Camins llargs, veus endurides per l'alcohol, el tabac i els crits d'una memòria sacsejada pel fracàs. Silencis infinits, sospirs, una manca quasi absoluta de tendresa en gestos, paraules i petons. Res de carícies, és clar. Incerteses, un futur indefinit que s'estén des del present per advertir-nos que no cal cercar refugis en la tempesta, que som tan efímers com la carn dels cucs si és que els cucs tenen carn.
Josep, es todo un hallazgo poético el final de tu poema de los gusanos, todo el poema vale por esos dos últimos versos. Es, para mi, una de las reglas de la escritura poética, la caída en plomada del último verso, con él se salva todo lo anterior y su fuerza está en ese juego fónico de cucs y carn y esa vibración de la vocal "e" que recorre el último verso, esta eufonía se pierde en la traducción al castellano, por eso efectivamente Josep la traducción es una apuesta por la generosidad y la tolerancia y claro ha de regirla más el significante que el significado (eso dicen los que se dedican a ella y yo estoy de acuerdo). De eso tenemos que disfrutar, de los hallazgos, sino...