
. Y además me acuerdo perfectamente de él y cuando leí el artículo sobre ETA-pm en el Wikipedia pensé, automáticamente en él, porque describe detalles que sólo “Erreka”, él, y yo, sabemos. Yo le conocí en Ginebra, en el verano del 78, en unas conversaciones secretas, de las que yo no formaba parte, entre ETA-pm y el gobierno español (...)
Fue antes de las negociaciones definitivas, con el coronel Casinello, para el abandono de las armas, en el 78, 79, cuando mantuvimos unas conversaciones con un Obispo vasco como mediador, en Ginebra. También estaban como mediadores el Cónsul sueco en Ginebra, y, si mal no recuerdo, el presidente del Partido Socialdemócrata Suizo, pero aquello no llegó a nada. Eso sí, nos lo pasamos muy bien casi todos. Así, pues, me acuerdo que tanto Luís como yo, nos reíamos mucho, no sé si con el Obispo o del Obispo, pero nos reíamos con él y mucho. Nos reíamos también con su superior, el Secretario de Estado para la Seguridad, que era el máximo representante en aquellas conversaciones “secretas y extraoficiales”.
Luís era un hombre muy culto y muy educado, pero con muy buen humor y, como dice un amigo mío, seductor, tremendamente seductor. A mi me sedujo por medio de la silla porque fue unas de las pocas personas que he conocido que desde el primer momento supo llevar él a la silla y no se dejó llevar por la silla con todo lo que ello implica de mecánico y psicológico.
. A banda de Ginebra, el vas tornar a veure?
. Sí, un par de veces en París. También en Bruselas. En Bruselas unas de las veces en que coincidimos fue en el funeral por una compañera mía polimili, “Nikita” que no quedó claro si la mataron los bereziak o los servicios secretos españoles. Es curioso que en aquél entierro solamente estuvieron presentes tres personas: Juan Luís Cebrián, primer director de EL PAÍS, y futuro autor de la novela que narra estos hechos, Luís Alonso, en calidad de amigo de la víctima, y yo, también en calidad de amigo de
. Quin retrat en faries, d’en Luis Alonso?
. Ya he comentado que era, ante todo, seductor, simpático, entre gilipollas y entrañable. Decía siempre lo que el otro quería oír. Eso, al principio, me hizo desconfiar de él, pero después le cogí aprecio. Y ese aprecio fue mutuo porque, y esto no se lo he contado a nadie, años más tarde, en el único viaje que he hecho a Marruecos me lo encontré en Casablanca, a final de los años 80. No sé qué hacía. Estuvimos casi todo el día juntos y no paramos de hablar, nos explicamos toda la vida, me preguntó por el “cura”, y paseamos por toda la ciudad con 40º a la sombra, pero cada vez que le preguntaba por su vida desviaba
Jo vaig conèixer Luis Alonso, Capità de la Guàrdia Civil
CAT ’06 La nit dels somriures glaçats





Per tindre preferència de negociar amb ETA abans que amb els representats politics bascs elegits democraticament, als quals sempre s'els ha donat l'espatla tancant totes les portes possibles.
Les velles estructures esdevingudes de l'Estat espanyol han necessitat creure amb l'existència d'ETA i la seva existència per continuar justificant els seus postulats davant els espanyols.
Sempre han preferit creure amb l'existència i enfrontar-se amb una organització terrorista com ETA a sobra de tot, per què saben que sorteixen guanyant i és més fàcil de derrotar des d'un punt de vista ideologic i politic alhora de posar-se a gran gran part de la ciutadania al seu costat.
Pere
Els cert és que ha ETA no la ha votada ningú, però la deriva i cojuntura política de l'actual Estat espanyol amb la continuïtat i desenvolupament de les velles estructures de l'Estat, no pot ser explicada i justificada davant la ciutadania ideologica ni politicament sense ETA.
Pere
Pere