Títol: “El
blog como tratamiento psiquiátrico”.
Mitjà: ElPais.com
(30/11/2006).
TRANSCRIPCIÓ:
“ELPAIS.com publicará a partir del 1 de diciembre ‘Yo y mi
garrote’, la bitácora de Xavi L., un joven informático y músico, internado por
una enfermedad mental.
Desde
el 1 de de diciembre, ‘Yo y mi garrote’, el blog de Xavi L., se traslada a las
páginas de ELPAIS.com, desde donde el público podrá leer diariamente las
historias de este músico e informático de 32 años, confinado y esperanzado, y
dar cuenta de su paulatina recuperación. La bitácora fue descubierta a través
del ‘Blog de Bloggers’, de ELPAIS.com.
“Mi garrote, sin lugar a dudas, es uno de los motores de la
realidad. Cuando estás bajo los poderes de mi ‘gran hermano’, todo, todo cobra
sentido. La sinceridad se agranda. Cuando amenazo con mi garrote, ellos ven
claramente que hay ‘Una Realidad’ que no comparten y no entienden pero que está
ahí, y que es bastante sutil. Mensajes refinados, con un simple gesto, que se
entienden a la primera siempre. Voy a conseguir hacer cosas buenas con mi
garrote”.
Así es una entrada en el blog de Xavi, un joven recluido en
un instituto municipal de asistencia sanitaria de Cataluña, de una ciudad que
se cuida de no mencionar. Tampoco nos ofrece la identidad del doctor V. M. L.,
quien le permite tener esta comunicación inusual con el exterior. El
'Doctorcito V.', como Xavi lo llama en su bitácora, nos explica los porqué de
este inusual tratamiento:
“Xavi ingresó aquí con un cuadro severo de delirio y
fenómenos psicosensoriales. Nunca se ha querido desprender de un inofensivo
garrote de plástico a quien humaniza y con el que mantiene conversaciones de
forma permanente. La única forma de sacarlo de esta realidad paralela es
ofreciéndole una guitarra, que acepta a veces. O un ordenador portátil, que
acepta siempre. Me ha llamado la atención un detalle: Xavi utiliza el portátil
para escribir al exterior, y en sus narraciones la desestructuracion del
pensamiento agudo retrocede. Cuando hace casi un año le ofrecí la posibilidad
de escribir un weblog y publicarlo, sus escenas esquizoides comenzaron a
menguar sensiblemente".




