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Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal
raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 8 de febrer de 2012 | 12:12h

Escolto tres professors (dos alemanys -Pernice i Repasi- i un francès-Dehousse-) parlar sobre Tractat estabilitat, coordinació i governança a la UEM. Coincidència: és un text inútil i contraproduent. Malgrat tot, les actuals elits dirigents governamentals dels Estats membres volen seguir endavant amb el procés de ratificació. Que ningú s'enganyi: el problema no és Europa com a idea, ni Brussel·les com a eufemisme de 'poder', ho són els governs dels Estats. I aquests no són on són per generació espontània ni per designació divina, sinó com a resultat d'unes eleccions.

Cada cop tinc més clar que Sarkozy no ploraria gens si finalment el Tractat d'Estabilitat que ell i Merkel proposen no acaba ratificat. En el fons sap que no li interessa. Un cop més estem davant de rei del camuflatge i la tàctica (allò que importa és aparèixer com un líder, tant és com ni en què). Compte, no és el cas de Merkel, que sí la veig més convençuda. Tot plegat encara aporta més confusió al debat.

Per altra banda, el Tractat comporta una pèrdua de sobirania democràtica a nivell estatal, sense que en contrapartida hi hagi un increment de sobirania democràtica a escala europea. 

Les pròximes setmanes els estats membres començaran els processos de ratificació. Estiguem preparats per a escoltar com diversos fronts (penso en el govern del PP, per exemple) ens diran que no hi ha alternativa. Discrepo. Sí que n'hi ha: proposo a continuació deu coses concretes de política econòmica que podria adoptar la Unió Europea, ja avui i a través de processos democràtics, per activar l'economia, generar ocupació i reduir la pressió del deute públic d'alguns països membres.


1. Enfortir de manera efectiva la llicència d'intervenir en el sector bancari (condició lligada a la salvació dels bancs) de la Facilitat d'Estabilitat Financera Europea i el futur Mecanisme d'Estabilitat Europeu. Exigir que aquests utilitzin la seva capacitat de donar préstecs i reduir els riscos del deute públic.

2. Transformar a mig termini el Mede en un Fons Monetari Europeu sota el control democràtic del Parlament Europeu.

3. Reduir els tipus d'interessos del deute públic d'aquells estats en risc, aquest seria el primer pas per adoptar Eurobons.

4. Blindar legalment els objectius (socials i ecològics) de l'estratègia EU 2020. És a dir, que no controlo només els pressupostos públics, sinó també la convergència real vista des del punt de nivells de pobresa, ocupació, diferència de gènere, contaminació, reducció d'emissions, etc.

5. Controlar els desequilibris macroeconòmics relatius als indicadors socials i mediambientals (com a coeficient de Gini, desigualtat, despesa en educació, petjada ecològica, productivitat dels recursos, etc)

6. Crear una nova legislació sota cooperació reforçada per assegurar la convergència a l'alta d'objectius socials com a renda mínima garantida, objectius de pobresa, igualtat de gènere, creació d'ocupació.

7. Augmentar el pressupost de la UE i dels seus recursos propis.

8. Implementar bons per a projectes per desenvolupar els objectius EU 2020 amb un clar component anti-cíclic per promoure polítiques socials, climàtiques i ecològiques, a través de la creació de vehicles del Banc d'Inversió Europeu garantits pel Banc Central Europeu.

9. Crear un pacte sobre impostos que inclogui: taxa sobre transaccions financeres, impost sobre l'energia, mínim europeu d'impost de societats, lluita contra l'evasió fiscal i els paradisos fiscals.

10. Regular el sistema financer. Reestructuració del deute insostenible i recapitalització a curt termini del sistema bancari europeu. Prohibir els productes financers els beneficis socials o econòmics no estiguin demostrats. Eliminar progressivament el sistema de "shadow-banking". Donar suport a les línies de liquiditat del ECB.

Repeteixo, sí hi ha alternatives a l'actual resignació. Tot això es pot fer immediatament, sense necessitat de revisar els Tractats. Només cal la voluntat política, i uns lideratges diferents, els quals tanmateix no caurà del cel, sinó que només seran possibles si a través de les urnes construïm les majories necessàries.

Un cop més, Vicenç Navarro ens ajuda a  entendre millor perquè les polítiques d'austeritat estan fracassant. Una veu diferent que convé escoltar de tant en tant, per matisar aquesta mena de 'pensament únic' que sembla voler-nos abocar a la resignació col.lectiva.

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 3 de febrero de 2012

Este artículo señala como las políticas de austeridad no están consiguiendo el objetivo que sus promotores están afirmando. En realidad, tales recortes están dañando la economía impidiendo la recuperación económica y con ello la reducción del déficit y de la deuda pública. El fracaso de tales políticas muestra que lo que sus promotores intentan no es lo que proclaman sino el debilitamiento del mundo del trabajo a costa del enriquecimiento del mundo del capital. Con la excusa que utilizan se está atacando al Estado del Bienestar bajo el argumento erróneo de que no hay alternativas, cuando la experiencia histórica muestra que sí que las hay y que incluyen políticas de signo opuesto a las que se están desarrollando.

La falta de diversidad ideológica en los medios (que es especialmente acentuada en los forums económicos y financieros), con un dominio absoluto del pensamiento neoliberal, explica que auténticas frivolidades, fácilmente demostrables que son erróneas o falsas, se reproducen con toda pomposidad y contundencia, ignorando, cuando no ocultando, la evidencia empírica que las cuestiona. Así hemos visto como las políticas de austeridad con recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social, que están desmantelando el Estado del Bienestar, se presentan como necesarias para recuperar “la confianza de los mercados financieros” y hacer posible que los Estados puedan conseguir dinero prestado.

Tal proposición, sin embargo, se ha mostrado que es errónea o falsa. La evidencia abrumadora demuestra que los recortes del gasto público no han conducido a la bajada de los intereses de los bonos públicos del Estado. Todo lo contrario, estos intereses han ido aumentando y aumentando hasta alcanzar niveles insostenibles. La evidencia está ahí para todo el que quiera verla. España ha estado recortando el gasto público de una manera muy notable, reduciendo beneficios sociales (reducción que hubiera sido impensable hace sólo cinco años) de una manera muy marcada, aprobándose incluso un cambio de la Constitución Española que en la práctica dificultará la resolución del enorme déficit de gasto publico social que existe en este país. Los intereses de su deuda, sin embargo, han ido subiendo sin que tales recortes hayan tenido un mayor impacto en el nivel de tales intereses. Los intereses de la deuda pública española continúan muy altos (el Gobierno Zapatero justificó los recortes de gasto público indicando que quería prevenir que España fuera intervenida, como lo fue Portugal. Todo ello fue en balde. El Presidente Rajoy indicó hace unos días que hará lo que hizo el gobierno portugués cuando fue intervenido).

Un tanto semejante ha estado ocurriendo en Grecia, donde los recortes han alcanzado niveles que están amenazando la continuidad del sistema constitucional con probabilidad de una revuelta popular en contra del orden establecido. Los intereses de su deuda, sin embargo, han alcanzado niveles imposibles de mantener. Una situación parecida, algo menos dramática, ha estado ocurriendo en Portugal, con reducciones muy notables de las pensiones y del empleo público, así como de los servicios públicos del Estado del Bienestar, todo ello sin que los intereses de su deuda estén bajando a niveles asumibles.

Y lo mismo en Irlanda, donde los recortes en las pensiones (10% de reducción) y reducción de empleo público han sido muy acentuados (entre otras reducciones de beneficios públicos y sociales), sin que los intereses de la deuda bajen a niveles que sean más asumibles para el Estado irlandés. Una situación semejante está ocurriendo ahora en Italia.

Es importante subrayar que todos estos países (llamados PIGS en la literatura anglosajona) se caracterizan por haber sido gobernados por las derechas –incluyendo la ultraderecha (España, Grecia y Portugal)- durante la mayoría del periodo post II Guerra Mundial, lo cual explica que todos ellos tengan unas políticas fiscales muy regresivas, un gran fraude fiscal y un Estado del Bienestar muy poco desarrollado. Tienen unas instituciones democráticas muy débiles y, todavía hoy, las fuerzas conservadoras tienen un gran dominio de la vida política y mediática, con unas derechas poderosas y unas izquierdas débiles y divididas. En todos estos países, el mundo del trabajo es débil y el capital (hegemonizado por el capital financiero) es fuerte.

Resultado de ello es que, en todos estos países, la respuesta de sus Estados a la crisis (que ha disparado el desempleo) ha sido predominantemente mediante recortes del gasto público, y muy en especial del social, todas ellas medidas clasistas que afectan negativamente al bienestar de las clases populares (clases trabajadoras y clases medias). Sólo últimamente los Estados PIGS han intentado reducir los déficits a base de aumentar los impuestos, aunque ha sido predominantemente una subida de aquéllos que afectan principalmente a las rentas del trabajo y del consumo más que a las rentas del capital, acentuando todavía más las desigualdades sociales, siendo éstos países los que tienen mayores desigualdades en la Eurozona.

A pesar de estas medidas, la famosa “confianza de los mercados” no se ha recuperado. En realidad, la deuda pública como porcentaje del PIB ha continuado aumentando desde el inicio de la crisis (2007), sin que los recortes hayan hecho mella en ella. España ha subido desde el 36% del PIB al 68%, Portugal del 68% al 102%, Grecia del 107% al 161%, Irlanda del 25% al 107%, e Italia del 103% al 120%.

El desastre de las políticas de austeridad

Las políticas de austeridad han sido un desastre (y no hay otra manera de decirlo). Y era fácil predecirlo como algunos hicimos. Y era predecible, porque la causa de la crisis estaba en las políticas neoliberales que redujeron las rentas del trabajo (y con ello forzaron el endeudamiento de la población, creándose un problema de escasez de demanda) a costa de un hiperbólico incremento de las rentas del capital, origen del comportamiento especulativo de la banca, pues la baja rentabilidad del capital productivo –consecuencia de la escasa demanda- determinó un aumento de las inversiones especulativas de mayor rentabilidad (tales como la burbuja inmobiliaria).

La concienciación del impacto insuficiente de la austeridad para resolver la crisis (en realidad, más que insuficiente, es perjudicial) es ahora la llamada a que hay que facilitar el crecimiento económico. Pero la manera como ello intenta conseguirse empeorará todavía más la recesión (que en varias partes de los países PIGS es ya una gran depresión). El dogma neoliberal indica que la falta de crecimiento se debe a la escasa competitividad de tales países debido a que tienen unos salarios demasiado altos. De ahí que impongan bajadas salariales, tanto en el sector privado como en el público, como manera de mejorar la competitividad. Pero la evidencia empírica muestra que los salarios reales (no los nominales) han ido descendiendo y, sin embargo, el crecimiento económico ha ido bajando. La famosa “devaluación doméstica” parece que no ha funcionado tampoco. Y es que, tal como están las cosas, tampoco puede funcionar, pues lo que es importante para que tal devaluación funcione no es tanto el salario real, sino el diferencial con los países centrales de la Eurozona, con los cuales España comercia. Si los salarios alemanes continúan bajos (en relación con su productividad), los salarios españoles tienen que bajar mucho más para poder compensar su menor productividad, lo cual conduce a España a una situación imposible, pues tal reducción significa un descenso muy marcado de la demanda, que es el origen del problema. De ahí la incoherencia de reconocer que hay que estimular la economía a fin de crecer de nuevo, y a la vez recortar los salarios y el gasto público, que son los elementos más importantes para que tal estímulo tenga lugar. Creerse que la economía va a ser estimulada a base del incremento de las exportaciones, es olvidar que está pasando en Alemania, el gran “modelo exportador”, donde el crecimiento económico (en contra de lo que anuncia sus defensores) ha sido muy escaso, habiendo incluso descendido en el último cuarto del año. Para exportar hay que importar, y los países importadores también están en recesión.

