
El futbol, l'opi pel poble
Transcrit les reflexions d'Eduardo Galeano, que comparteixo, i deixo per a més avall el meu pronòstic que vaig errar quasi totalment. Deia que els equips tercermundistes guanyarien i varen anar perdent tots. I també deia que els equips europeus, menys Espanya, anirien perdent estrepitosament i varen anar guanyant. Vaig acertar que Espanya arrivaria a la final i que pel seu bon joc merexeria ésser guanyador.
Tots sabem el que ha passat:
Brasil va caure davant d'Holanda jugant mil.lor, molt mil.lor a la primera part al menys. Ghana, segons els diaris, merexia guanyar. Als africans els falta autoestima, creure que poden. Estan dominats i amb sentiment d'inferioritat. Tenen a més els entrenadors europeus i els jugadors jugant i vivint a Europa. No és extrany que hagi guanyat Europa. El món està globalitzat i el domini d'Europa cada cop és més fort i en tot el mon. Uruguay va lluitari per molt poc, amb pròrroga i un poster de Forlan a l'ultim segon, va ser eliminat a semifinals per Holanda.
Bé, de totes maneres considero que la meva hipòtesi és vàlida i que sols es tracta d'una excepció que confirma la regla, que diu que tots els partits jugats al continent Americà, la meitat, els han guanyat equips llationamericans. Per tan el pròxim campionat a Brasil, el guanyarà possiblement Brasil o un equip llationoamericà.
Africa on s'ha jugat per primera vegada han passat tot de coses insòlites que les comenta amb gràcia i amb l'inteligència habitual, l'Eduardo Galeano.
És quasibé una defensa de les meves hipòtesis errades.
El reino mágico
EDUARDO GALEANO ESCRITOR 13/07/2010 16:59 Actualizado: 13/07/2010 17:16
IKER AYESTARAN
Pacho Maturana, colombiano, hombre de vasta experiencia en estas lides, dice que el fútbol es un reino mágico, donde todo puede ocurrir. El Mundial reciente ha confirmado sus palabras: fue un Mundial insólito.
Insólitos fueron los diez estadios donde se jugó, hermosos, inmensos, que costaron un dineral. No se sabe cómo hará Suráfrica para mantener en actividad esos gigantes de cemento, multimillonario derroche fácil de explicar pero difícil de justificar en uno de los países más injustos del mundo.
Insólita fue la pelota de Adidas, enjabonada, medio loca, que huía de las manos y desobedecía a los pies. La tal Jabulani fue impuesta aunque a los jugadores no les gustaba ni un poquito. Desde su castillo de Zurich, los amos del fútbol imponen, no proponen. Tienen costumbre.
Insólito fue que por fin la todopoderosa burocracia de la FIFA reconociera, al menos, al cabo de tantos años, que habría que estudiar la manera de ayudar a los árbitros en las jugadas decisivas. No es mucho, pero algo es algo. Ya era hora. Hasta estos sordos de voluntaria sordera tuvieron que escuchar los clamores desatados por los errores de algunos árbitros, que en el último partido llegaron a ser horrores. ¿Por qué tenemos que ver en las pantallas de televisión lo que los árbitros no vieron y quizá no pudieron ver? Clamores de sentido común: casi todos los deportes, el basquetbol, el tenis, el béisbol y hasta la esgrima y las carreras de autos, utilizan normalmente la tecnología moderna para salir de dudas. El fútbol, no.
Los árbitros están autorizados a consultar una antigua invención llamada reloj, para medir la duración de los partidos y el tiempo a descontar, pero de ahí está prohibido pasar. Y la justificación oficial resultaría cómica, si no fuera simplemente sospechosa: el error forma parte del juego, dicen, y nos dejan boquiabiertos descubriendo que errare humanum est.
Insólito fue que el primer Mundial africano en toda la historia del fútbol quedara sin países africanos, incluyendo al anfitrión, en las primeras etapas. Sólo Ghana sobrevivió, hasta que su selección fue derrotada por Uruguay en el partido más emocionante de todo el torneo.
Algunos resentidos llegamos a sospechar que el pulpo era un corrupto
Insólito fue que la mayoría de las selecciones africanas mantuvieran viva su agilidad, pero perdieran desparpajo y fantasía. Mucho corrieron, pero poco bailaron. Hay quienes creen que los directores técnicos de las selecciones, casi todos europeos, contribuyeron a este enfriamiento. Si así fuera, flaco favor han hecho a un fútbol que tanta alegría prometía. África sacrificó sus virtudes en nombre de la eficacia, y la eficacia brilló por su ausencia.
