Sobre el Sr. Maragall |
divendres, 26 de maig de 2006 | 17:22h
Se ve que hoy Maragall ha largado todo lo que ha podido, de forma deslabazada, como siempre amaragallada, es decir confusa, sin saber bien de lo que habla, pasando de un asunto a otro de forma acostumbrada sin hilación.
Además de que el hombre tiene un problema mental, para mi grave, pues confunde las consecuencias con las causas y pone las consecuencias en el lugar de las causas y viceversa.
Lo menciono por el tema del aeropuerto, cuando dice que quiere un aeropuerto transoceánico en Barcelona con conexiones directas a New-York, Sudámerica y Asia para potenciar, ya no dice Cataluña, sino la Euroregión, que sería su "imperio romano" particular.
Pero un aeropuerto se convierte en transoceanico o lo que sea, si hay tráfico y novimiento de pasajeros y mercancias.
Y debe ser una euroregión potente economicamente la que propicie un aeropuerto potente y no al revés.
No se puede empozar la casa por el tejado como Maragall suele hacer casi siempre, ni hacer que las Lineas Aéreas aterricen en Barcelona por "decreto de la Gerneralidad".
Así le va a este pobre hombre, que se ha quedado mas solo que la una, en su despacho de la Casa dels Canonges, que le hace de "urna de cristal."
Parece el señor de la montaña, aislado de todo y de casi todos.169
Además de que el hombre tiene un problema mental, para mi grave, pues confunde las consecuencias con las causas y pone las consecuencias en el lugar de las causas y viceversa.
Lo menciono por el tema del aeropuerto, cuando dice que quiere un aeropuerto transoceánico en Barcelona con conexiones directas a New-York, Sudámerica y Asia para potenciar, ya no dice Cataluña, sino la Euroregión, que sería su "imperio romano" particular.
Pero un aeropuerto se convierte en transoceanico o lo que sea, si hay tráfico y novimiento de pasajeros y mercancias.
Y debe ser una euroregión potente economicamente la que propicie un aeropuerto potente y no al revés.
No se puede empozar la casa por el tejado como Maragall suele hacer casi siempre, ni hacer que las Lineas Aéreas aterricen en Barcelona por "decreto de la Gerneralidad".
Así le va a este pobre hombre, que se ha quedado mas solo que la una, en su despacho de la Casa dels Canonges, que le hace de "urna de cristal."
Parece el señor de la montaña, aislado de todo y de casi todos.169