Vamos, pues, en camino de una Gran Depresión. Hay dos maneras de resolverlo. Una es a nivel europeo, con el establecimiento de una estructura federal que permita unas políticas expansivas, con grandes inversiones encaminadas a crear empleo y establecer las infraestructuras físicas y sociales que estimulen la demanda, basadas en políticas redistributivas, tal como ocurrió a principios del siglo XX, cuando el New Deal permitió salirse de la Gran Depresión y cuando Europa, después de la II Guerra Mundial se recuperó mediante la enorme expansión de gasto público, facilitado por el plan Marshall. Esto requiere un cambio de 180º en las políticas públicas.

La otra alternativa es que los países PIGS salgan de la Eurozona (individual o colectivamente), hecho que, en contra de lo que dicen los medios, es temido por los bancos de los países centrales pues, debido a la dependencia de tales instituciones financieras a la deuda pública de estos países, podría significar el colapso de su sistema financiero. Los países deudores tienen más poder de negociación de lo que son conscientes. Sólo la amenaza de salir del euro tendría impacto en cambiar las políticas de austeridad que hoy están imponiéndose en aquellos países.

El contexto político para permitir el cambio

Para cualquier estudioso de la realidad económica, conocedor de la historia económica y libre del dogma neoliberal que hoy imbuye los forums políticos y mediáticos del país, no es difícil ver qué es lo que debería hacerse para salir de la recesión. El mayor problema, sin embargo, no es económico, sino político. Las izquierdas a principios de siglo, en los años treinta, eran poderosas, estimuladas por una gran agitación social. Fue tal agitación y el poder de las izquierdas las que posibilitaron los programas New Deal que permitieron terminar con la Gran Depresión. Sin desmerecer la importancia del Presidente Roosevelt en la génesis del programa, el hecho es que, tal como el propio Presidente indicó, sin el movimiento obrero presionándolo, el New Deal no habría existido.

Un tanto igual ocurrió después de la II Guerra Mundial, una guerra que significó el fin del nazismo y del fascismo, y que radicalizó a la población europea, y muy en especial a la clase trabajadora, cuya agitación fue determinante para que se establecieran gobiernos de izquierda o gobiernos que no podían ignorar a las izquierdas fuertes en la oposición y en la calle. Es más, la existencia de la Unión Soviética, que, como reconoció Winston Churchill, jugó un papel clave en la derrota del nazismo en Europa, representaba una amenaza al orden capitalista, amenaza que estimuló el crecimiento del Plan Marshall, que facilitó enormemente la recuperación de las economías europeas occidentales.

Hoy, las izquierdas son débiles en Europa, y una causa de tal debilitamiento ha sido la desmovilización de las bases tradicionales de las izquierdas (y muy en especial de las clases trabajadoras) consecuencia de las políticas neoliberales llevadas a cabo por los instrumentos políticos gobernantes que tradicionalmente habían representado a tales clases. El neoliberalismo dentro de la socialdemocracia ha sido la causa de su declive. Y la desaparición de la amenaza de la Unión Soviética, así como la integración de la socialdemocracia en el marco neoliberal, ha roto todas las inhibiciones que el capital haya tenido, iniciando el ataque más frontal a las clases populares y al Estado del Bienestar que haya existido en el siglo XX y XXI. La lucha de clases la está ganando la clase capitalista (hoy redefinida como el 1% de la población) con escasa resistencia. De ahí la enorme urgencia de movilizarse para revertir esta situación. Hoy existe en Europa y en EEUU una gran agitación social, que apenas aparece en los medios. La calle está claramente agitada por movimientos, no sólo de protesta frente a los recortes, sino también de hartazgo en contra de unas instituciones que se autodefinen como representativas de la población y que, en cambio, están llevando a cabo políticas que sólo benefician a este 1% de la población. Este hartazgo representa una amenaza al orden vigente y requiere un cambio de los instrumentos políticos de las izquierdas mucho más profundo de lo que está ocurriendo.

 

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 1 de febrer de 2012 | 07:37h

La darrera cimera de l'euro no ha servit per donar respostes serioses i reals per fer front a la crisi econòmica. Els líders de la UE acaben de signar l'anomenat "pacte fiscal", un acord intergovernamental que es va proposar a la cimera de desembre de la UE. Des dels Verds i ICV ja vàrem qualificar el pacte com innecessari, perquè no oferia res de nou ni cap resposta real a la crisi. Ara és indispensable que el Parlament Europeu prengui la iniciativa i doni una resposta integral a la crisi i que el Congrés Espanyol es posicioni en contra de l'Acord.

L'espectacle dels últims dos mesos de reunions bilaterals a Europa al voltant del Pacte Fiscal ha estat una pèrdua de temps: l'atur segueix pujant i la inestabilitat del deute públic segueix castigant a països com Grècia, Portugal, Espanya i Itàlia. El Pacte Fiscal cristal·litza les polítiques d'austeritat sense resoldre la crisi de l'euro, i no veig per enlloc el compromís amb polítiques econòmiques per lluitar contra l'atur.

Lamento l’absència de mesures econòmiques anticícliques. Els aspectes positius que veu el Rajoy sobre petites i mitjanes empreses o atur juvenil no són més que un brindis al sol. Espanya no és capaç d'aplicar cap mesura de reactivació econòmica sense una flexibilització dels objectius del dèficit.  Només es pot generar ocupació juvenil si s'adjudiquen nous fons i s'augmenta la inversió en Recerca i Desenvolupament, en universitats públiques, i si es garanteix la renda d'emancipació. A més, és inacceptable que es parli de justícia intergeneracional per justificar la flexibilització del mercat laboral. La joventut europea necessita treball però la precarietat laboral no és la resposta.

És hora que les forces progressistes del Parlament Europeu escoltin les demandes socials i iniciïn un procés democràtic a la construcció d'un governança econòmica europea que signifiqui un pas més cap a una Europa Federal que busqui generar d'ocupació i justícia social, deixant de banda la lògica dels mercats.

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 25 de gener de 2012 | 12:52h
Molt em temo que en el debat sobre el Pacte fiscal europeu, els governs que l'han impulsat i les institucions europees que l'estan volent legitimar no han tingut (o no han volgut tenir) en compte les conseqüències que tindrà aquest paquet de mesures en els marcs institucionals, socials, ambientals o de ciutadania en general. Per això he fet arribar a la Comissió Europea i al Consell la següent reflexió:

Pregunta de Raül Romeva i Rueda a la Comisión Europea sobre la qualitat democràtica i institucional

Reconociendo el esfuerzo de la Comisión y el Consejo Europeo por facilitar y mejorar la supervisión presupuestaria de los estados miembros y su coordinación en políticas económicas. Considerando: el actual proceso de fortalecimiento de la gobernanza económica europea; el paquete de seis directivas de gobernanza económica ya adoptado; las dos nuevas propuestas de directivas presentadas por la Comisión (1); el acuerdo intergubernamental negociado bajo el nombre de "Pacto Fiscal"; la estrategia UE 2020 y sus objetivos de innovación, empleo, justicia social, entre otros.

Se deduce que la responsabilidad que recae en las instituciones europeas a la hora de co-legislar es cada vez mayor y el impacto de las mismas políticas sobre los diferentes grupos de población y regiones es realmente heterogéneo. Parece indispensable mejorar la información a la que acceden los legisladores antes de tomar una decisión e imprescindible realizar estudios ex-ante sobre el impacto de las medidas económicas sobre la distribución de la renta en diferentes estados y regiones, así como también el efecto real de las medidas de prevención o sanción sobre los estados miembros. Considerando a su vez la existencia de instituciones prestigiosas que analizan el impacto previsto de las medidas económicas en los presupuestos nacionales, regionales y de las familias, como lo es el "Congressional Budget Office" de Estados Unidos.

¿Tiene previsto la Comisión hacer una propuesta legislativa para la creación de una institución independiente y pública que analice el impacto económico ex-ante de la legislación europea?

¿Mientras tanto, estaría dispuesta la Comisión a hacer público todos los informes que realiza antes de hacer una propuesta legislativa? ¿Si se dispone de dichos informes, por qué no se hicieron públicos hasta ahora?

¿No cree la Comisión que sin esta información se disminuye la calidad democrática de los y las europarlamentarias y por tanto de nuestras instituciones comunitario?


(1) Regulation on the strengthening of the economic and budgetary surveillance of Member States, COM (2011) 819 final and Regulation on common provisions for monitoring and assessing draft budgetary plans, COM (2011) 821 final

 

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | divendres, 20 de gener de 2012 | 09:28h

Adjunto l’entrevista que m’ha fet aquesta setmana en Rafa Font, d’Equo, sobre l’actualitat parlamentària. La podeu trobar sencera (amb intervencions per video) al seu blog rafafont.eu:

 

Romeva: “El acuerdo fiscal europeo es una vía para cristalizar por vía legal la doctrina neoliberal”

Aprovechando que el Parlamento pasa una semana al mes por Estrasburgo, despilfarrando los impuestos de los ciudadanos europeos, quiero aprovechar la mayor cercanía que hay en estos días con los europarlamentarios para conocer algo mejor qué es lo que se está moviendo en Europa en estos momentos.

Empiezo por quien pueda ser el más cercano a Equo: Raül Romeva, eurodiputado de ICV. Romeva tiene 40 años, ha sido eurodiputado desde 2004, y desde 2009 es vicepresidente del grupo Verdes/ALE. Sus principales áreas de trabajo en el Parlamento Europeo son Igualdad de Género, Pesca, y Libertades civiles.

 - Raül, ¿cual es el debate más caliente dentro del Parlamento Europeo para los próximos meses?

Se está discutiendo un nuevo acuerdo intergubernamental que pretende estabilizar la zona euro. Este acuerdo, que se realiza fuera de las instituciones europeas, es conocido como el pacto fiscal, aunque en realidad es un acuerdo internacional para limitar el déficit y la deuda pública de los estados de la eurozona y aplicar políticas económicas de contracción del déficit y la deuda, las cuales son pro-cíclicas y empeoran la crisis económica. El directorio Merkozy propone un un tratado inaceptable, que sólo trae más recortes y más pobreza para los países, y no sirve para salir de la crisis. No se introducen eurobonos, ni armonización fiscal, ni un impuesto sobre las transacciones financieras.

Frente a este pacto, el Parlamento Europeo se enfrenta a un doble reto: buscar soluciones a la crisis económica que generen empleo y bienestar y reivindicar el rol legítimo y democrático del Parlamento Europeo en el proceso de integración económica de la Eurozona.

La única respuesta posible a la crisis pasa por Europa. Necesitamos más Europa y más gobernanza económica, pero ésta debe ser democrática y debe buscar la creación de empleo y la justicia social. Continuar consolidando las políticas de austeridad y disciplina fiscal no hará más que agravar la recesión.


- Los Verdes en el Parlamento Europeo apoyan el impuesto sobre transacciones financieras. ¿Están a favor también de los eurobonos?

El impuesto sobre las transacciones financieras es una propuesta histórica de ATTAC y otros movimientos sociales, que busca fundamentalmente reducir la especulación financiera. Desde Verdes/ALE en el Parlamento Europeo siempre hemos defendido esta propuesta.

Igualmente, la tasa sobre transacciones financieras no es suficiente para solucionar la crisis de la deuda soberana. Por ello proponemos otras opciones complementarias como por ejemplo los eurobonos. Concretamente nuestra propuesta es la de establecer un Tesoro Europeo capaz de actuar y emitir eurobonos que permitan aumentar el atractivo del mercado de deuda soberana europea convirtiéndolo en más líquido y resistente. Dicho tesoro debe establecerse como un instrumento comunitario (más que intergubernamental), democráticamente responsable ante el Parlamento Europeo, que absorba la función del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera actual como instrumento de respuesta a la crisis.