Insólito fue que algunos jugadores africanos pudieran lucirse, ellos sí, pero en las selecciones europeas. Cuando Ghana jugó contra Alemania, se enfrentaron dos hermanos negros, los hermanos Boateng: uno llevaba la camiseta de Ghana, y el otro la camiseta de Alemania.
De los jugadores de la selección de Ghana, ninguno jugaba en el campeonato local de Ghana. De los jugadores de la selección de Alemania, todos jugaban en el campeonato local de Alemania. Como América Latina, África exporta mano de obra y pie de obra.
Insólita fue la mejor atajada del torneo. No fue obra de un portero, sino de un goleador. El atacante uruguayo Luis Suárez detuvo con las dos manos, en la línea del gol, una pelota que hubiera dejado a su país fuera de la Copa. Y gracias a ese acto de patriótica locura, él fue expulsado pero Uruguay no.
Insólito fue el viaje de Uruguay, desde los abajos hasta los arribas.
Nuestro país, que había entrado al Mundial en el último lugar, a duras penas, tras una difícil clasificación, jugó dignamente, sin rendirse nunca, y llegó a ser uno de los mejores. Algunos cardiólogos nos advirtieron, desde la prensa, que el exceso de felicidad puede ser peligroso para la salud. Numerosos uruguayos, que parecíamos condenados a morir de aburrimiento, celebramos ese riesgo, y las calles del país fueron una fiesta. Al fin y al cabo, el derecho a festejar los méritos propios es siempre preferible al placer que algunos sienten por la desgracia ajena.
Terminamos ocupando el cuarto puesto, que no está tan mal para el único país que pudo evitar que este Mundial terminara siendo nada más que una Eurocopa. Y no fue casual que Diego Forlán fuera elegido mejor jugador del torneo.
Insólito fue que el campeón y el vicecampeón del Mundial anterior volvieron a casa sin abrir las maletas. En el año 2006, Italia y Francia se habían encontrado en el partido final. Ahora se encontraron en la puerta de salida del aeropuerto. En Italia, se multiplicaron las voces críticas de un fútbol jugado para impedir que el rival juegue.
En Francia, el desastre provocó una crisis política y encendió las furias racistas, porque habían sido negros casi todos los jugadores que cantaron la Marsellesa en Suráfrica. Otros favoritos, como Inglaterra, tampoco duraron mucho. Brasil y Argentina sufrieron crueles baños de humildad. Medio siglo antes, la selección argentina había recibido una lluvia de monedas cuando regresó de un Mundial desastroso, pero esta vez fue bienvenida por una abrazadora multitud que cree en cosas más importantes que el éxito o el fracaso.
Insólito fue que faltaran a la cita las superestrellas más anunciadas y más esperadas. Lionel Messi quiso estar, hizo lo que pudo, y algo se vio. Y dicen que Cristiano Ronaldo estuvo, pero nadie lo vio: quizás estaba demasiado ocupado en verse.
Insólito fue que una nueva estrella, inesperada, surgiera de la profundidad de los mares y se elevara a lo más alto del firmamento futbolero. Es un pulpo que vive en un acuario de Alemania, desde donde formula sus profecías. Se llama Paul, pero bien podría llamarse Pulpodamus.
Al fin se hizo justicia, lo que no es frecuente en el fútbol ni en la vida
Antes de cada partido del Mundial, le daban a elegir entre los mejillones que llevaban las banderas de los dos rivales. Él comía los mejillones del vencedor, y no se equivocaba.
El oráculo octópodo influyó decisivamente sobre las apuestas, fue escuchado en el mundo entero con religiosa reverencia, fue odiado y amado y hasta calumniado por algunos resentidos, como yo, que llegamos a sospechar, sin pruebas, que el pulpo era un corrupto.
Insólito fue que al fin del torneo se hiciera justicia, lo que no es frecuente en el fútbol ni en la vida. España conquistó, por primera vez, el campeonato mundial de fútbol. Casi un siglo esperando.
El pulpo lo había anunciado, y España desmintió mis sospechas: ganó en buena ley, fue el mejor equipo del torneo, por obra y gracia de su fútbol solidario, uno para todos, todos para uno, y también por las asombrosas habilidades de ese pequeño mago llamado Andrés Iniesta. Él prueba que a veces, en el reino mágico del fútbol, la justicia existe.
Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía "Cerrado por fútbol". Cuando lo descolgué, un mes después, yo ya había jugado 64 partidos, cerveza en mano, sin moverme de mi sillón preferido.
Esa proeza me dejó frito, los músculos dolidos, la garganta rota; pero ya estoy sintiendo nostalgia.
