Avui, 4 d'agost de 2009, La Vanguardia publica aquest article que també reprodueixo a continuació.
Un buen acuerdo
Miembro de
Finalmente, la Generalitat de Catalunya i el Gobierno del estado han llegado a un acuerdo en el sistema de financiación previsto en el Estatuto de Catalunya. Desde mi punto de vista no hay duda de que es un buen acuerdo. Probablemente podía haber sido incluso mejor porque en este mundo todo, absolutamente todo, es siempre mejorable. Obviamente, no es el concierto económico ni nada que se le parezca porque el Estatuto de 2006 no lo permite. Pero es un muy buen acuerdo de financiación, tanto en el modelo como en las cifras. Es un acuerdo plenamente estatutario, más justo para Catalunya que los anteriores, mucho más potente, más transparente, más bilateral, que da lugar a un mayor autogobierno y una mayor capacidad normativa, que permite disminuir muy significativamente el déficit fiscal. Y muy necesario para mejorar el bienestar de la ciudadanía del país y para augmentar la productividad de las empresas y la competitividad de la economía y, por tanto, para crear riqueza y puestos de trabajo.
En relación al modelo, el nuevo acuerdo de financiación desarrolla el Estatuto en su potencialidad y representa un cambio respecto al modelo vigente hasta ahora. Por vez primera, los ingresos de la Generalitat tendrán su origen, casi exclusivo, en los impuestos que paga la ciudadanía del país; de hecho, en 2012 nos quedaremos con una cantidad equivalente a todos los tributos cedidos, total o parcialmente, que se recaudan en Catalunya. A su vez, los recursos per capita de la financiación de Catalunya tendrán relación con su capacidad y esfuerzo fiscal y se situaran, también por vez primera, por encima de la media de las Comunidades autónomas de régimen común. La variable básica (97%) para la distribución de los recursos adicionales es
Respecto a las cantidades, la aplicación del modelo supondrá unas cantidades de entre 3.687 y 4.028 millones de euros más en