- Si se aprobase el acuerdo tal y como está, ¿qué margen de acción les dejaría a los gobiernos?

La regla de oro de este nuevo tratado (eso es, introducir un límite para el déficit y la deuda pública en las constituciones o equivalentes) es de hecho lo mismo que ya se hizo en España de forma escandalosa cuando entre PP y PSOE cambiaron la Constitución sin acuerdo de nadie más. Sin embargo, el nuevo Acuerdo pide que se incluya en la constitución mecanismos de ajustes automáticos (por ejemplo, que si la deuda sobrepasa el 60% del PIB ésta se reduzca en un ratio de 1/20 por año). El margen de acción política se reduciría. De hecho no estamos viviendo un proceso de cesión de la soberanía estatal a favor de una unión monetaria y política, sino a favor de los mercados. La inversión pública es vital para contrarrestar la crisis, y este acuerdo ata las manos de los gobiernos para aplicar políticas de endeudamiento necesarias para reactivar la economía. Se quiere cristalizar por la vía legal la doctrina neoliberal.

Interessant reflexió la que fa avui en Xavier-Vidal Folch a El País (Cómo crecer y crear empleo). Només dos matisos:

Primer: em preocupa aquesta obsessió per plantejar les mesures de resposta a la crisi en clau 'creixement'. A aquestes alçades em sembla que caldria plantejar-se seriosament la necessitat de 'deixar de créixer' o fins i tot de 'decreixer' en alguns àmbits i activitats econòmiques que ens han abocat a un precipici económico-ambiental-social .

Segon: totes aquestes propostes, a més de ser important tenir-les en compte per a generar ocupació, també suposen una oportunitat per a fer-ho des d'una perspectiva de sostenibilitat ambiental i social. Avui dia són uns 20 milions de persones a tota la UE que treballen en sectors relacionats amb l'anomenada eonomia verda, un espeai clarament necessari i en projecció que les mesures de reactivació econòmica haurien de saber aprofitar, i impulsar.


Cómo crecer y crear empleo
per Xavier Vidal-Folch (El País, 19/01/2012)

A medida que se agota el tiempo previo a la cumbre europea del próximo día 30, que debería alumbrar el nuevo Tratado de Estabilidad de la "unión fiscal", más crece la angustia. Cada nueva versión del texto es peor que la anterior (miren el blog de José Ignacio Torreblanca). O sea, más sectaria. Porque se incrementa el desequilibrio entre la exigencia de austeridad presupuestaria y todo lo demás. Aumentan los artículos (ya son 16) y los considerandos del Preámbulo, y sigue habiendo solo uno (el 9) dedicado a "promover" el "crecimiento económico", sin más detalles. Dramático también para el éxito de la política de austeridad: la falta de crecimiento y la recesión, al ahogar los ingresos presupuestarios, propician también el incumplimiento de los objetivos de déficit.

Lo ha reclamado el Parlamento Europeo: "Hay que incluir disposiciones más fuertes para garantizar que la estabilidad fiscal se acompaña de solidaridad y recuperación del crecimiento". ¿Cómo? Aquí se recogen unas cuantas fórmulas susceptibles de completar ese artículo solitario, incorporarlas a la cumbre sobre el empleo y/o a la incipiente discusión de las Perspectivas financieras, el paquete presupuestario plurianual de la UE para el periodo 2014-2020.

La idea central es que la política europea de saneamiento de las finanzas públicas se ha planteado siempre en la UE acompañada de flexibilidad y de contrapartidas. Los esfuerzos para alcanzar la convergencia exigidos en el Tratado de Maastricht (1992) y endurecidos por el Pacto de Estabilidad (1997) se digirieron gracias a la duplicación de los fondos estructurales, a la creación del Fondo de Cohesión y al descenso general de tipos. La limitación al gasto, que yugulaba las inversiones a nivel nacional, sobre todo en el Sur, se contrapesaba por la mayor inversión a nivel europeo. El esquema cosechó un gran éxito de crecimiento, saneamiento de las cuentas públicas y aproximación de los niveles de prosperidad entre los distintos Estados miembros. Sin rozar siquiera anatemas necesarios como el aumento del presupuesto comunitario, la creación de eurobonos gestionados por un Tesoro común y la conversión del BCE en un verdadero prestamista de último recurso -que debieran ser elementos centrales de una auténtica unión fiscal- ahora mismo esa idea podría desarrollarse mediante unas pocas fórmulas baratísimas:

- Fondos estructurales. Concentrar la política presupuestaria restrictiva en el ámbito estatal, y dotar al ámbito comunitario de un moderado y selectivo ímpetu expansivo. Aumentar sus recursos -por ejemplo, detrayendo fondos de la insolidaria, anticompetitiva y anticuada política agrícola- y la elegibilidad de los beneficiarios. También podría acompañarse el rigorismo en las sanciones por déficit excesivo contra los incumplidores con incentivos al cumplimiento, mediante recompensas. Por ejemplo, aumentando los porcentajes de financiación de la UE a los proyectos de infraestructuras nacionales cofinanciados con los Estados miembros. Y es que "los problemas financieros que estaban a punto de poner a prueba a Europa no tenían solución posible con la avidez; solo la generosidad podía curarla", escribió lord Keynes sobre la coyuntura de 1918 (Las consecuencias económicas de la paz, Crítica, Barcelona, 2002).

- Grandes infraestructuras transeuropeas (Transeuropean Networks o TENS, que conectan a dos o más países, como el corredor mediterráneo ferroviario) de transporte, energía y comunicaciones. En el paquete presupuestario 2007-2013, de casi un billón de euros, solo se les dedican 8.168 millones, apenas el 0,8%. Los primeros números para el siguiente septenato prevén que los Estados se financien (en transporte) un 73% (en el actual alcanzan el 76,5%), y el resto sean subvenciones y créditos europeos. Generalizar y multiplicar el alcance del ya existente proyecto de project bonds o emisiones de bonos para cada proyecto garantizados por el presupuesto comunitario permitiría reducir la aportación de los Estados, sometidos a la obligación de reducir gasto, sin paralizar las redes. Prácticamente sin coste adicional.

- Banco Europeo de Inversiones (BEI). Es posible cuadriplicar sus préstamos de aquí a 2020. Desde 1997 hasta hoy ya los ha cuadriplicado, hasta los 80.000 millones anuales, de forma que su tamaño duplica al del Banco Mundial. Su impacto es enorme, pues el multiplicador de las inversiones que induce es de 3: cada euro prestado genera tres de inversión final. Solo esta medida "equivaldría" al plan Marshall de la posguerra, como han evaluado los profesores Stuart Holland y Yanis Varoufakis (A modest proposal for overcoming the eurocrisis, Levy Economics Institute, 2011). El BEI podría incrementar sus líneas para las pymes y seleccionar una entidad financiera como agente / socio en cada Estado miembro para aproximarse capilarmente a ellas.

- Presupuesto de I+D de la UE. Asciende a 7.610 millones anuales, en torno a un escaso 5% del presupuesto comunitario. Cifra que contrasta con el montante dedicado a agricultura y desarrollo rural, 58.509 millones anuales, en torno al 40%. Puede reasignarse buena parte de esta partida en favor de la innovación y de la cohesión. El futuro económico de Europa, y el empleo de su gente, dependen más del número de patentes que sea capaz de inventar y desarrollar, que de los kilos de tomate que produzca.

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 18 de gener de 2012 | 16:42h

El Parlament Europeu ha adoptat avui una resolució sobre la crisi a la zona euro i el projecte d'acord intergovernamental proposat per la cimera europea de desembre.

Encara que la fase final de les negociacions ja s'ha iniciat, els Verds creiem que el text final no serà capaç d'oferir una resposta adequada a la crisi, i hem demanat davant el Parlament Europeu poder desenvolupar una resposta integral.


En el debat al Parlament Europeu, Daniel Cohn Bendit, copresident, ha dit:

 
"L'acord proposat planteja més preguntes que respostes a la crisi a la zona euro. El problema és que se'ns demana que ens posicionem sobre un acord inútil. No ens cal un nou Acord per tal de dotar la UE de les eines que necessitem per fer front a la crisi. El procés que s’ha seguit per a elaborar-lo, així com la resposta dels mercats, en són la prova més clara. Allò que pertoca és comptar amb una concepció política de l’economia de demà.

Més enllà de la incertesa jurídica, aquest projecte d’acord se centra exclusivament sobre la dimensió pressupostària i fracassa estrepitosament a l’hora de donar respostes convincents a la crisi immediata. No podrem sortir de la crisi sinó és amb un enfocament global. Això vol dir que cal acompanyar les mesures d’austeritat amb d’altres que garanteixin la viabilitat a llarg termini per les economies de la zona Euro.

Més concretament, això implica que cal desenvolupar un para-llamps eficaç a curt termini, però també l’adopció d'Euro-Obligacions, d'una taxa sobre les transaccions financeres i d’una estratègia de creixement sostenible tan aviat com sigui possible.

Continuar amb la deriva intergovernamental, mètode que per altra banda ha fracassat, compromet igualment un procés democràtic que hauria de ser exemplar. El mètode comunitari ha d’esdevenir el cor de qualsevol resposta coherent , solidari i europea; la resposta ha de comptar, a més, amb la legitimitat democràtica que només el Parlament Europeu li pot atorgar, en tant que única instituició europea elegida per sufragi universal, i en cooperació amb els parlaments nacionals i estatals.

Aquest és un acord mal girbat que no pot significar l’etapa final del procés. El Parlament Europeu pot posar en marxa una resposta global a la crisi, sobre la base de mecanismes previstos o pels tractats actuals, i els Verds tenim la intenció de fer-ho."

Sovint, quan parlem de la situació econòmica actual en clau europea fem servir un argot que no sempre és conegut per part de tothom. Una de les preguntes que sovint em fan quan en parlo és a què ens referim exactament quan parlem de l'anomenat Semestre Europeu.

 

En aquest apunt em limitaré a explicar què és i què supervisa aquest Semestre (en els termes en què ho explica la Comissió Europea) i apuntaré alguns dels problemes que planteja per desenvolupar-los ulteriorment en properes notes.

 

Què és?

 

Bàsicament es tracta d'un cicle anual de coordinació de les polítiques econòmiques i fiscals.

El cicle de sis mesos del Semestre Europeu s'inicia al gener, quan la Comissió presenta la seva Enquesta Anual sobre el Creixement, que va acompanyada d'un estudi i previsions i en la qual s'integra la supervisió macroeconòmica, temàtica i fiscal.

Partint de la base de l'Enquesta de Creixement Anual, en la reunió de primavera del Consell Europeu s'analitzen: la situació macroeconòmica general; els avenços en la consecució dels cinc objectius per a tota la UE; i els avenços en les iniciatives emblemàtiques.

El Consell Europeu ofereix orientacions sobre els aspectes pressupostaris i macroeconòmics i sobre les qüestions relacionades amb la reforma estructural i el creixement, i dóna consells sobre les connexions entre tots ells.

Els Estats membres presenten llavors les seves estratègies pressupostàries a mig termini en els Programes d'Estabilitat i Convergència i estableixen les mesures que s'han d'emprendre (en àmbits com l'ocupació, la recerca, la innovació, l'energia o la inclusió social) en els seus Programes Nacionals de reforma. A l'abril, aquests dos documents s'envien a la Comissió per a la seva avaluació.

Basant-se en l'avaluació de la Comissió, el Consell emet les orientacions específiques per a cada país en els mesos de juny i juliol. D'aquesta manera els Estats membres disposen d'aquestes orientacions abans de donar els últims tocs als seus projectes de pressupost per a l'any següent.

