Anònim de sempre. |
dimecres, 30 d'abril de 2008 | 16:07h
España nuevamente en peligro. The Cope News.Ayer, en Alicante, desfilaron otra vez las hordas marxistas y el contubernio judeomasónico sacó su cara más beligerante. A los gritos separatistas y en vernáculo, se añadieron consignas intolerablemente antiespañolas de toda clase. La población alicantina, siempre fiel a los ideales de unidad y defensa de la nación española, no pudo menos que demostrar su indignación y disponerse presta a la defensa de la unidad nacional. Como se puede apreciar en la fotografía, todavía quedan buenos patriotas que no dudan en defender nuestros ideales de conquista que tan bien caracterizan a los hidalgos de nuestra España. Y es que los fanáticos nacionalistas no hacen otra cosa que provocar y poner en peligro la feliz convivencia de los dialectos con la gloriosa lengua española. Esperemos que actos como los reseñados no queden sin su justo castigo, al mismo tiempo que pedimos desde aquí que se condecore convenientemente al ímprobo ciudadano que, desde su balcón, no hizo más que reclamar su derecho (!Faltaría más¡) a seguir siendo profunda y felizmente español. Federiquín Ximenes de Todos los santos.
España nuevamente en peligro.
The Cope News.Ayer, en Alicante, desfilaron otra vez las hordas marxistas y el contubernio judeomasónico sacó su cara más beligerante. A los gritos separatistas y en vernáculo, se añadieron consignas intolerablemente antiespañolas de toda clase. La población alicantina, siempre fiel a los ideales de unidad y defensa de la nación española, no pudo menos que demostrar su indignación y disponerse presta a la defensa de la unidad nacional. Como se puede apreciar en la fotografía, todavía quedan buenos patriotas que no dudan en defender nuestros ideales de conquista que tan bien caracterizan a los hidalgos de nuestra España. Y es que los fanáticos nacionalistas no hacen otra cosa que provocar y poner en peligro la feliz convivencia de los dialectos con la gloriosa lengua española. Esperemos que actos como los reseñados no queden sin su justo castigo, al mismo tiempo que pedimos desde aquí que se condecore convenientemente al ímprobo ciudadano que, desde su balcón, no hizo más que reclamar su derecho (!Faltaría más¡) a seguir siendo profunda y felizmente español.
Federiquín Ximenes de Todos los santos.