Ya empiezo a extrañar la insoportable letanía de las vuvuzelas, la emoción de los goles no aptos para cardíacos, la belleza de las mejores jugadas repetidas en cámara lenta. Y también la fiesta y el luto, porque a veces el fútbol es una alegría que duele, y la música que celebra alguna victoria de esas que hacen bailar a los muertos, suena muy cerca del clamoroso silencio del estadio vacío, donde ha caído la noche y algún vencido sigue sentado, solo, incapaz de moverse, en medio de las inmensas gradas sin nadie.
Els equips tercermundistes guanyaran estrepitosament als equips europeus
En aquest pronòstic no hi ha sols una exposició de desitjos i
intencions. És fruit també de l'estadística i del anàlisi dels
resultats dels anteriors campionats de futbol.
De moment les estadístiques dels campionats mundials no estan fallant a Sud-àfrica. Les potencies colonials europees, França i Itàlia, junt amb l'Imperi nord-americà, ja han sigut eliminats a Africa, i per equips africans. El futbol, ja ho sabem, no és una ciència exacte, tampoc les estadístiques, però en aquest cas, els mundials, s'hauria d'analitzar perquè les estadístiques no fallen.
Ha de guanyar un equip tercermundista. L'estadística demostra que tots els partits jugats a Llatinoamèrica o en un país tercermundista (Corea del Sur), sempre els han guanyat equips llatinoamericans. També el jugat als USA (primer món) el va guanyar un equip del continent americà (Brasil).
L'estadística també ens demostra que l'altre meitat dels campionats jugats a Europa, a països del primer món, tots menys un, l'han guanyat equips europeus. L'excepció fou el campionat a Suècia que el va guanyar Brasil, però els altres tres finalistes foren , com mana l'estadística equips europeus: Suècia, França i Alemanya.
Aquesta lògica i tradició de que a Europa guanyen els europeus, i al continent americà guanyen els llatinoamericans, la conec de fa molts anys. I funciona. Qualsevol pot mirar wikipedia i separar-se els resultats, com jo estic fent i estan amb gràfics amb colors i tot:
El primer campionat l'any 1930 a Uruguai, el va guanyar Uruguai contra Argentina.
El segon campionat, l'any 1934 a Itàlia, el va guanyar Itàlia a Txecoslovàquia. Els altres dos equips finalistes foren Alemanya i Austria, europeus.
El tercer, al 1938, A França, el va guanyar Itàlia, segon Hongria, tercer:
Etc... Podeu mirar-ho.
L'ultim, l'any 2006, Alemanya, el varen guanyar Itàlia contra França per penals. Alemanya va quedar tercer i Portugal quart. Quatre equips europeus. Semblant passa quan es juga al continent americà. La majoria de finalistes són llatinoamericans.
La importància del camp, de jugar a casa, és un factor a tenir en compte. No és ciència científica, però orienta. Entre equips semblants en joc i qualitat, el factor camp determina, al menys influencia.
Aleshores com que no es juga ni a les Amèriques, ni a Europa (primer mon), podem concloure que guanyarà un equip del tercer mon.
Sols una vegada s'ha jugat fora dels dos continents (Europa i Amèrica): a Corea del Sur. Mirem què va passar, ja que estem en camí de que passi alguna cosa de semblant. Va guanyar Brasil a Alemanya. Va guanyar un país del tercer mon. El tercer lloc per a Turquia, un altre país del tercer mon, i Corea del Sur, el país amfitrió va aconseguir passar a les semifinals. Ghana, l'únic equip africà potser passí a quarts de final. Ells són conscients que representen tot el continent africà.
La bona noticia pels espanyols és que és l'únic equip europeu que es pot salvar de l'escabetxada, per tot una seria d'atzars i combinacions.
Espanya és un país colonial i del primer mon, i com a tal no pot guanyar el campionat malgrat que aquest any presenten uns jugadors i estil de joc amb bones oportunitats per a guanyar per primer cop el mundial.
La raó principal és que a l'equip hi han jugadors canaris, que són genuïnament i autènticament africans, del continent africà, en Pedro i Silva, que ja han jugat. Potser ells ni ho saben que són africans , ja que no se'ls ensenya a l'escola, però això encara els fa més africans.
Els altres jugadors són majoritàriament catalans i bascos, amb la base de l'equip del Barça “que és més que un club”, que, com els africans, estem colonitzats pels mateixos quatre governants espanyols de sempre, uns xoricos, d'altres corruptes al servei dels poderosos. Estem pitjor que els africans que al menys poden elegir-se els seus reis i dictadors, això sí posats per les multinacionals. Aquí no tenim dret ni a Referèndum i ens hem de tragar un Borbó posat pel dictador Franco, que prové de la dinastia de reis més nefasta, inútil i perjudicial per a Catalunya i per tot Espanya.