Si els Estats membres ignoren les recomanacions i no prenen mesures en el termini establert, poden rebre advertències. En cas que hi hagi desequilibris macroeconòmics i pressupostaris excessius, també es pot recórrer a incentius i sancions.

Les reunions ministerials sobre qüestions específiques són crucials per a la revisió inter pares i el seguiment dels progressos en la consecució dels objectius principals de la UE i per l'avanç de les iniciatives emblemàtiques d'Europa 2020.

Per aplicar les polítiques requerides i garantir un ampli suport, es manté una estreta cooperació amb el Parlament Europeu i altres òrgans consultius de la UE (Comitè de les Regions i Comitè Econòmic i Social Europeu) i es persegueix la participació activa dels parlaments nacionals, els interlocutors socials, les regions i altres parts interessades.

 

 

I què és el que es supervisa?

La UE supervisa els avenços en tres fronts:

Factors macroeconòmics: És l'entorn macroeconòmic estable i propici al creixement i la creació d'ocupació? S'apliquen polítiques contra els desequilibris macroeconòmics, els riscos macrofinancers i els problemes de competitivitat amb repercussions macroeconòmiques? Hi ha efectes de contagi, tant positius com negatius, entre les economies, sobretot a l'eurozona?

Reformes per afavorir el creixement: De quina manera les reformes estructurals impulsen la R + D i la innovació, l'ús eficient dels recursos, un entorn empresarial sa, l'ocupació, l'educació i la inclusió social? Com s'avança cap als cinc objectius principals per a tota la UE i els seus corresponents objectius nacionals?

 

Finances públiques (supervisió pressupostària més estreta dins del Pacte d'Estabilitat i Creixement): Què es fa per reduir el deute públic i els dèficits pressupostaris (consolidació pressupostària) de cara a garantir unes finances públiques sostenibles? A què restriccions pressupostàries s'enfronten les polítiques públiques d'estímul al creixement? (saber quins són permetrà a la UE aconsellar mesures coherents).

 

En què deriva tot plegat?

 

Si un Estat Membre té un dèficit públic superior al 3% del PIB i no l'ha disminuït de manera substancial cap a aquesta xifra o bé té un deute superior al 60% del PIB i aquest no s'ha reduït significativament, llavors s'inicia el procés de supervisió previst en l'article 126 del TFUE i especificat en la el Reglament 1466/97 tal i com va ser revisat l'any 2011 en el paquet de governança econòmica (Informe Feio) el qual, per cert, vaig votar en contra.

 

Més concretament, tal i com especifica l'article 126.3: 'si un estat membre no compleix els requeriments d'algun d'aquests criteris, la Comissió ha de preparar un informe. No obstant, la Comissió pot adoptar aquest informe fins i tot en el cas que els dèficits o les ratio deute/PIB d'un Estat Membre es trobi per sota de les xifres de referència esmentades si considera que existeix el risc que aquest Estat membre entri en situació de dèficit excessiu.

 

 

Quin és el problema?

 

Per a mi la qüestió no és tan caire econòmic, o almenys no només, com polític. D'entrada caldria explicar molt millor a què ens referim quan diem 'Europa ordena que...'. Qui és realment Europa? Qui és qui realment ordena? Com es prenen les decisions en aquest eufemisme anomenat 'Europa'? Quina és la veritable influència de països com Alemanya o França en tot aquest debat? Com funcionen els mecanismes de control polítics i democràtics a escala europea? En futurs apunts procuraré donar respostes a aquestes i d'altres preguntes. En qualsevol cas, caldrà seguir amatents a les noves decisions i continus canvis que la volatilitat de la situació ens ofereix.

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | diumenge, 11 de desembre de 2011 | 18:30h

Article d'avui a Público: Europa recorta su Bienestar con la excusa del euro.

http://www.publico.es/dinero/411484/europa-recorta-su-bienestar-con-la-excusa-del-euro

Extractes:

1. El error está en “entender el Estado del bienestar como un gasto y no como una inversión”, apunta Raúl Romeva, eurodiputado del grupo Los Verdes. “Una sociedad donde el Estado del bienestar es un pilar fundamental hace que la población sea más productiva”. Pero, “para gastar, hay que ingresar, y para eso hacen falta buenos mecanismos de persecución del fraude y fórmulas europeas de reparto”. 

2. En su libro Hay alternativas, los economistas Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón aseguran que el problema es de ingresos, no de gasto. Si el número de empleados públicos fuese similar al sueco (25% de la población frente al 9% de España), los servicios sociales serían de más calidad y se crearían cinco millones de empleos. Para financiarlo sería necesaria una estructura fiscal como la sueca, que permitiría recaudar 200.000 millones más al año, añaden.

3. Alejandro Cercas, eurodiputado socialista autor del informe al Parlamento Europeo que se opuso al intento de extender la jornada laboral semanal a 65 horas, recuerda que Europa se creó como “una economía social de mercado. Ahora parece que se ha renunciado a la parte social, cuya política se ha hecho subsidiaria de la económica”.

Article sencer a: Europa recorta su Bienestar con la excusa del euro. http://www.publico.es/dinero/411484/europa-recorta-su-bienestar-con-la-excusa-del-euro

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | divendres, 9 de desembre de 2011 | 12:37h
De moment sabem que després d'una llarga nit, els líders governamentals de la UE han acordat un pacte, intergovernamental esclar, entre els països de la zona euro més 6 països de la UE per aconseguir una major coordinació de les polítiques econòmiques i un pacte fiscal.

Coneixent només aquestes primeres conclusions, i pendent encara de com es concretaran aquestes propostes durant el dia d'avui, voldria advertir del següent:

Primer: Compte que els arbres no ens deixin veure el bosc. El problema no és que el Regne Unit no hagi acceptat un canvi de tractats, aquests sempre  han estat contra una unió monetària i fiscal per a tota la UE. El problema és la consolidació d'una arquitectura institucional antidemocràtica, que exclusivament respon als interessos d'Alemanya. No és Regne Unit qui ens du a una Europa a dues velocitats, sinó la constant erosió de les institucions comunitàries (la Comissió, el Parlament Europeu) i l'enfortiment del Consell. La no reforma de tractats i el pacte entre estats és una amenaça a la qualitat democràtica de la la Unió Europea. "

Segon: Fins ara, només veiem una pèrdua de la sobirania de la ciutadania cap als mercats financers, el BCE i l'FMI. Volem una unió fiscal, però no així. La negociació d'una nova governança econòmica no es pot fer entre 23 caps d'estats, requereix d'un procés més ampli, de debat públic i de clara delimitació de poders. És per això que demanem una resposta a la crisi a curt termini i més tard l'obertura d'un procés convencional de reforma de tractats.

Tercer: Confio encara que la proposta dels 23 reconegui la legitimitat del Parlament Europeu i els Parlaments Nacionals. Si no és així, el Govern espanyol que es posicioni en contra a la proposta. Em preocupa especialment, per exemple, que Rodriguez Zapatero i Rajoy se sotmetin al pacte fiscal a 23 sense tan sols presentar-lo prèviament al Congrés Espanyol ni explicar quines són les mesures a aplicar de reforma del mercat laboral i regulació financera.

I Quart: Finalment, vull destacar que aquest no és un pacte de governança econòmica, és un pacte que consolida les mesures neoliberals d'austeritat, disciplina fiscal, control pressupostari sobre els països amb dèficit i que només busca resoldre un problema: la crisi del deute sobirà. Els líders europeus semblen oblidar-se que l'economia europea pateix també d'una crisi bancària i d'una crisi econòmica, que necessita d'un pla d'inversió i de redistribució de la riquesa que generi ocupació i equitat.

Seguim pendents de Brussel·les.

(NOTA AL PEU: Aprofito per agraïr la immensa tasca que tants i tantes corresponsals de diversos mitjans estan duent a terme per mantenir-nos puntualment informats de com van les negociacions. Una tasca no sempre agraïda però altament necessària)
raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimarts, 6 de desembre de 2011 | 08:34h

Ahir es van reunir la Sra. Merk i el Sr. Ozy, Directora i Mestre respectivament de l’Escola Europa. Un cop més havien de parlar de l’Euro, un alumne cada dia més díscol.

—A aquest Euro li cal disciplina, Sr. Ozy— va dir la Directora, una senyora no molt alta però amb una mirada i un to de veu que feia que tothom, fins i tot el Mestre, li tingués un altíssim respecte—. Castigui’l tota la tarda de cara a la paret, i amb els braços en creu.

El Mestre era un home rialler, d’ulls petits i enfonsats i un nas prou característic. Com la Directora, també era petit d’alçada, però ho dissimulava posant-se alces a les sabates.

Directora i Mestre tenien una relació singular. No es pot dir que fossin amics, però donades les responsabilitats de cadascú s’havien de trobar força vegades a la setmana, i al final van establir una sintonia prou estreta que els permetia, de tant en tant, dedicar-se mútuament algunes mostres d’afecte.

La seva relació, però, no escapava a la resta de mestres de l’escola, que se la miraven amb gran preocupació. I esclar, també se n’havien adonat tant l’alumnat com l’Associació de Mares i Pares.

—No és mal noi —va respondre el mestre, compungit—, però és cert que darrerament està una mica despistat. Em sembla que és per culpa d’algunes males companyies. Crec que darrerament jugava massa amb els bessons, el Deute i el Dèficit.

—Ah! —va exclamar la Directora—, ells un altre cop, oi? Doncs ara sí que haurem de prendre mesures dràstiques.

N’Ozy, que es temia el pitjor, amb prou feines va gosar preguntar:

—Què vol dir, exactament?

—Que ha arribat l’hora d’expulsar aquest parell. Ja n’hi ha prou! —va respondre taxativa la Directora.

—Però, i què farem amb l’Ocupació o la Justícia Social? —va preguntar novament el mestre, conscient que les dues noies tenien certes dificultats per seguir el curs i que sovint eren precisament els bessons qui més i millor les ajudaven a sortir-se’n.

—Res, ximpleries, està decidit!

—Però, Sra. Directora —balbucejava n’Ozy—, per fer això caldria modificar el Reglament de l’Escola. No seria millor consultar-ho amb els altres mestres, i fins i tot amb l’AMPA?

—Calla, calla, que encara es pensarien que manen alguna cosa, aquests. Tu fes-me cas, amic Ozy, que si em fas costat en això jo t’ajudaré quan ho necessitis, i no acabaràs com aquests deixats de Berlus i Papa a qui vaig haver de buscar substituts d'urgència. A més, tu pensa que fent això el Sr. Mercat, el lampista que tot ho arregla, veurà que tinc capacitat de lideratge i recuperarà la confiança que tenia en nosaltres, com a escola. I de pas espero que m’arregli aquest coi de gotera que tinc al despatx, noi, que quan plou l'aigua m’ho deixa tot fet un desastre.

Quan l’Ozy ja s’aixecava per sortir i explicar als Pares i Mares la decisió de la Directora, algú va trucar a la porta.

—Endavant! —va dir la Sra. Merk.

La porta es va entreobrir i el mestre nou va treure el cap, tímidament. Encara al llindar de la porta es va haver d'apartar per permetre sortir n’Ozy, que el va saludar amb un cop de cap. Només quan va estar segur que podia entrar va fer passar la resta del cos per la porta. Era alt, amb barba, i parlava pronunciant les esses d’una manera una mica estranya. 

—Bon dia, Sr. Raj —va dir la Directora convidant el nou mestre a asseure’s a la cadira que acabava de deixar lliure n'Ozy, davant l'escriptori.

—Oh, si us plau Sra. Directora, digui’m Mariano —va fer l'home mentre es deixava caure matusserament a la cadira.

