El conflicte lingüístic, és constant i no el podem amagar. Dues cartes al director del Diari d'Eivissa.D'aquella Constitució i dels Estatuts, arrosseguem el conflicte, per no especificar clarament la llengua pròpia, per oficial a tots els territoris de parla catalana, amb drets i deures.
Vaig anar a fer-me un electro per prevenir una possible patologia cardíaca i quasi em dóna un infart a la consulta. Esper que la conselleria de Sanitat prengui nota de totes aquestes vulneracions dels drets lingüístics dels catalano-parlants que últimament es produeixen amb freqüència a moltes consultes i centres sanitaris d´aquesta Comunitat Autònoma. I apliqui d´una vegada la llei de normalització lingüística sense més dilacions, donat que aquesta és l´obligació del Govern per mandat del Parlament de les illes.
l día 1 de Diciembre el señor Marià Serra, en representación del
Institut d´Estudis Eivissencs, en su carta a este diario que versaba
sobre la obligatoriedad de la utilización del catalán por parte del
personal sanitario de Ibiza, escribió una serie de consideraciones que
a mi juicio son medias verdades, y omitía otras tantas que, también a
mi juicio, son importantes para tener una visión global del problema.
Escribe
que «el nostre Estatut d´Autonomia assenyala que la llengua catalana és
la llengua própia de les Illes Balears», cuando literalmente, el
Estatuto, en su artÌculo 4 reza lo siguiente: «La lengua catalana,
propia de las Illes Balears, tendrá, junto con la castellana, el
carácter de idioma oficial». Es decir, que la catalana sea lengua
propia de las Islas Baleares no conlleva que sea la única lengua propia
y mucho menos que la española deje de serlo. De hecho, poca gente en su
sano juicio se atrevería a decir que el español no es lengua propia de
las Baleares.
Hace usted únicamente referencia al Estatuto, bodrio
pergeñado por el PP y el PSOE entre otros, no lo olvidemos, pero si le
parece, yo iré más allá y recurriré a la Constitución Española, norma
jurídica suprema del Ordenamiento Jurídico en España, como bien debe
usted saber, y bajo la que debe quedar regulado dicho Estatuto de
Autonomía. En su artÌculo 3º encontramos lo siguiente: «El castellano
es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el
deber de conocerla y el derecho a usarla». Fíjese que no sólo habla de
derecho a conocerla, sino del deber. Conocer el catalán es un derecho,
no un deber. En el artículo 14 se afirma que: «Los españoles son
iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por
razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra
condición o circunstancia personal o social». Mucho menos por la
utilización de su idioma, añadiría yo. Deben tener las mismas
posibilidades de trabajar en la Sanidad española un gallego, un
ibicenco, un madrileño o un canario. Transcribo el artículo 19, sin más
comentarios: «Los españoles tienen derecho a elegir libremente su
residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen
derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la
ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos
políticos o ideológicos».
Para no aburrir más a los lectores,
acabaré con la Disposición adicional primera: «La actualización general
de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la
Constitución y de los Estatutos de Autonomía». Dicho esto, ¿qué
problema tienen ustedes en dejar que la gente hable el idioma que les
plazca sin imposiciones?
Todos sabemos que el Institut d´Estudis
Eivissencs recibe gran cantidad de subvenciones, pagadas por todos los
ciudadanos quieran o no. La última, de 30.000 euros por parte del
Consell. ¿Nos pedirán también el nivel C de catalán para pagar? ¿O para
pasar por caja sí podemos ser castellanoparlantes?



I en relació a les subvencions,cal dir al bandarra,aquest,que s' assabenti de quines subvencions té la real academia espanyola de la lengua o l' instituto cervantes,que son multimilionàries i des de fa segles que els paguem,a veur si ens tornen el canvi, home!
Si no és així, no ens en sortirem mai.