Els que hem sofert el règim franquista dèiem que Europa començava als Pirineus, i que no érem res més que simples nord-africans. Ara amb el post franquisme democràtic estem igual o pitjor. Per tant, molts seguim pensant que som més grassos, però menys conscients i menys dignes que en el temps del Franco. Ni vaga es pot fer. De totes maneres, els africans, a qui explotem de mala manera i maltractem, saben que fa uns anys , nosaltres érem uns immigrants com ells.
Tot això i altres causes fan que Espanya tingui opcions a passar a quarts de final com a equip falsament tercermundista. I ajuda que l'entrenador actual sigui humil i no vagi de cregut com l'anterior. El fet de perdre el primer partit els va fer aterrar, tocar de peus a terra. I varen deixar de considerar-se potència futbolística. Ara estarien plorant com els francesos, italians, anglesos. Pobrets! Molts diners, molta publicitat, molts espectadors, molts fanàtics, moltes vedettes, molts ídols, i poca cosa més.
Maradona pot donar la sorpresa guanyant a Alemanya. Maradona és l'entrenador més tercermundista i antiimperialista que hi ha. Per tant el més representatiu dels països tercermundistes. La potencia mundial Alemanya ho té malament. Poden emplenar mig camp. Però no podran amb la litúrgia de Maradona. S'ha sacrificat ell mateix com a millor jugador del mon per a que Messi, el superi. Ha posat al servei de Messi (el messies) tot l'equip, Higuain inclòs, per a que Messi guanyi el Mundial com el millor jugador de l'història i en representació de tots els països tercermundistes, en especial els africans. I Messi és capaç d'aconseguir-ho.
Els alemanys estan nerviosos, tenen por, com ha dit encertadament Maradona. Qualsevol sap que els insults els utilitzen els covards i energumens amb pocs arguments. Els argentins ja juguen amb avantatge, amb més autoestima.
“Pido a los argentinos que entiendan que vamos por la dignidad, para defender lo nuestro… Es un orgullo ir en este tren para repudiar a esa basura que es Bush… Si lo tuviera [a Bush] bajo un arco, le arrancaría la cabeza de un pelotazo".
La culpa d'aquest joc endevinatori n'és el meu fill que sols em telefona (de Nicaragua) per parlar-me de futbol i saber els meus pronòstics, que sobre futbol, em fa cas. I la culpa també les victories del Barça, ja que em diu que li ha fet guanyar molts diners últimament. Fa dies li vaig dir que guanyarà Brasil o Argentina. Sobre Espanya, que potser arribarà a la final. Són pronòstics bastant facilets i poc arriscats. L'explicació, com heu pogut llegir, és més divertida i fomentada.


I dels que hi ha ara vius al Mundial (Argentina, Alemanya, Espanya, Paraguai, Ghana, Uruguai, Holanda i Brasil) diria que els únics que es poden considerar com a tercer món són Paraguai i Ghana....
<!--
@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm }
P { margin-bottom: 0.21cm }
-->
Tens raó Corea del Sud és actualment
una gran potència econòmica del primer món. Miro l'època que es
va fer el mundial i efectivament, a l'any 2002, Corea del Sud ja
acabava de sortir de la crisi financera de l'estat, i de les
dictaduresi democracies corruptes (1987). A més acabo de constatar
que va organitzar el mundial amb Japó.
En quan els paisos llatinoamericans no
els podem considerar del primer món, i com que no existeix en la
classificació geopolítica el “segon món”, es queden en el
tercer mon. De totes maneres és relatiu. Per això també considero
als jugadors catalans, bascos com del tercer món, ja que no tenim
estat, ni drets mínims, com els del tercer mon i estem colonitzats
de mala manera. Per això i el bon joc d'Espanya i esperit guanyador
tenen possibilitats.
Per arreglar l'error de Corea, podem
dir que va guanyar una potencia emergent, com Brasil, al organitzar
una de les economies més emergents del planeta, Corea del Sur, i
que Turkia, país tercer mundialissta va quedar tercer, i Corea,
l'anfitrió, varen quedar finalistes, tot i ésser futbolisticament
quasi desconeguts. La gran derrotada fou Alemanya, el motor de la
Comunitat Europea.
L'article no dona per moltes
explicacions i detalls. També podríem dir que Brasil, és l'unic
país que va guanyar a Europa, ja que molts dels seus futbolistes ja
estan arrelats i ambientats a Europa, i aquesta excepció que
confirma la regla, també se li podria buscar altres explicacions, a
part que és una potència futbolística.