—D’acord —va respondre ella, forçant un lleuger somriure—. Com vulgui. Miri, el cas és que l’he fet venir per explicar-li com van les coses, aquí dins.

—Esclar, esclar, Sra. Directora. El que vostè digui. Sóc tot orelles.

—Així m’agrada, amic meu. Crec que vostè i jo ens entendrem la mar de bé.

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dilluns, 5 de desembre de 2011 | 15:58h
Una altra interessant reflexió de Paul Krugman, un Nobel d'economia que diu coses que a molta gent molesta que digui un Nobel d'economia.

Killing the Euro (By PAUL KRUGMAN, for the NYT,  December 1, 2011)

Can the euro be saved? Not long ago we were told that the worst possible outcome was a Greek default. Now a much wider disaster seems all too likely.

True, market pressure lifted a bit on Wednesday after central banks made a splashy announcement about expanded credit lines (which will, in fact, make hardly any real difference). But even optimists now see Europe as headed for recession, while pessimists warn that the euro may become the epicenter of another global financial crisis.

How did things go so wrong? The answer you hear all the time is that the euro crisis was caused by fiscal irresponsibility. Turn on your TV and you’re very likely to find some pundit declaring that if America doesn’t slash spending we’ll end up like Greece. Greeeeeece!

But the truth is nearly the opposite. Although Europe’s leaders continue to insist that the problem is too much spending in debtor nations, the real problem is too little spending in Europe as a whole. And their efforts to fix matters by demanding ever harsher austerity have played a major role in making the situation worse.

The story so far: In the years leading up to the 2008 crisis, Europe, like America, had a runaway banking system and a rapid buildup of debt. In Europe’s case, however, much of the lending was across borders, as funds from Germany flowed into southern Europe. This lending was perceived as low risk. Hey, the recipients were all on the euro, so what could go wrong?

For the most part, by the way, this lending went to the private sector, not to governments. Only Greece ran large budget deficits during the good years; Spain actually had a surplus on the eve of the crisis.

Then the bubble burst. Private spending in the debtor nations fell sharply. And the question European leaders should have been asking was how to keep those spending cuts from causing a Europe-wide downturn.

Instead, however, they responded to the inevitable, recession-driven rise in deficits by demanding that all governments — not just those of the debtor nations — slash spending and raise taxes. Warnings that this would deepen the slump were waved away. “The idea that austerity measures could trigger stagnation is incorrect,” declared Jean-Claude Trichet, then the president of the European Central Bank. Why? Because “confidence-inspiring policies will foster and not hamper economic recovery.”

But the confidence fairy was a no-show.

Wait, there’s more. During the years of easy money, wages and prices in southern Europe rose substantially faster than in northern Europe. This divergence now needs to be reversed, either through falling prices in the south or through rising prices in the north. And it matters which: If southern Europe is forced to deflate its way to competitiveness, it will both pay a heavy price in employment and worsen its debt problems. The chances of success would be much greater if the gap were closed via rising prices in the north.

But to close the gap through rising prices in the north, policy makers would have to accept temporarily higher inflation for the euro area as a whole. And they’ve made it clear that they won’t. Last April, in fact, the European Central Bank began raising interest rates, even though it was obvious to most observers that underlying inflation was, if anything, too low.

And it’s probably no coincidence that April was also when the euro crisis entered its new, dire phase. Never mind Greece, whose economy is to Europe roughly as greater Miami is to the United States. At this point, markets have lost faith in the euro as a whole, driving up interest rates even for countries like Austria and Finland, hardly known for profligacy. And it’s not hard to see why. The combination of austerity-for-all and a central bank morbidly obsessed with inflation makes it essentially impossible for indebted countries to escape from their debt trap and is, therefore, a recipe for widespread debt defaults, bank runs and general financial collapse.

I hope, for our sake as well as theirs, that the Europeans will change course before it’s too late. But, to be honest, I don’t believe they will. In fact, what’s much more likely is that we will follow them down the path to ruin.

For in America, as in Europe, the economy is being dragged down by troubled debtors — in our case, mainly homeowners. And here, too, we desperately need expansionary fiscal and monetary policies to support the economy as these debtors struggle back to financial health. Yet, as in Europe, public discourse is dominated by deficit scolds and inflation obsessives.

So the next time you hear someone claiming that if we don’t slash spending we’ll turn into Greece, your answer should be that if we do slash spending while the economy is still in a depression, we’ll turn into Europe. In fact, we’re well on our way.

 

 

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dijous, 1 de desembre de 2011 | 15:37h

Romeva celebra que els populars i liberals exigeixin també una major governança econòmica europea.


El Parlament Europeu ha aprovat avui dos informes que indiquen clares línies sobre les mesures que el Consell i la Comissió haurien d'adoptar per avançar en la construcció d'una major governança econòmica. El vicepresident del grup dels Verds / ALE i Eurodiputat d'ICV, Raül Romeva i Rueda va dir respecte a l'informe sobre el Semestre Europeu:


"El semestre europeu busca coordinar a priori les polítiques pressupostàries i econòmiques de la UE i la zona. Desprès d'uns devastadors informes del Consell a països com Espanya on es recomanava la flexibilització del mercat laboral i l'extensió de l'edat de jubilació, entre altres coses, el Parlament Europeu és l'única institució comunitària que reclama que les polítiques de coordinació serveixin per generar ocupació i creixement. Totes les prioritats de l'Estratègia EU 2020 han de tenir el mateix valor, la igualtat entre homes i dones o la inclusió social no pot quedar relegada als equilibris macroeconòmics. A més, els programes de rescat i d'ajust han de garantir el desenvolupament social i sostenible i la creació d'ocupació, tenint en compte les particularitats de donada estat membre ".


D'altra banda, Romeva ha felicitat Ramon Tramosa pel seu treball integrador en l'informe sobre el Banc Central Europeu, on Els Verds / ALE presentar més d'un 1 / 3 de totes les esmenes i la majoria van ser adoptades. Romeva va destacar

"M'alegro profundament que no siguem ja només alguns els que demanem polítiques fiscals a la UE. La proposta de creació d'un únic ministre de Finances Europeu al costat d'un Tresor Europeu, em sembla una peça fonamental per dotar la UE de capacitat fiscal. La creació d'un Fons Monetari Europeu per garantir que el FMI no participi en la política europea de crèdit, reduint així la dependència dels Estats membres d'altres institucions internacionals és també una peça clau per sortir de la crisi. Lamentablement, no es proposa canviar els objectius del BCE però es reconeix l'important paper de la política monetària i s'assenyala que aquesta ha de responsabilitzar de la creació de bombolles d'actius. Finalment, l'informe adverteix dels efectes negatius d'un augment en els tipus d'interès en els països perifèrics com Espanya, Grècia o Itàlia. "

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Romeva celebra que los populares y liberales exijan también una mayor gobernanza económica europea.

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy dos informes que indican claras líneas sobre las medidas que el Consejo y la Comisión deberían adoptar para avanzar en la construcción de una mayor gobernanza económica. El Vicepresidente del grupo Los Verdes/ALE y Eurodiputado de ICV, Raül Romeva i Rueda dijo respecto al informe sobre el Semestre Europeo:

"El semestre europeo busca coordinar a priori las políticas presupuestarias y económicas de la UE y la zona. Luego de algunos devastadores informes del Consejo a países como España donde se recomendaba la flexibilización del mercado laboral y la extensión de la edad de jubilación, entre otras cosas, el Parlamento Europeo es la única institución comunitaria que reclama que las políticas de coordinación sirvan para generar empleo y crecimiento. Todas las prioridades de la Estrategia EU 2020 tienen que tener el mismo valor, la igualdad entre hombres y mujeres o la inclusión social no puede quedar relegada a los equilibrios macroeconómicos. Además, los programas de rescate y de ajuste deben garantizar el desarrollo social y sostenible y la creación de empleo, teniendo en cuenta las particularidades de  dada estado miembro". 

Por otro lado, Romeva felicitó a Ramón Tramosa por su trabajo integrador en el informe sobre el Banco Central Europeo, donde Los Verdes/ALE presentaron más de un 1/3 de todas las enmiendas y la mayoría fueron adoptadas. Romeva destacó:

"Me alegro profundamente que no seamos ya solo algunos los que pidamos políticas fiscales en la UE. La propuesta de creación de un único Ministro de Finanzas Europeo junto a un Tesoro Europeo, me parece una pieza fundamental para dotar a la UE de capacidad fiscal.  La creación de un Fondo Monetario Europeo para garantizar que el FMI no participe en la política europea de crédito, reduciendo así la dependencia de los Estados miembros de otras instituciones internacionales es también una pieza clave para salir de la crisis. Lamentablemente, no se propone cambiar los objetivos del BCE pero se reconoce el importante rol de la política monetaria y se señala que ésta debe responsabilizarse de la creación de burbujas de activos.  Por último, el informe advierte de los efectos negativos de un aumento en los tipos de interés en los países periféricos como España, Grecia o Italia."

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 30 de novembre de 2011 | 08:13h
Recomano molt la lectura avui de l'article que Joan Herrera publica a El País: ¿Por qué es frágil la economía española?

¿Por qué es frágil la economía española? (Joan HERRERA, a El País, 30/11/2011)

La falta de control y transparencia del sector financiero, de las grandes constructoras y del sector energético han contribuido a debilitar nuestra democracia y, además, han lastrado nuestro crecimiento y competitividad

En el año 2005 la iniciativa europea de transparencia lanzaba su Libro Verde, con tres objetivos: la transparencia del lobbying, la lucha contra el fraude y que se implantasen estándares éticos y control de los legisladores. Poco tiempo después, en el Congreso de los Diputados se discutían diferentes iniciativas para avanzar hacia un registro de lobbies, lo que permitiría tener un sistema de incompatibilidades efectivo después del escandaloso paso del señor Taguas de la oficina económica de La Moncloa a Seopan, el grupo de representación y presión de las grandes empresas constructoras del país. Pero dichas iniciativas siempre contaron con el rechazo compartido de PSOE, PP, CiU y PNV. Esos partidos nunca han explicado que la falta de control y transparencia hoy no solo ha supuesto un claro debilitamiento de nuestras estructuras democráticas sino que ha afectado poderosamente a nuestra economía.

Se habla mucho de las debilidades de la economía española: del excesivo déficit público, de los gastos superfluos, de la pretendida rigidez del mercado laboral... Pero si analizamos cada una de esas proclamas, los datos no acompañan lo que se explica.

¿Cuáles son las principales debilidades de nuestra economía? El problema no es la deuda pública (65,2% del PIB, mientras en el resto de la zona euro se llega al 85%), sino el fuerte endeudamiento privado. El problema no es haber invertido de más en el Estado de bienestar (una inversión social que se sitúa en el 74% de la media europea, mientras nuestra renta media está en el 94%), sino el haber sido campeones mundiales, en terminología de Zapatero, en inversiones y en infraestructuras caras e infrautilizadas. El problema de nuestra economía no es la pretendida rigidez del mercado laboral (nuestro mercado laboral arroja cifras que expresan claramente su flexibilidad: somos los segundos de Europa en temporalidad y primeros en precariedad), sino nuestra fuerte dependencia energética. Y dichos problemas tienen mucho que ver con los orígenes de determinadas decisiones y la influencia de tres sectores, el financiero, el de las grandes constructoras y el eléctrico.

