VilaWeb.cat

Accés de l'autor

Nom d'usuari
Clau
Recorda'm

Categories

Últims 40 canvis

Arxiu

« Febrer 2012 »
dl dt dc dj dv ds dg
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
 
PSICOGIRONA | diumenge, 19 d'agost de 2007 | 20:48h

 

  

 




Declaración de Budapest 1992: (14 de MAYO de 1992) 

 
ASEGURAR LA SALUD MENTAL DE LOS NIÑOS.

La asociación internacional para la psiquiatría del niño y del adolescente ( I.A.C.A.P.A.P.) y las profesiones afines afirma el derecho de cada niño de alcanzar su potencial físico, emocional y educativo completo, compartiendo con la Convención de Naciones Unidas para los derechos del niño y la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (página 623, 1977) que todos los países deben tener un plan nacional para la salud mental del niño y del adolescente.

La meta de todo el cuidado médico es prevenir los desórdenes que interfieren con el crecimiento y el desarrollo sanos. Lo correcto para todos los niños es recibir el cuidado y el tratamiento apropiados. Las metas del desarrollo, del cuidado y de la calidad de vida óptimos para todos los niños se alcanzan cuando todos los sectores de la sociedad trabajan junto con las familias para dar lo mejor a sus niños.

La asociación internacional para la psiquiatría del niño y del adolescente y las profesiones afines reclama los siguientes derechos para los niños y los adolescentes:

Los niños deben ser protegidos con medidas preventivas convenientes, una familia de apoyo, cuidado médico preventivo y oportunidad educativa.

Los niños con dificultades emocionales, mentales y de desarrollo deben recibir la evaluación y la diagnosis tempranas y exactas. Los factores sociales, emocionales y biológicos influencian el desarrollo de los niños y pueden necesitar ser considerados en una evaluación del niño y de su familia.

Los niños y sus familias deben tener la oportunidad de beneficiarse de la gama completa del tratamiento moderno y de cuidados apropiados a sus necesidades individuales.

Todas las intervenciones se deben proporcionar por los clínicos formados específicamente y experimentados y los otros profesionales necesarios.

Los niños en condiciones crónicas persistentes deben seguir un tratamiento y un cuidado proporcionados con la finalidad de mantenerlos en el seno de sus familias y comunidades. Cuando el cuidado fuera de la familia sea requerido, los niños deben tener el derecho de vivir en los ambientes que provean la continuidad del cuidado, del afecto y de la preocupación, proporcionados normalmente por la familia. Tal tratamiento debe hacerse tan cerca del hogar como sea posible, en el ambiente menos restrictivo y con el tratamiento clínico de más alta calidad.

Para alcanzar estas metas, una nación y la comunidad necesitan a profesionales que estén dedicados a planear las necesidades de niños y de adolescentes, a crear y a poner en funcionamiento los servicios específicos para niños con desórdenes mentales, del comportamiento y del desarrollo.

La asociación internacional para la psiquiatría del niño y del adolescente y las profesiones afines recomienda que cada nación  realice un plan para el reconocimiento y el apoyo de la especialidad de la psiquiatría del niño y del adolescente, de la psicología clínica y de las profesiones afines referidas al desarrollo mental de niños.

Un plan nacional debería asegurar:

Una formación oficial especializada de alto nivel en psiquiatría del niño y del adolescente y profesiones clínicas de psicología del niño y afines;

Que la formación médica esté pendiente de las necesidades en salud mental de los niños y de sus familias e incluirlas en el plan de estudios de formación del estudiante y del licenciado;

Un suficiente número de los profesionales que estén formados y disponibles para la prevención, la intervención temprana y el tratamiento;

Recursos apropiados en la comunidad para todos los niños; Instalaciones adecuadas y accesibles para su tratamiento y su cuidado.

Para poner un plan en acción a nivel nacional para los niños y los adolescentes, es esencial que una nación tenga departamentos universitarios y los departamentos de psiquiatría del niño y del adolescente confiados al cuidado de la más alta calidad y los adelantos del conocimiento con la investigación.

La especialidad profesional de psiquiatría del niño y del adolescente ayudará a asegurar la disponibilidad del conocimiento y del cuidado único, multifacético, que una comunidad debe proporcionar a sus niños.

 Irving Philips, M.D., presidente.

 Kari Schleimer, M.D., secretario general.