonable. Pero ¿conciertos nocturnos en el entoldado? En épocas pretéritas, cuando la vida era de una rutina inquebrantable, que hubiese fiesta mayor era un notición. La fiesta permitía a los vecinos de un lugar bailar, divertirse una vez al año. Pero, en el siglo XXI, cuando hay discotecas y salas de conciertos por todas partes, ¿qué sentido tiene? La misión de cohesionar la vida del barrio la cumplen los otros actos. El entoldado sólo sirve para que se vea invadido por forasteros que no tienen que madrugar, que beben mal y vomitan por las esquinas. (Estos días hay vómitos espectaculares por el suelo. Se los recomiendo.)
De modo que los vecinos de Mistral han llenado los balcones con pancartas en las que se lee: "Soroll no, envelat no" (o su variante: "No soroll, no envelat"). Y, para que no sea dicho, entre el alud de pancartas en contra, en un balcón hay una a favor. Está escrita con una letra de cada color - estética guardería- y pone: "M´agrada la festa major i m´agrada l´envelat". No dice nada del ruido. He ahí un caso evidente de hipoacusia.