La gran debilidad de la economía española para financiarse en el exterior es la excesiva deuda privada, de particulares y empresas, que asciende a un 217% del PIB (47% por encima de la media europea, siendo más de la mitad de esta deuda del sector inmobiliario y de la construcción). El impago de deudas del sector inmobiliario es de 142.000 millones de euros. Y se ha llegado a estos porcentajes porque en los años en que se debía legislar para evitar el sobreendeudamiento hubo quien se negó a regularlo. En los años de crecimiento tampoco se permitió regular las remuneraciones en el sector financiero ni para fijar un límite a los sueldos de los directivos ni para evitar las altas remuneraciones asociadas a prácticas de riesgo. Riesgos que acaba asumiendo el conjunto de la sociedad, con esa perversa lógica que se aplica de la socialización de las pérdidas precedida siempre por la privatización de las ganancias. Si nunca se avanzó de forma sustancial no es solo por la negativa a regular de la mayoría parlamentaria sino también por la extraordinaria influencia del sector financiero.

La segunda debilidad de nuestra economía no ha sido invertir en exceso en áreas que desarrollaban y ampliaban derechos. En cambio, se ha invertido en enormes infraestructuras infrautilizadas: aeropuertos sin aviones, carreteras sin coches y AVE sin pasajeros. Lo peor es que la previsión es continuar haciéndolo. Vamos a ser el segundo país del planeta en kilómetros de AVE, mientras que en Alemania, con un coste que no llega al tercio del kilómetro construido de AVE, llevan años invirtiendo en trenes que circulan hasta 250 kilómetros por hora, una infraestructura que además de más barata permite compatibilizar transporte de mercancías y transporte de pasajeros. Hemos construido autovías para que las utilicen menos de 3.000 vehículos al día, con una tasa de rentabilidad negativa todos los días del año (a lo sumo son útiles 10 o 15 días al año). Si esto es así no es por casualidad o por una mayor estupidez de nuestros políticos, sino por el peso de las grandes constructoras en las decisiones que toman nuestros Gobiernos y nuestro legislador. Y como muestra, uno de los últimos botones: en plena crisis se ha conseguido dinero y crédito para ayudar a las concesionarias de aquellas autopistas (las radiales en el entorno de Madrid) por donde no pasan suficientes coches para amortizar las inversiones realizadas, volviendo a la socialización de las pérdidas.

La tercera debilidad es nuestra dependencia energética. Nuestro país es el que más depende energéticamente del exterior en la zona euro, si entre las dependencias contamos el uranio, siendo especialmente vulnerables ante un escenario de subida del precio de los carburantes. Pero las políticas energéticas se basan más en las necesidades de las empresas energéticas que en las necesidades económicas del país. Un ejemplo paradigmático es el debate eléctrico. Se habla del déficit tarifario, en cambio, no se explica que año tras año, por una mala regulación, las eléctricas ganan miles de millones de euros en lo que se conoce como los beneficios caídos del cielo, ya que venden la electricidad generada en instalaciones ya amortizadas (nucleares e hidráulicas) al mismo precio de la tecnología más cara. Pero los diferentes Gobiernos solo hablan de lo que cuestan las renovables, quizás porque hay quien invirtió en ciclos combinados que no funcionan las horas previstas y ahora temen que un mayor impulso de las energías renovables les imposibilite amortizar dichas inversiones. De esta manera pagamos todos, no pudiendo reducir nuestra dependencia energética porque lo prioritario es que las eléctricas amorticen sus inversiones.

He puesto estos tres ejemplos en un contexto, el europeo, en el que quieren que creamos que es necesario tener Gobiernos más tecnocráticos. Lo vemos en el caso de Grecia e Italia: en ambos casos los Gobiernos están formados por exmiembros de compañías como Goldman Sachs, uno de los bancos en que recae parte de la responsabilidad de la crisis. Uno no puede dejar de preguntarse si los antiguos asesores de los pirómanos de la crisis pueden ser sus actuales bomberos. Dudo que los antiguos asesores tomen ahora decisiones contrarias a los intereses de sus antiguos patrones. Pretenden que dichos Gobiernos impongan medidas impopulares, que no busquen el respaldo de las urnas, introduciendo una lógica perversa y alarmante: las decisiones políticas, cuanto menos populares, incluso cuanto menos democráticas, mejores resultarán para la economía. Es otra versión de lo acontecido en la campaña electoral con un PP que ha basado su estrategia en no explicar lo que haría.

Pero los tres ejemplos expuestos, si algo demuestran, es lo contrario: con más transparencia y con mayor independencia, las decisiones defienden más el interés general que el particular. La garantía de que un Gobierno defienda el interés general es que tenga que cumplir y servir a la ciudadanía. Y para que sea posible, lo que necesitamos es más información y mayor independencia, más democracia y no menos, como algunos sibilinamente parecen asumir.

Philip Petit, uno de los filósofos de referencia de Zapatero, decía que el "el Estado tiene el poder, precisamente, para evitar que unos fuertes tomen como súbditos a unos débiles". Pero la actuación del anterior Gobierno en su política económica se balanceó en una política económica de equilibrios que no ha cambiado la insostenibilidad e ineficiencias de nuestro modelo productivo, siguiendo la estela de otro Petit, Philippe, el funambulista francés que se paseó sobre una cuerda entre las torres gemelas. Lamentablemente, esta manera de gobernar que tiene como última expresión el indulto a un banquero condenado, lo que hizo es desarmar a la izquierda, para que ahora se abra paso una derecha que no lleva ni por asomo en su agenda la mejora del funcionamiento democrático. Hoy, la transparencia, el control e independencia de la política respecto al sector financiero, las grandes constructoras o el sector energético, se ha convertido en una cuestión no solo de supervivencia de la democracia sino en una garantía para la mejora económica del conjunto de la sociedad. Y por mucho que continúe sin estar en la agenda del actual Gobierno, deberíamos conseguir que empiece a estar en la hoja de ruta de la oposición que queda.



raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimarts, 29 de novembre de 2011 | 08:22h
Avui està prevista una nova reunió de l'anomenat eurogrup. Entre d'altres coses, sembla que buscaran un acord per enfortir el fons de rescat. A ningú se li escapa que la situació és, avui més que mai, delicada. Amadeu Altafaj, el portaveu del Comissari d'Afers Econòmics i Monetaris,  Olli Rehn, deia ahir de manera diàfana que: 'Si l'objectiu és salvaguardar la unitat de la zona euro, és de rebut que la seva fragmentació no serveix a aquest objectiu'.

Confesso que ara com ara les meves expectatives respecte aquesta reunió no són massa altes, i lamento especialment el bloqueig que pateixen propostes concretes com, per exemple, la dels eurobons, a la qual s'oposa de manera tenaç la cancillera alemanya.
 
Tampoc animen massa, val a dir, els rumors constants i les especulacions sobre la creació d’uns bons conjunts que emetrien els estats de la UE amb millor qualificació de deute (Alemanya, França, Àustria, Luxemburg, Països Baixos i Finlàndia), una mena de bons d'elit.

Com Altafaj, tampoc crec que sigui bona idea que uns pocs estats tinguin segrestada la política econòmica de tota la Unió i posin en perill el futur de l’euro i fins i tot, la construcció europea en el seu conjunt. I és que la proposta dels bons d’elit suposaria partir la UE per la meitat, confirmant que existeixen dos zones euro i que no hi ha solidaritat a Europa.

Per altra banda, aquesta decisió és un nou torpede a a la linia de flotació del funcionament institucional i democràtic de la UE, ja que va totalment en contra amb la voluntat del Parlament Europeu i de la Comissió Europa, qui acaba de presentar el llibre de recomanacions sobre la creació d'Eurobons. La creació d'eurobons permetria socialitzar els riscos dels diferents països i consolidar el funcionament de la zona euro. No es tracta de fer favors ni de regalar res a ningú. És únicament un parapet davant l’especulació sense mesura que està patint el mercat de deute sobirà i que està escanyant a alguns estats com l’Espanyol només per a que un grup reduït de grans inversors tingui beneficis multimilionaris injustificats.

Finalment, allò que més em preocupa és que tot plegat se centri en l'anomenat Mecanisme Europeu d’Estabilitat Financera, un mecanisme que és del tot insuficient per donar estabilitat a la zona euro, que ni tan sols  té el suport de la Xina i d'altres països emergents com Brasil, que no disposa dels recursos necessàris per solucionar problemes com la manca de liquiditat dels països més grans, com Italià o l’Estat Espanyol.
 
No pot ser que l'única cosa de la que s’estigui parlant sigui de més austeritat i de les quanties dels plans de rescat. Aquestes receptes s’han mostrat fracassades, aprofundeixen en la crisi, i no estan resolent l’alt preu del deute sobirà.

I que consti que si allò que preocupa és quina opinió en tenen els anomenats 'tècnics' (com si aquests esiguessin exempts d'ideologia), doncs bé, en donaré una de prou rellevant, la d'un Premi Nobel d'Economia que va ser, l'any 2008, l'economista més citat del món, Joseph Stiglitz, qui deia fa poc que:  ‎'L'austeritat és una recepta per al suicidi i portarà més recessió'. 

Veurem què en surt de tot plegat.

Fa unes setmanes vaig afegir-me, com a economista, a la llista dels ídems que havien signat una carta als ministres de finances del G20 reclamant-los un gest de responsabilitat per combatre l'especulació amb un element tan sensible com són els aliments. Aquesta és la carta que se'ls ha fet arribar:

Dear G20 Finance Ministers,

We write to you ahead of the October meeting of the G20 Finance Ministers to urge you to commit with your counterparts to take effective action to curb excessive speculation on food commodities. Excessive financial speculation is contributing to increasing volatility and record high food prices, exacerbating global hunger and poverty.

While there are many pressures on food prices, fundamental changes in supply and demand cannot fully account for the dramatic price fluctuations that have occurred in recent years.

In June, a report for the G20 by international organisations including the IMF and the OECD noted that “too much speculation can cause frequent and erratic price changes” in futures markets. Evidence suggests that financial speculators are less likely to make trading decisions based on information regarding supply and demand and are more prone to herding behaviours than commercial traders. Excessive speculation undermines the price discovery function of futures markets, driving real prices away from levels determined by supply and demand.

The High Level Panel of Experts on food security for the Committee on World Food Security at the FAO reported in July that “tighter regulation of speculation is necessary.” The panel suggested that “Increasing transparency, by requiring exchange trading and clearing of most agricultural commodity contracts, and setting lower limits for non- commercial actors could be the first set of measures taken by the countries that house major commodity exchanges.”

Increasing market transparency is vital, but will not go far enough to tackle excessive financial speculation. We therefore urge you to support the establishment of position limits to cap the proportion of agricultural commodity derivatives markets that can be held by financial speculators. Limits could be set at a level that would maintain sufficient liquidity in the markets while preventing an excessive concentration of purely financial actors. The US has already passed legislation including provisions to introduce such limits and the G20 should act to prevent regulatory arbitrage between exchanges.

Position limits would be more effective in tackling excessive speculation than position management powers, which rely on the use of judgement by exchanges and provide little assurance that powers will be exercised effectively. Clear limits would provide regulatory certainty, promoting stable and sustainable derivatives markets to the benefit of food producers, consumers and broader economic stability.

With around 1 billion people enduring chronic hunger worldwide, action is urgently needed to curb excessive speculation and its effects on global food prices.

Yours sincerely,

cc: Michel Barnier, European commissioner for internal market and services

10 October 2011


raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 28 de setembre de 2011 | 16:19h
CAT: Aquest matí hem votat al PE l'anomenat paquet de governança econòmica de la UE on s'introdueixen una major i més estricta supervisió i sancions semiautomàtiques. Es tractava de sis informes juntament amb les seves propostes legislatives. Personalment he votat en quatre dels informes i m'he abstingut en dos. A continuació explico les raons:

CAST: Esta mañana hemos votado en el PE el llamado paquete de gobernanza económica de la UE donde se introducen una mayor y más estricta supervisión y sanciones semiautomáticas. Se trataba de seis informes junto con sus propuestas legislativas. Personalmente he votado en cuatro de los informes y me he abstenido en dos. A continuación explico las razones:


CÓMO HE VOTADO EN EL PAQUETE de GOBERNANZA ECONÓMICA? 

Hoy jueves se votó en el Parlamento Europeo el texto legislativo final del Paquete de Gobernanza Económica. Después de un largo proceso poco transparente y más bien poco democrático, donde bajo la amenaza de que si no se adoptan estas medidas Europa caerá, se adoptó un marco legal óptimo para las políticas de austeridad y libre-mercado. 

En el voto anterior sobre el posicionamiento del PE en Julio, di mi voto positivo a dos informes que señalaban el camino por el que debíamos avanzar en una mayor coordinación y transparencia económica y presupuestaria. Sin embargo, tras las negociaciones que tuveron lugar durante el verano entre el PE, la Comisión y el Consejo, estos aspectos interesantes quedaron muy diluidos frente a la relevancia que tomaron otros, como por ejemplo, el mecanismo de Procedimiento de Desequilibrios Excesivos (EIP- por sus cifras en inglés), por este motivo, he optado por abstenerme en dos informes y votar en contra de los otros cuatro. A continuación explico cada uno de los votos con más detalle:

Dos votos a favor que pasaron a ser dos Abstenciones

  • Requisitos aplicables a los marcos presupuestarios de los Estados miembros, FORD, A7-0184/2011

Me he abstenido en este informe  porque si bien implica una mejora en la armonización de las previsiones macroeconómicas y presupuestarias y mayor transparencia en los requisitos generales sobre las finanzas y el objetivo general del presupuesto; en la negociación las recomendaciones de la comisión de empleo del PE fueron ignoradas y cayó el punto que exigía una negociación entre la Comisión y cada estado miembros sobre la metodología estadística utilizada.

  • Prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos, FERREIRA, A7-0183/2011

El aspecto positivo de este informe es la regulación preventiva frente a los desequilibrios macroeconómicos. Hasta ahora toda política de coordinación económica pasaba por los indicadores nominales (tipo de interés, inflación, ..) y este informe institucionaliza el hecho de que la Comisión Europea supervise y control las economías de los estados miembros incluyendo indicadores de economía real y mirando desequilibrios externos e internos relevantes como puede ser la deuda pública y privada del país, lo que permitirá por ejemplo detectar la creación de burbujas especulativa.

El uso de un conjunto de indicadores para tener en cuenta la convergencia real y nominal dentro y fuera de la zona euro es clave; sin embargo, el Parlamento Europeo perdió la capacidad de incidencia directa sobre cuáles serán estos indicadores.

Si bien puede ser positivo que la Comisión obtenga un control del desarrollo de la economía de los estados, la duda es cómo se controla, cuáles son las consecuencias y si realmente no es muy próximo a los informes actuales de la Comisión dentro del Semestre Europeo.

En el aspecto correctivo del informe, existe una gran ambigüedad en la definición de  desequilibrios macroeconómicos excesivos: "severe imbalances or risks jeoparadising the proper functioning of the economic and monetary union".  Lo que es suficientemente amplio para que las recomendaciones queden vinculadas al color político dominante.

A su vez, este informe es la parte preventiva de la aplicación del  procedimiento para desequilibrios excesivos (EIP-siglas en inglés), el cual no deja de ser una sanción poco clara sobre los países más débiles (como se explica en el caso del informe HaGLUND).

Es por este doble aspecto del informe, por su ambigüedad y sus posibles riesgos, por los que me he abstenido.

Voto en contra

  • Medidas de ejecución destinadas a corregir los desequilibrios macroeconómicos excesivos en la zona del euro, HAGLUND, A7-0182/2011

En negativo, este informe introduce la posibilidad de sancionar a los estados que no aplican medidas para corregir desequilibrios excesivos. Concretamente, se introduce la posibilidad de sancionar a los estados miembros con una sanción del 0,1% del PIB en caso de no aplicar las recomendaciones, desconociéndose el impacto real que tendría estas sanciones sobre países como España. Las sanciones son claramente pro-cíclicas para un país con déficit.

A su vez, si bien podría parecer atractiva la cláusula de "mecanismo de votación inversa", la cual implica que las sanciones debe ser adoptada salvo que el Consejo (exclusivamente los miembros de la zona-euro) vote en contra con mayoría calificada, no deja de ser una regla para los estados más fuertes, ya que se necesita poder de negociación dentro del Concejo para revocar las recomendaciones.

Otros rres votos en contra de la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

  • Supervisión de las situaciones presupuestarias y supervisión y coordinación de las políticas económicas, WOORTMAN-KOOL, A7-0178/2011

He votado en contra debido a que este informe pretende solucionar el déficit público exclusivamente vía ajustes en el gasto público. Concretamente se introduce un objetivo a medio plazo de crecimiento del PIB, cuya aplicación será controlada estrictamente  por la Comisión. De hecho, se otorgan poderes extra a la Comisión Europea, la cual adquiere la capacidad de sancionar automáticamente a los miembros de la Eurozona salvo que el Consejo decida lo contrario con mayoría cualificada.

Este informe implica que la consolidación fiscal se prioriza a los objetivos de sostenibilidad a largo plazo, a los objetivos de creación de empleo de la UE y a los objetivos de lucha contra la pobreza y de cohesión social.

Es el hueso duro del paquete. Pretende poner todo el énfasis en la aplicación de mecanismos de ajustes y austeridad, excluyendo la utilización de mecanismos contra-cíclicos. Además, carece de incentivos para cumplir los objetivos de crecimiento a medio plazo y se centra exclusivamente en el sistema de sanciones.

  • Supervisión presupuestaria en la zona del euro, GOULARD, A7-0180/2011

El grupo Verdes-ALE intentó introducir enmiendas claves demandando la aplicación de Eurobonos, convergencia fiscal y la aplicación de un máximo sobre las sanciones financieras y otros incentivos. Dichas enmiendas no fueron adoptadas, y el informe terminó siendo una mera lista de sanciones sobre aquellos países que no respetan su presupuesto. Esta directiva está intrísincamente ligada con el Informe Wortmann-Cool ya explicado. Por ello, he votado en contra.

  • Aplicación del procedimiento de déficit excesivo, FEIO, A7-0179/2011

Este es el tercer de los informes que he votado en contra. La razón es que introduce una medida fuertemente pro-cíclica para afrontar el déficit excesivo. Concretamente la medida 1/20, que implica la reducción en tres años consecutivos el 5% de la deuda pública anual si esta supera el 60% del PIB por más que el déficit sea menor al 3% del PIB.

Esta medida se basa en el supuesto de que el crecimiento económico depende exclusivamente de la reducción del gasto público, es decir que implica la aplicación directa de planes de austeridad, especialmente rigurosos y en cualquier circunstancia, para hacer frente a la deuda pública.

¿Y ahora qué? ...

Necesitamos seguir luchando para ganar la hegemonía política-social y cultural para provocar un cambio real en el curso de las políticas económicas en Europa. El Paquete de medidas aprobado no hacer más que limitar el poder de intervención de los estados y las instituciones europeas. Necesitamos limitar el poder de los mercados, no de los estados. Si hoy los estados miembros carecen de soberanía sobre sus economías, este paquete no hace más que acentuarla. La única manera de recuperar la soberanía popular sobre la economía pasa por una Unión Económica y Fiscal que proteja a los Estados Miembros de las especulaciones de los mercados y  permita la aplicación de medidas contra-cíclicas.

Como ya había dicho, en el debate sobre gobernanza económica debemos considerar 4 aspectos claves:

  1. La contención del déficit/deuda pública no puede basarse exclusivamente en la reducción del gasto público, medida claramente regresiva y anti-social. Los desequilibrios fiscales deben incluir cambios en las políticas fiscales, de evasión fiscal y de inversión.
  2. Que la crisis económica y la deuda no la paguen los de siempre. Necesitamos una distribución justa de cargo de la deuda, donde las entidades financiera y las empresas privadas asuman su responsabilidad en la generación de la crisis actual. Recordamos la falta de regulación del sector bancario y de movimientos de capitales en la Unión Europea.
  3. La reforma del Pacto de Crecimiento y Estabilidad no es más que un parche a una medida claramente neoliberal y demostradamente insuficiente, que no deja de ser una política a medio plazo, cuando las respuestas a la crisis requiere una respuesta hoy.  Pero sabemos que sin una política económica y fiscal europea común no llegaremos nunca a dar una respuesta real que haga frente a la especulación de los mercados financieros, que garantice la distribución de la riqueza en la Zona euro.
  4. Recuperar la democracia. El proceso de gobernanza económica europea carece de un a base democrática y legítima. Se genera  un déficit democrático al dejar a las instituciones electas y a la ciudadanía al margen de la política económica, aplicando recetas neoliberales como si fueran las únicas posibles sin dejar lugar a cuestionamientos.

 

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dimecres, 21 de setembre de 2011 | 09:14h

Si l'endeutament espanyol no és culpa del sector públic, per què hem de pagar els ciutadans (via retallades socials i laborals) els errors del sector financer? Aquesta pregunta, que ens fem molt gent, és també la que es planteja Carlos Carrasco i Farré al seu Blog Open Data, de l'Ara. Les reflexions que hi fa mereixen ser escoltades.

L’endeutament espanyol no és culpa del sector públic, per Carlos Carrasco i Farré

A Ara Emprenem, 21 de setembre de 2010

"Hi ha un missatge que ha calat fort entre els ciutadans: la penosa situació econòmica d’Espanya (i Catalunya) és culpa d’una mala gestió política. Segons aquesta creença, els polítics s’han dedicat a malbaratar els impostos que paguen els ciutadans i ara els nous governants (allí on n’hi ha) i els futurs es veuen/veuran obligats a retallar serveis socials. Els mercats i alguns polítics acusen a la ineficiència del sector públic de l’endeutament d’Espanya, proposant la privatització de serveis com a única sortida. Ara bé, es tracta d’una argumentació real o és part d’una afirmació ideològica pro-privatització?

Per donar resposta a l’anterior pregunta hem de parlar sobre el dèficit i el deute. En aquest primer article veurem l’estructura del deute públic i deixo per a un proper la situació del dèficit.

Per als poc coneixedors de finances públiques, el deute públic és el conjunt de passius financers que l’Administració Pública té amb el sector privat per poder finançar les seves activitats. El que no deixen de repetir-nos segons quins polítics i segons quins economistes és que la greu situació econòmica és culpa d’un excessiu endeutament públic causat per una despesa massa elevada. Doncs bé, aquestes són les dades de l’endeutament europeu:

Resulta que l’endeutament públic és el més baix dels països seleccionats i un 20% menor que la mitja de la UE15. Si fins i tot Espanya és dels pocs Estats que es mantenen dins dels criteris de Maastricht! Així doncs, si el sector públic no és dels més endeutats d’Europa, on resideix el problema amb l’endeutament espanyol? El Banc d’Espanya té informació al respecte i els resultats per a l’endeutament intern són els següents:

L’endeutament públic és el 13% del deute intern d’Espanya (i el 17% del deute exterior). Per contra, el deute del sector privat és del 39% i el del sector financer del 31%. El de les llars és del 17%. Així doncs, l’endeutament espanyol és bàsicament un endeutament privat, no públic. De fet, el sector públic és el darrer dels culpables de l’endeutament d’Espanya, tant si ens fixem en el deute interior com en l’exterior.

Per tant, la pregunta és: per què hem de pagar els ciutadans (mitjançant retallades socials i laborals) els errors del sector financer i privat?"

 

 

 

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | divendres, 9 de setembre de 2011 | 09:31h

Tal i com apuntava en el meu darrer apunt, en l’actual context, el Grup dels Verds/ALE hem defensat sempre que la disciplina fiscal és, evidentment, una necessitat. Però aquest objectiu només pot ser realment efectiu si forma part d’un marc molt més ampli. No hi haurà finances públiques sanejades a Europa sense Unió Fiscal ni sense una adequada política impositiva (que ha de ser progressiva, esclar). Tot plegat exigeix que al paquet de governança econòmica s’hi incorporin els següents elements:

1. Els compromisos de consolidació fiscal i les subsegüents mesures de sanció automàtica s’han de posar almenys al mateix nivell que d’altres compromisos pressupostaris tals com les inversions públiques i la despesa pública relacionada amb l’assoliment dels objectius, entre d’altres, de EU2020. Sense aquesta igualtat en la recerca d’objectius, allò que tenim és un elevat risc d’austeritat clarament esbiaixada, i que aquest biaix acabi condicionant la sostenibilitat a llarg termini donat el poderós focus posat per part de la Comissió i diversos Estats membres en dur a terme reformes estructurals antisocials. Durant els anys que van conduir a l’adopció de la moneda única, la majoria dels Estats membre van reduir els dèficit fiscals i les ratios de deute. Tanmateix, aquesta estratègia de consolidació fiscal es va aconseguir mentre diversos Estats reduïen al mateix temps de manera desproporcionada les seves inversions públiques. Les estadístiques en donen fe: la inversió pública europea va caure de mitjana del 3.5 al 2.5 del PIB durant els noranta, i amb prou feines s’ha recuperat des de llavors, mentre que d’altres països emergents han augmentat de manera notable les seves inversions públiques. Existeix un ampli consens, avalat per una significativa quantitat d’articles especialitzats, que demostren com una inversió pública ben enfocada és crucial per assolir una economia sostenible. La consolidació fiscal no es pot aconseguir, per tant, subestimant i condicionant d’altres mesures que resulten indispensables per a la sostenibilitat i la competitivitat al llarg termini.

Així mateix, una reforma fiscal que es limita a reduir l’ingrés mínim i que agreugi la pobresa i les desigualtats és, simplement, inacceptable. El reajustament de les balances públiques no es pot fer de cap manera sobre les esquenes dels més vulnerables (vegi’s, per exemple, l’execrable episodi del PIRMI d’aquest agost). Ans al contrari, allò que hauríem de garantir és que siguin aquells qui més s’han beneficiat fins ara de la deriva econòmica els qui contribueixin més. Sinó simplement fracassarà. 

2. Els Eurobons són necessaris per a la supervivència de l'euro. Aquests instruments són bàsics per al refinançament del deute sobirà ja que tindran per missió reduir els diferencials de tipus d'interès i fer front a les externalitats negatives creades per la migració cap a la seguretat que està soscavant la capacitat de la UE per respondre a la crisi i l'augment de la càrrega de la consolidació dels Estats membres més vulnerables. En cas contrari, els països de l'euro que pateixen de problemes de competitivitat no tindran cap oportunitat de sortir-se’n. Per descomptat la introducció dels eurobons no pot ser sinó un complement del deute i a l’enfortiment de les regles de dèficit i de les sancions del paquet de la governança econòmica. Aquesta combinació evitaria que aquells països que facin un mal ús de la responsabilitat compartida dels Eurobons poguessin continuar aplicant polítiques de despesa insostenibles. 

Mentrestant, i sabent que l'adopció d'Eurobons requereix una llarga i complexa revisió dels Tractats, la capacitat financera i l’abast de l’European Financial Facility Stability/European Financial Stabilisation Mechanism (EFSF / EFSM) ha de ser ampliat de manera significativa de manera que inclogui la possibilitat de comprar bons en els mercats secundaris, tal i com ja es va acordar a la cimera 21 de juliol.

3. La credibilitat passa per fer un salt qualitatiu en la lluita contra el frau fiscal i l’evasió d’impostos, una contribució de les corporacions més adequada (CCCTB, corporate tax rate harmonisation cap a un mínim del 25%), actualitzar i enfortir un sistema impositiu progressiu que tingui en compte tot tipus d’ingressos, i especialment els ingressos vinculats amb els rendiments del capital, un progrés significatiu en nous recursos fiscals pels estats membres (impostos sobre l’energia, per exemple, o taxes mediambientals), esdevenint potencialment recursos propis per a la UE.

4. Bons de Projectes per al finançament del "Green New Deal europeu". En altres paraules, la transformació ecològica de l'economia europea. I més concretament: si els Estats membres compleixen amb el compromís d’ajustar els seus objectius pressupostaris a mig termini i tots els compromisos pel 2020, així com amb la correcció dels seus desequilibris financers macro tal com es va acordar en els Programes de Convergència/Estabilitat i en els Programes Nacionals de Reforma, llavors haurien de tenir accés a un premi/incentiu com podria comportar millorar l'elegibilitat per al finançament d'acompliment de la UE. Això inclouria, o podria incloure, els fons de cohesió/estructurals, així com un finançament addicional substancial que estaria assegurat per un nou instrument financer similar als Bons de Projectes. Les inversions finançades han de concentrar-se en els països que travessen més dificultats.

5. Augmentar la demanda total en països amb comptes corrents excedentaris. Molts dels països més endeutats han d’augmentar la seva competitivitat sense tenir l’opció de devaluar la seva moneda. Això es pot fer a través d’un procés dolorós de devaluació interna (tal i com han posat de manifest les petites economies obertes de Letònia, Estònia i Irlanda). Això tindria moltes més probabilitats d’èxit en la mesura que les economies amb superàvit augmentessin la seva demanda. Veure ,per exemple, aquest article de P. Krugman:

The Icelandic Post-crisis Miracle

Tot això, en conjunt, significa avançar cap a una veritable Unió Econòmica Europea, que s’ha de concretar amb alguns canvis institucionals que són imprescindibles i urgents. I tot plegat és un camí ben diferent al que proposen Merkel i Sarkozy, que es redueix a establir una mena de "govern econòmic" intergovernamental a partir de celebrar cimeres i dels EFSF / ESM.

El problema, com sempre, no és de propostes, sinó de correlació de forces. Però si seguim empenyent en la bona direcció estic seguri que acabarem trobant el pont que ens permeti creuar el riu, per sobre de les aigües turbulentes.

raulromeva | Economia, Europa social, Crisi (Respostes) i Green New Deal | dijous, 8 de setembre de 2011 | 09:04h
Si ahir mirava d'anar a les causes de la crisi, avui miraré d'aventurar què pot passar si seguim aplicant algunes mesures que, crec, són esbiaixades i estan mal enfocades.

En els últims vint anys, en moltes parts d'Europa, el model de creixement ha estat impulsat principalment per una expansió substancial i insostenible del deute. Aquest va ser el cas en diversos Estats membres de la UE i a la UE en conjunt. Durant els anys previs a l'adopció de l'euro, la majoria dels Estats membres de la UE va aconseguir reduir el seu dèficit públic i el deute a ratios del PIB. El problema, és ben sabut, va ser l’augment dels ratios de privat.

En aquests context, tant els criteris de Maastricht com el Pacte d'Estabilitat i Creixement, han estat cecs a l'evolució del deute privat i, en particular, a les bombolles immobiliària alimentada per l'expansió d’aquest deute privat.

A més, després del naixement de l'euro, diversos Estats membres, com Alemanya i França van fracassar alhora de contrarestar contracíclicament els comptes públics durant els anys bons. I la UE, per la seva banda, també va fracassar alhora de controlar l’efectiva implementació de les provisions del Pacte. Recordem, per exemple, que els primers a vulnerar-lo van ser precisament els governs de Paris i Berlin.

Així mateix, el deute públic en molts Estats membres han experimentat un ràpid creixement degut a la socialització dels costos provocada per la crisis financera i la caiguda del deute privat degut a la bombolla financera. Tot plegat ens ha dut a una situació en què el nivell de deute (privat i públic) està en molts casos molt per sobre del que realistament es pot reduir o contenir en termes i límits raonables.

La responsabilitat d'haver arribat a aquesta situació però, és compartida per diversos agents (governs, empreses, famílies) que van demanar préstecs molt per sobre de les seves capacitats de tornar-los, cert, però també dels bancs que els van concedir de manera irresponsable, més enllà de qualsevol nivell sostenible, confiant que en darrera instància, qui acabaria solucionant la situació serien els governs, com així ha estat.

En aquest escenari, per tant, és legítim, i més que això, és obligat reclamar que la factura la paguin tots els responsables, i no només els més dèbils d’aquesta equació, és a dir, les famílies i les petites i mitjanes empreses.

Més enllà de les dinàmiques del deute que han viscut els diferents estats membres, aquests han vist com la seva competititiva i fortalesa econòmica evolucionava de maneres molt desiguals entre uns i altres. Mentre a Grècia, Espanya, Itàlia, Portugal i Irlanda veien com els costos laborals unitaris augmentaven més enllà del límit inflacionari establert pel BCE, Alemanya establia augments salarials per sota d’aquest límit. A més, la diferent velocitat de les reformes estructurals ha exacerbat aquesta desigualtat. Això va donar lloc a forts desequilibris en els comptes corrents de Grècia, Portugal, Espanya, Itàlia i França, amb importants dèficits estructurals i Alemanya, Països Baixos i Finlàndia, amb superàvit. En aquest context, els països amb dèficit estan patint al mateix temps, d’uns tipus d'interès cada vegada més alts per refinançar el seu deute públic i privat.

Tot això és cert.

Per tant, és crucial no centrar-se exclusivament en la consolidació fiscal i en les reformes estructurals com única solució a la crisi. Cal veure el quadre complet, una mala diagnosi, com s’està demostrant, no només no resoldrà la crisi, sinó que encara empitjorarà més la situació i situarà, com ja està passant l'UE i l'euro en perill. I si a sobre es grava en ferro a la Constitución, llavors ja podem ben tremolar.

En aquest context, els paquets de rescat per a Grècia, Portugal i Irlanda, així com el suport que ofereix el BCE a aquests països i els seus bancs, als quals podem afegir ja els d'Espanya i Itàlia, no fan altra cosa que guanyar temps, però no són cap solució a llarg termini.

Aquesta, la solució estratègica, estava previst que arribés gràcies a les modificacions de les regles de la Governança Econòmica a Europa i a l’Eurozona. Però després de gairebé un any de discussions basades sobre propostes de la Comissió (l’anomenat paquet econòmic format per sis dossiers legislatius), l’escenari actual de les negociacions entre el Parlament Europeu i el Consell es troba en un impass important, i lluny de proporcionar l’estratègia necessària a llarg termini.

Per a mi, el principal problema és que tot plegat es centra, de manera gairebé obsessiva, en perseguir la consolidació fiscal sense veure en absolut la globalitat de la qüestió.


La reunió extraordinària organitzada pel Comitè ECON amb
Trichet, Juncker, Rostowski i Rehn el Passat 29 d’agost amb l’objectiu de comentar ‘the last bloody summer turmoil’ (la sagnant crisi del passat estiu) va suposar una vegada més aquesta mirada unidireccional centrada exclusivament en la reducció de la despesa governamental (en contra d’una aproximació molt més equilibrada en relació a la sostenibilitat de les finances públiques) i en noves reduccions dels costos laborals unitaris (en contra d’una aproximació més valenta en favour de la competitivitat). En vaig parlar a l’apunt ‘Dèiem ahir…’ 

En aquest context, el Grup dels Verds/ALE defensem desde fa temps que la disciplina fiscal és, evidentment, una necessitat. Però aquest objectiu només pot ser realment efectiu si forma part d’un marc molt més ampli. No hi haurà finances públiques sanejades a Europa sense Unió Fiscal ni sense una adequada política impositiva (que ha de ser, per descomptat, progressiva). Tot plegat exigeix que al paquet de governance econòmica s’hi incorporin una sèrie d’elements dels quals en parlaré en el següent apunt (el tercer i darrer d’aquesta trilogia).

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